I
INTRODUCCIÓN DE LA CAUSA
1.
El 20 de diciembre de 2002, de conformidad con lo dispuesto en los artículos
50 y 61 de la Convención Americana, la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos (en adelante “la Comisión” o “la Comisión Interamericana”) sometió ante la
Corte una demanda contra el Estado de Suriname (en adelante “el Estado” o
“Suriname”), la cual se originó en la denuncia No. 11.821, recibida en la Secretaría
de la Comisión el 27 de junio de 1997.
2.
La Comisión presentó la demanda en este caso con el objeto de que la Corte
decidiera si el Estado violó los artículos 25 (Protección Judicial), 8 (Garantías
Judiciales) y 1.1 (Obligación de Respetar los Derechos) de la Convención, en
perjuicio de determinadas personas que habitaron la aldea de Moiwana (infra párrs.
71 a 74 y 86(17) donde están identificadas las presuntas víctimas). Asimismo, la
Comisión solicitó a la Corte que ordenara al Estado la adopción de varias medidas de
reparación pecuniarias y no pecuniarias, así como el pago de las costas y gastos del
presente caso incurridos tanto a nivel nacional como internacional.
3.
De conformidad con lo señalado por la Comisión, el 29 de noviembre de 1986
miembros de las fuerzas armadas de Suriname habrían atacado la comunidad
N’djuka Maroon de Moiwana. Los soldados supuestamente masacraron a más de 40
hombres, mujeres y niños, y arrasaron la comunidad. Los que lograron escapar
presuntamente huyeron a los bosques circundantes, y después fueron exiliados o
internamente desplazados. Asimismo, a la fecha de la presentación de la demanda,
supuestamente no habría habido una investigación adecuada de la masacre, nadie
habría sido juzgado ni sancionado, y los sobrevivientes permanecerían desplazados
de sus tierras; consecuentemente, serían incapaces de retomar su estilo de vida
tradicional. Por estas razones, la Comisión señaló que, mientras que el ataque en sí
era anterior a la ratificación de la Convención Americana por parte de Suriname y a
su reconocimiento de la competencia contenciosa de la Corte, la presunta
denegación de justicia y el desplazamiento ocurrido con posterioridad al ataque
constituían el objeto de la demanda.
II
COMPETENCIA
4.
Suriname es Estado Parte en la Convención Americana desde el 12 de
noviembre de 1987 y en esa misma fecha reconoció como obligatoria la competencia
de la Corte. El Estado ha alegado en sus excepciones preliminares que el Tribunal no
tiene competencia para conocer del presente caso (infra párrs. 34, 45, 52, 60 y 65).
Por lo tanto, la Corte decidirá primero sobre las excepciones preliminares
interpuestas por Suriname; posteriormente, si fuera jurídicamente procedente, el
Tribunal pasará a decidir sobre el fondo y las reparaciones solicitadas en el presente
caso.
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