cer[d]os y gallinas”238, dejando en una casa una leyenda que decía “aquí pasó el Batallón
Altacatl”239. El señor Hilario Sánchez Gómez, quien tenía su vivienda en el caserío El
Potrero, cantón La Joya, sostuvo que tras esconderse por seis días en el cerro llamado El
Perico y una vez que “ya estaba todo en calma bajaron unos pocos de los que estaban en el
cerro al caserío, donde resid[í]an, pero encontraron todas sus casas destruidas o sea
quemadas”240, al igual que su casa la cual “encontr[ó] quemada, así como todos sus cultivos
de milpas”241. La señora María Amanda Martínez sostuvo que en el caserío La Joya “[a] los
vecinos que quedaron en las casas los asesinaron […], matando a la vez a los animales
domésticos, (cerdos, gatos, gallinas, etc.)”242. El señor Bernardino Guevara Chicas, quien
tenía su casa en el cantón Cerro Pando, declaró que los soldados llegaron a su casa “y uno
de ellos le dijo que desocupara la casa inmediatamente y que si no o[b]edec[í]a le iban a
tirar un bazucazo”, por tanto, “opt[ó] por salirse con su familia [y se fue] rumbo a la casa
de un amigo […] y al haber caminado un poco volvi[ó] a ver hacia su casa la que ya estaba
ardiendo en llamas”243. La señora Rosa Ramirez Hernández indicó que en El Mozote “vio
restos de niños [y] personas adultas, quemadas, dentro de las casas y también éstas
estaban quemadas”; además, vio “que la tropa andaba dándole fuego a las casas de La
Joya, con botes de aceite”244. La señora Irma Ramos Márquez, quien tenía su casa en el
caserío Ranchería, refirió que vio que “[la] casa de Vicente Márquez estaba prendida de
fuego” y que a ella “le mataron […] seis vacas”245.
178. De igual modo, diversas declaraciones juradas rendidas ante la Oficina de Tutela
Legal del Arzobispado confirman la referida afectación. La señora Rufina Amaya declaró que
en el caserío El Mozote soldados pertenecientes al BIRI Atlacatl “sacaron a toda la gente de
sus casas y de la tienda del caserío […] y a todos los pusieron acostados, boca abajo en el
suelo […], y luego los soldados les dijeron que los iban a registrar, quitándoles, sus anillos,
cadenas, dinero y otras cosas que la gente andaba. Al terminar los soldados de robarse todo
lo que andaba la gente consigo, los mandaron a todos a que se fueran a encerrar a las
casas y se quedaron custodiándolos”. Al día siguiente, “cuando [los soldados] terminaron de
matar a toda la gente adulta, […] le dieron fuego a la ermita, a la casa de Isidra Claros,
238
Declaración de testigo rendida por Pedro Chicas Romero ante el Juzgado Segundo de Primera Instancia de
San Francisco Gotera el 1 de julio de 1992 (expediente de prueba, tomo III, anexo 23 al sometimiento del caso,
folio 2159).
239
Declaración de ofendido rendida por Pedro Chicas Romero ante el Juzgado Segundo de Primera Instancia
de San Francisco Gotera el 31 de octubre de 1990 (expediente de prueba, tomo III, anexo 23 al sometimiento del
caso, folio 1671).
240
Declaración de testigo rendida por Hilario Sánchez Gómez ante el Juzgado Segundo de Primera Instancia
de San Francisco Gotera el 28 de noviembre de 1990 (expediente de prueba, tomo III, anexo 23 al sometimiento
del caso, folios 1695 a 1697).
241
Declaración de ofendido rendida por Hilario Sánchez Gómez ante el Juzgado Segundo de Primera Instancia
de San Francisco Gotera el 14 de febrero de 1991 (expediente de prueba, tomo III, anexo 23 al sometimiento del
caso, folio 1725).
242
Declaración de testigo rendida por María Amanda Martínez ante el Juzgado Segundo de Primera Instancia
de San Francisco Gotera el 23 de enero de 1991 (expediente de prueba, tomo III, anexo 23 al sometimiento del
caso, folio 1704).
243
Declaración de testigo rendida por Bernardino Guevara Chicas ante el Juzgado Segundo de Primera
Instancia de San Francisco Gotera el 23 de enero de 1991 (expediente de prueba, tomo III, anexo 23 al
sometimiento del caso, folios 1706 a 1707).
244
Declaración de testigo rendida por Rosa Ramírez Hernández ante el Juzgado Segundo de Primera Instancia
de San Francisco Gotera el 30 de enero de 1991 (expediente de prueba, tomo III, anexo 23 al sometimiento del
caso, folio 1719).
245
Declaración de testigo rendida por Irma Ramos Márquez ante el Juzgado Segundo de Primera Instancia de
San Francisco Gotera el 31 de octubre de 1990 (expediente de prueba, tomo III, anexo 23 al sometimiento del
caso, folios 1668 a 1669).
68
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