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7.
Que en su escrito de 11 de abril de 2007 el Estado comunicó que, según
información recabada en las investigaciones a cargo de la Fiscalía General de la
Nación, dos personas que fueron declaradas víctimas en la Sentencia, los señores
Omar Patiño Vaca y Eliécer Martínez Vaca, no habrían muerto ni desaparecido entre
los días 15 y 20 de julio de 1997 en Mapiripán, sino en fecha posterior7. El Estado
alegó que dicha información, obtenida con posterioridad al dictado de la Sentencia,
“deja sin fundamento las reparaciones ordenadas a favor de [los] familiares [de las
mencionadas personas] en la sentencia, puesto que el hecho de su muerte no es
imputable al Estado y por ello, el cumplimiento de las reparaciones a favor de los
familiares, implicaría un enriquecimiento sin causa”. Por ello, el Estado solicitó a la
Corte que “en ejercicio de su función judicial inherente, oficiosa y permanente, se
pronuncie sobre esta situación y disponga lo pertinente sobre las reparaciones a
favor de los familiares de estas dos personas”. En la audiencia, el Estado reiteró su
posición y su solicitud de estudiar los documentos presentados para que declare que
ellos no son víctimas en los términos de la Sentencia, ni beneficiarios de las medidas
de reparación, manifestando en su último escrito que “de no abordar este asunto de
fondo, se estaría permitiendo que una situación no ajustada a la Convención se
perpetúe”.
8.
Que los representantes reconocieron que “existen dudas legítimas respecto a
si los señores Omar Patiño Vaca y Eliécer Martínez Vaca realmente fueron víctimas
de la Masacre de Mapiripán”, aunque las pruebas aportadas por el Estado no son
concluyentes. En este sentido, enfatizaron que, dada la impunidad en que
permanece el caso, la Corte debe contar con pruebas fehacientes antes de
pronunciarse respecto a este punto, y por ende, solicitaron que se requiera al Estado
la presentación de los expedientes judiciales relevantes para poder tener un
conocimiento completo de la investigación que se ha adelantado respecto a estas dos
personas.
9.
Que la Comisión señaló que la documentación de respaldo ofrecida por el
Estado es incompleta, los folios que la componen son ilegibles y en algunos casos no
llevan la firma del declarante. Además, resaltó que la documentación aportada fue
elaborada con anterioridad al sometimiento del asunto a la Corte. A su vez, observó
que las afirmaciones del Estado se basan “en buena medida en declaraciones de
personas que solicitaron no ser identificadas”. Por lo anterior, la Comisión consideró
que el Estado debe proporcionar copias íntegras y legibles de todos los documentos a
los que hace referencia en su escrito, “particularmente de las declaraciones de
testigos, más allá de la reserva de su identidad”, y que explique las razones por las
cuales no puso esta información a disposición de las partes y del Tribunal en la
debida oportunidad. Con posterioridad a la audiencia, la Comisión manifestó que “no
fue allegada información suficiente para referirse a la situación” planteada, por lo
que solicitó al Tribunal requerir mayor información al respecto.
7
El Estado aportó como prueba de este alegato un informe de 14 de octubre de 1999 de la
Inspección de Policía del Municipio de Mapiripán, en que se indica que el señor Eliécer Martínez Vaca
habría muerto en La Cooperativa el 21 de febrero de 1998. Este informe habría sido encontrado en una
diligencia de inspección judicial realizada el 13 de enero de 2005 en las instalaciones de la Defensoría del
Pueblo Regional del Meta. Además, aportó un acta de levantamiento de cadáver de 21 de diciembre de
1998 (documento ilegible), una declaración de la señora Delfina Vaca como desplazada interna de agosto
de 2002, un informe de 17 de noviembre de 2005 de un fiscal de la Unidad Nacional de Derechos
Humanos, que indica que “la investigación determinó que el homicidio de Eliécer [Martínez Vaca] y la
desaparición de Omar [Patiño Vaca] ocurrió el 23 de febrero de 1999 y abril de 2002, respectivamente”.
Además, el Estado se refirió a supuestas declaraciones de personas que solicitaron no ser identificadas,
que no aportó.