VOTO CONCURRENTE DEL JUEZ SERGIO GARCIA RAMIREZ A LA SENTENCIA
DEL CASO YATAMA VS. NICARAGUA, DEL 23 DE JUNIO DE 2005
A) Categorías de violaciones. Individuos e integrantes de grupos o comunidades
1.
La Corte Interamericana ha conocido violaciones cometidas en agravio de
individuos, aisladamente, que pueden reducirse a un caso concreto o poner a la vista
un patrón de comportamiento y sugerir medidas destinadas a evitar nuevas
transgresiones similares en agravio de numerosas personas. Asimismo, este Tribunal
ha conocido violaciones que afectan a numerosos miembros de un grupo humano y
que reflejan actitudes o situaciones con alcance general y fuertes raíces históricas,
inclusive.
2.
Esta segunda categoría de asuntos conduce a reflexionar, a partir de un litigio
concreto y de ciertas víctimas individualizadas, sobre el estado que guardan los
integrantes de ese grupo e incluso este mismo, sin que ello represente, en modo
alguno, desbordar las atribuciones jurisdiccionales de la Corte Interamericana, puesto
que cada resolución se refiere a un supuesto concreto y dispone acerca de él, sin
perjuicio de que aporte reflexiones y criterios que pudieran resultar aprovechables para
el examen de otras situaciones similares. Si éstas se plantean ante la misma
jurisdicción serán materia de examen individual, pero a ese examen contribuirá la
orientación jurisprudencial elaborada en otras oportunidades.
3.
Por lo demás, la idea de que la orientación jurisprudencial razonablemente
formada, ponderada, reiterada --hasta constituir una “jurisprudencia constante”--,
puede proyectarse sobre situaciones en las que aparecen las mismas condiciones de
hecho y de derecho que han determinado aquélla, es perfectamente consecuente con
el quehacer de un tribunal internacional de “convencionalidad”, como lo es la Corte
Interamericana de Derechos Humanos, llamada a aplicar la Convención Americana
sobre Derechos Humanos y otros instrumentos multilaterales que le confieren
competencia material.
4.
El Tribunal regional de derechos humanos no constituye una nueva instancia
para revisar las resoluciones de los órganos judiciales, sino una instancia única, de
carácter internacional, dispuesta para definir el alcance de los derechos humanos
contenidos en la Convención Americana, mediante la aplicación e interpretación de
ésta. Así lo resuelve la propia Convención, así lo ha entendido la Corte misma y así lo
reconocen, con creciente uniformidad y énfasis, los más altos tribunales de países
americanos, cuya recepción de la jurisprudencia de la Corte Interamericana constituye
uno de los rasgos más recientes, valiosos y alentadores en el desenvolvimiento de la
tutela jurisdiccional de los derechos humanos en el plano continental.
5.
La meditación de la Corte se despliega en todos los litigios que se someten a su
conocimiento, así como en las opiniones consultivas que emite. Ha sido en los casos
que conciernen a integrantes de grupos humanos minoritarios --generalmente
comunidades indígenas y étnicas-- presentes en diversas sociedades nacionales, donde
esa reflexión suele adquirir mayor acento en el examen de factores de eliminación,
exclusión, marginación o “contención”. Se trata de expresiones o vertientes de la
violación de derechos, ejercida con diversa intensidad. Se identifican en una misma
línea de conducta y manifiestan distintos momentos de los procesos históricos en los
que se hallan inmersas. Poseen características específicas e implican un quebranto o