3
línea de la protección de los derechos humanos están llamados a ser los tribunales y
autoridades nacionales. “En principio los operadores nacionales son los mejor situados para
conocer, valorar y resolver sobre las presuntas violaciones a los derechos humanos. Los
operadores internacionales no intervienen sino ahí donde el Estado ha fallado en el
cumplimiento de sus obligaciones internacionales. En consecuencia el principio de
subsidiariedad establece un mecanismo adecuado para definir los límites de la jurisdicción
internacional y las obligaciones de las autoridades nacionales”8.
10.
Dichas implicaciones del principio de subsidiariedad fueron destacadas en el caso
Acevedo Jaramillo y otros Vs. Perú, cuando la Corte recordó que
el Estado es el principal garante de los derechos humanos de la personas, de manera que, si se
produce un acto violatorio de dichos derechos, es el propio Estado quien tiene el deber de
resolver el asunto a nivel interno y reparar antes de tener que responder ante instancias
internacionales como el Sistema Interamericano de Protección de los Derechos Humanos, lo cual
deriva del carácter subsidiario que reviste el proceso internacional frente a los sistemas
nacionales de garantías de los derechos humanos. Los tribunales internos y órganos estatales
tienen el deber de asegurar la implementación de la Convención Americana a nivel nacional9.
11.
Ese elemento esencial del derecho internacional de los derechos humanos está en la
base conceptual de su interacción esencial con el derecho interno y el comportamiento que
deben tener al respecto las distintas instituciones del Estado teniendo en cuenta las
obligaciones que libre y soberanamente ha contraído a través de un tratado internacional.
Ello al menos en dos ámbitos derivados, cada uno, de dos normas fundamentales de la
Convención: el artículo 1.1 y el artículo 210. Los Estados cumplen así un papel fundamental
como integrantes del Sistema Interamericano de Derechos Humanos. Un papel medular le
corresponde en ello a los tribunales nacionales, como parte del aparato del Estado.
12.
En ese proceso de interacción la Corte no se sitúa por encima de los Estados, sino
que cumple su función de actuar, en el terreno de lo contencioso, cuando se le somete un
caso después de haberse agotado la jurisdicción interna. El carácter vinculante de las
sentencias de la Corte no está hoy en discusión y en lo esencial ellas son acatadas por los
Estados. Especialmente notable es que los tribunales nacionales vienen inspirándose de
manera creciente en los criterios jurisprudenciales de la Corte, espacio internacional que
hoy sirve a los tribunales más relevantes de América Latina como inspiración de
razonamiento jurisdiccional. Se multiplica, así, en centenares y, acaso, en miles de espacios
judiciales nacionales la jurisprudencia de la Corte. El Tribunal interamericano, por su lado,
se nutre también de la importante jurisprudencia de instancias nacionales. El Tribunal no
puede situarse al margen o por encima de esa dinámica institucional ni pretender corregir
decisiones internas salvo cuando se trate de decisiones contrarias o que confronten los
parámetros internacionales a la luz de la Convención Americana.
13.
El carácter subsidiario de los órganos de protección del Sistema Interamericano de
Protección de los Derechos Humanos supone que las instancias internas cuentan con
8
DEL TORO HUERTA, Mauricio Iván, “El principio de subsidiaridad en el derecho internacional de los derechos
humanos con especial referencia al sistema interamericano”, en La Corte Interamericana de Derechos Humanos a
veinticinco años de su funcionamiento, Becerra Ramírez, Manuel (coord.), UNAM, México, 2007, p. 24, citando a
PASTOR RIDRUEJO, José Antonio, “Le principe de subsidiarité dans la Convention européenne des droits de l´homme”,
Internationale Gemeinschaft und Menschenrechte, Festschrift für Georg Ress zum 70. Geburtstag am 21. Januar
2005, Carl Heymanns Verlag, 2005, pp. 1077-1083.
9
Caso Acevedo Jaramillo y otros Vs. Perú. Interpretación de la Sentencia de Excepciones Preliminares,
Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 24 de noviembre de 2006. Serie C No. 157, párr. 66.
10
GARCÍA-SAYÁN, Diego, “Justicia interamericana y tribunales nacionales”, en Anuario de Derecho
Constitucional Latinoamericano, Diké, Medellín, 2008, p. 378.