20
de la Comunidad, no hay manera de que un miembro transmita a otro libremente los
derechos que tiene en relación con el uso de ellas.
No tiene conocimiento de si sus ancestros habían obtenido algún título de propiedad.
En la oportunidad en que se celebró un convenio entre la empresa maderera Maderas
y Derivados de Nicaragua S.A. (MADENSA) (en adelante “MADENSA”)
y la
Comunidad, en el año 1992, esta última afirmó que tenía título de propiedad
reconocido por el Gobierno Central y por el Gobierno Nacional, porque el testigo y los
demás miembros de la Comunidad, se sienten como verdaderos dueños de las
tierras, en razón de que tienen más de 500 años de residir en ella.
La Comunidad presentó la demanda ante la Comisión Interamericana porque necesita
el título de propiedad que ha solicitado en varias oportunidades y nunca ha obtenido
respuesta del Estado. Esperan tener una respuesta basada en la justicia y en el
derecho de las comunidades indígenas. En un principio el propósito era resolver de
forma amistosa el reclamo de tierra, pero ahora, una vez agotados todos los
mecanismos y habiendo llegado a la instancia de la Corte Interamericana, espera su
decisión para que se ponga fin al conflicto.
b.
Testimonio de Charly Webster Mclean Cornelio, Secretario de la
Comisión Territorial de Awas Tingni
Nació en Awas Tingni, Nicaragua, y es miembro de la Comunidad Mayagna, que
significa en el idioma mayagna “hijo del sol”. Ocupó el cargo de Responsable del
Bosque dentro de la Comunidad, por lo que protegía el bosque de los daños y
cuidaba los animales. Actualmente ocupa el cargo de Secretario de la Comisión
Territorial de Awas Tingni y, en 1991, participó junto con los demás líderes de la
Comunidad en la elaboración del mapa que señala los límites territoriales de la
Comunidad Mayagna.
La Comunidad a la que pertenece consta de 1.016 habitantes, integrada por 208
familias; sólo cuatro familias están formadas por el matrimonio de hombres miskitos
y mujeres mayagna.
El número de habitantes fue establecido por un censo
elaborado recientemente por los líderes de la Comunidad. Las cifras presentadas por
el Estado, según un censo realizado años atrás, indican que el número de miembros
de la Comunidad oscila entre 300 y 400, pero tal cifra no es la actual.
La lucha de los mayagna para lograr que el Estado reconozca el derecho histórico
que tienen sobre sus tierras data de mucho tiempo atrás. Dentro de los últimos
intentos que han realizado para obtener el respeto al derecho a sus tierras se
encuentra la elaboración, sin asesoría, de un documento titulado “Luchando para
Mayagna Sumo”, en el cual piden al Estado que reconozca su derecho de propiedad.
Ese documento fue puesto en conocimiento del entonces delegado del INRA, señor
Alberto Escobar. Posteriormente se dirigieron a Managua para dialogar con el
Ministro del INRA, pero no obtuvieron la titulación de su tierra.
En 1992 la Comunidad firmó un contrato con la empresa MADENSA, sin contar con
asesoría.
Los líderes de la Comunidad manifestaron a los representantes de
MADENSA que tenían título sobre esas tierras en el sentido de que tenían derecho a
ellas por su posesión histórica.
Luego firmaron otro convenio con MADENSA,
contando con asesoría y con la participación del MARENA, el cual adquirió el
compromiso de ayudar a la Comunidad en la demarcación de su territorio, pero esto
no se cumplió.