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ley”, en la que fueron colectados, identificados y rotulados para su peritación un proyectil y
una esquirla.
51.
El 29 de agosto de 2003 la Fiscalía 20ª fue comisionada por la Fiscalía General para
que en forma conjunta o separada con la Fiscalía 11ª interviniera en la averiguación por la
muerte del señor Castillo.
52.
Ese día el CICPC citó a rendir “entrevista” a una persona. Además, las autoridades
recibieron de la señora Moreno información sobre las señas fisonómicas de quienes
ejecutaron el atentado en su contra el día 27 de agosto de 2003, y “entrevistaron” a un
testigo presencial de los hechos. Además, entre el 29 de agosto y el 28 de octubre de 2003
se realizó el “[r]econocimiento [m]édico [l]egal [f]ísico” a la señora Moreno y a Luis Castillo.
53.
El 2 de septiembre de 2003 la titular de la Fiscalía 20ª, en compañía de funcionarios
del CICPC, se hizo presente en la calle “L” de la Urbanización “Tinaquillo Dos”, a fin de
“entrevistarse” con personas que tuvieran conocimiento de los hechos del caso, y
contactaron a tres personas, a las cuales ese mismo día se les entrevistó. Además,
funcionarios policiales y de la Fiscalía 20ª estuvieron presentes en las dependencias del
Vicariato, donde una funcionaria de la entidad manifestó que el día anterior habían recibido
una llamada en que se proferían amenazas contra la Directora y contra el Vicario de
Machiques. La Fiscalía 20ª solicitó que se “aporte” a dicha “unidad fiscal”,
la relación de llamadas entrantes al [número] telefónico […], en el lapso comprendido entre las
11:30 [hs. y las] 12:30 [hs.] del día lunes [1 de septiembre de 2003, y que d]e igual manera
[se] informe el nombre [y] dirección de ubicación de[ los] suscriptor[es] a quienes pertenezcan
los números telefónicos que aparezcan relacionados.
54.
El 5 de septiembre de 2003 se recibieron las “entrevistas” de dos funcionarias del
Vicariato. Ambas indicaron que no tenían conocimiento de que el señor Castillo hubiera
sufrido amenazas o mantenido contacto con grupos guerrilleros u organizaciones dedicadas
al narcotráfico. Una de ellas expresó que “en dos oportunidades tuvi[eron] visitas de la
[Dirección de Servicios de Inteligencia y Prevención ([DISIP[)], averiguando [en] qu[é]
trabajaba[n]”. Señaló también que el año anterior un hombre que había fungido como
colaborador del señor Castillo había sido asesinado, presuntamente por “paramilitares de
Colombia”. Refirió que aquél había ingresado a Venezuela como “refugiado” y que, según
información que había recibido el señor Castillo luego de que dicha persona se ausentara de
sus labores, se habría tratado de la mano derecha de un comandante de las Fuerzas
Armadas Revolucionarias de Colombia (en adelante “FARC”). Dijo asimismo que el señor
Castillo había tenido una relación de “puro […] trabajo” con ese refugiado. En forma
coincidente declaró la otra funcionaria del Vicariato “entrevistada”, así como otra persona
que fue “entrevistada” tres días después.
55.
El 8 de septiembre de 2003 la Fiscalía General comisionó a la Fiscalía 83ª para que
colaborara en las investigaciones.
56.
El 10 de septiembre de 2003 se recibió “entrevista” de la señora Moreno, quien
proporcionó información que permitió al CICPC elaborar un retrato hablado de un
sospechoso. Además, la señora Moreno indicó, inter alia, que en días anteriores al hecho
que derivó en la muerte de su esposo él no había recibido amenazas ni se había sentido
perseguido. También negó que el señor Castillo, “en su función laboral [hubiera] lleg[ado] a
tener algún caso de relevancia [que hiciera] que corriera riesgo su vida”. Agregó que “la
única llamada [amenazante] que [habían] recibi[do había sido] tres años [antes] a un
celular que tenía [su] esposo y [del cual] no rec[ordaba] el número”. El señor Castillo le