-2(en adelante “la Comisión” o “la Comisión Interamericana”) sometió ante la Corte
una demanda contra el Estado de El Salvador (en adelante “el Estado” o “El
Salvador”), la cual se originó en la denuncia No. 12.132, recibida en la Secretaría de
la Comisión el 16 de febrero de 1999.
2.
La Comisión Interamericana expuso en su demanda que a partir del 2 de
junio de 1982 se dio la supuesta “captura, secuestro y desaparición forzada de las
entonces niñas Ernestina y Erlinda Serrano Cruz” (en adelante “Ernestina y Erlinda
Serrano Cruz”, “Ernestina y Erlinda”, “las hermanas Serrano Cruz” o “las presuntas
víctimas”), quienes tenían “7 y 3 años de edad, respectivamente[, … cuando] fueron
[supuestamente] capturadas […] por militares integrantes del Batallón Atlacatl del
Ejército salvadoreño durante un operativo” militar conocido como “Operación
Limpieza” o “la guinda de mayo”, el cual se llevó a cabo, entre otros, en el Municipio
de San Antonio de La Cruz, departamento de Chalatenango, desde el 27 de mayo
hasta el 9 de junio de 1982. En dicho operativo supuestamente “participaron unos
catorce mil militares”.
Según la Comisión, durante el mencionado operativo la familia Serrano Cruz se
desplazó para salvaguardar su vida. Sin embargo, solamente la señora María
Victoria Cruz Franco, madre de Ernestina y Erlinda, y uno de sus hijos, lograron
cruzar “el cerco militar que se encontraba rumbo a la aldea Manaquil”. El señor
Dionisio Serrano, padre de Ernestina y Erlinda, y sus hijos Enrique, Suyapa (quien
llevaba a su bebé de seis meses), Ernestina y Erlinda Serrano Cruz se dirigieron con
un grupo de pobladores a las montañas, rumbo al caserío “Los Alvarenga”, al cual
llegaron después de caminar durante tres días, y en donde se escondieron por el
mismo período de tiempo, a pesar de que les faltaba agua y alimentos. La señora
Suyapa Serrano Cruz decidió apartarse del lugar donde se encontraban su padre y
hermanas, para no ponerlos en riesgo, debido a que su bebé lloraba, y se escondió
junto con su hijo en un lugar cercano. El señor Dionisio Serrano y su hijo Enrique
fueron a buscar agua a una quebrada cercana “por insistencia de sus hijas”. Al
quedarse solas, las niñas Ernestina y Erlinda comenzaron a llorar y fueron
descubiertas por “las patrullas de militares”. Según indicó la Comisión, la señora
Suyapa Serrano Cruz tenía certeza de que los soldados se llevaron a sus hermanas,
debido a que escuchó cuando un soldado preguntó a otros si debían llevarse a las
niñas o matarlas, a lo cual otro soldado respondió que se las llevaran. En cuanto se
dejaron de escuchar ruidos, la señora Suyapa empezó a buscar a sus dos hermanas
y luego volvió su padre, quien también las buscó en los alrededores del lugar en el
cual las había dejado.
La Comisión señaló que Ernestina y Erlinda Serrano Cruz “fueron vistas por última
vez hace 21 años, en el momento en que un helicóptero de las Fuerzas Armadas
salvadoreñas las transportaba” del lugar de los hechos a un lugar denominado “La
Sierpe”, en la ciudad de Chalatenango. La Comisión afirmó que no hay elementos de
convicción que permitan determinar de manera fehaciente si los militares que
capturaron a las niñas las entregaron al Comité Internacional de la Cruz Roja o a la
Cruz Roja salvadoreña. Asimismo, la Comisión señaló que estos hechos formaron
parte de un patrón de desapariciones forzadas en el contexto del conflicto armado,
presuntamente “perpetradas o toleradas por el Estado”.
La Comisión indicó que la señora Cruz Franco estuvo en Honduras “como refugiada
en un campamento”, junto con su hija Suyapa. Asimismo, la Comisión señaló que
debido a que “los hechos ocurrieron en momentos en que los recursos judiciales
internos resultaban inoperantes”, recién el 30 de abril de 1993 la señora María

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