19
de 200558. En el referido informe se indica:
42.
El 11 de abril de 2007 el Estado sometió un escrito a la Corte señalando que, según
información recabada en las investigaciones a cargo de la Fiscalía General de la Nación (que
consideraban las declaraciones de varias personas, incluyendo la de su madre Delfina Vaca),
“por información obtenida posteriormente se estableció que [Omar Patiño Vaca y Eliécer
Martínez Vaca] no habían muerto entre los días 15 y 20 de julio de 1997 en Mapiripán”. El
Estado señaló que Omar Patiño Vaca se habría ido con paramilitares y que habría desaparecido
en abril de 2002, años después de la fecha de la masacre de Mapiripán, mientras su hermano,
Eliécer Martínez Vaca, habría muerto en 1998 en el municipio de La Cooperativa.
43.
La Comisión y los representantes consideraron que, en virtud de que fue el Estado el que
proporcionó su nombre durante el trámite de fondo del caso, así como lo resuelto por la Corte
en su Resolución de julio de 2009, la solicitud del Estado es improcedente. Sin embargo, la
Comisión y los representantes no controvirtieron los hechos planteados por el Estado.
44.
La Corte recuerda que Omar Patiño Vaca y Eliécer Martínez Vaca fueron declarados
víctimas de la masacre con base en el reconocimiento de responsabilidad del Estado y,
específicamente, en los hallazgos de la Fiscalía hasta abril de 2005. Aunque ciertos elementos
aportados habrían sido conocidos por el Estado antes de que la Corte dictara la Sentencia, la
misma Fiscalía que anteriormente los incluyó como víctimas del caso ha considerado que, con
base en lo investigado desde entonces, ellos no son tales. La Corte estima que lo evaluado
actualmente por la propia Fiscalía puede ser suficiente para determinar que aquéllos no deben
ser considerados como víctimas del caso y que las reparaciones ordenadas a favor de sus
familiares no deben tener efectos, aún si éstos no fueron identificados en la Sentencia.
Corresponde al Estado adoptar las medidas necesarias a nivel interno, si así lo considera
necesario, para que, en caso de que haya realizado pagos por concepto de indemnizaciones, le
sean reintegrados mediante los mecanismos y procedimientos internos pertinentes. En
consecuencia, la Corte no continuará supervisando los extremos de la Sentencia en lo que atañe
a la consideración de Omar Patiño Vaca y Eliécer Martínez Vaca como víctimas.
B.
Respecto de la identificación de otras víctimas o de personas que no lo
serían
45.
Según fue señalado, en la Sentencia la Corte ordenó al Estado realizar inmediatamente
las debidas diligencias para individualizar e identificar, en un plazo razonable, a las víctimas
ejecutadas y desaparecidas, así como sus familiares, en los términos de los párrafos 305 a 311
y 326 de la Sentencia. En este sentido, es claro que la obligación de identificar a las víctimas
ejecutadas y desaparecidas y a sus familiares surgió desde que ocurrió la masacre, según lo que
dispone el derecho interno y a la luz de las obligaciones generales de los Estados Parte en la
Convención, por lo que la inclusión de dicha obligación en la Sentencia fue, ante la magnitud de
los hechos, una forma de la Corte de hacer énfasis en la misma.
46.
El Estado se refirió a lo que llamó “avances en la identificación de víctimas”, señalando
diligencias efectuadas por la Dirección Nacional de Derechos Humanos y DIH y por la Unidad
Nacional de Fiscalías para la Justicia y la Paz, de la Fiscalía General de la Nación, para
individualizar, identificar o comprobar la existencia de víctimas y familiares. El Estado hizo
manifestaciones en relación con algunas personas incluidas en el párrafo 96.52 (capítulo de
hechos probados) de la Sentencia que, si bien no fueron declarados víctimas en la misma,
58
En esta declaración, ella informó que su hijo Eliécer fue asesinado por la guerrilla porque “estaba peleando con
uno de ellos y cuando el otro vio que mi hijo le iba ganando entonces le descargó dos tiros y después lo remataron; eso
fue en el 97 más o menos, no recuerdo la fecha”. Con respecto a su hijo Omar, “me mandaron a decir los vecinos en
Mapiripán que se lo llevaron las Autodefensas, tampoco sé la fecha ni el grupo, […] no he vuelto a saber más de ninguno
de ellos, no sé si estén muertos o vivos, no sé nada de ellos”. Ella fue desplazada en el año 2001 y se fue para
Villavicencio.