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hija y una sobrina de la señora Mery Naranjo que se encontraban dentro de la
casa. Según los representantes, los policías de turno en el puesto fijo frente a la
residencia de la beneficiaria, “no dieron aviso a sus superiores ni solicitaron
refuerzos”, por lo cual la beneficiaria habría tenido que llamar a la policía a través
del sistema de atención general de urgencias de la Policía Nacional. Asimismo,
indicaron que esta situación se habría presentado en otra oportunidad generando
la “respuesta por parte de los grupos armados ilegales”, por lo que en la casa de
la beneficiaria Mery Naranjo hay varios impactos de bala, “sin que a la fecha
hay[a] resultados concretos en la investigación que se adelanta”.
e. El 21 de mayo de 2010 la beneficiaria María del Socorro Mosquera Londoño habría
sido ofendida y golpeada por miembros de la Policía, al intentar defender a unos
jóvenes que aquéllos estaban hostigando de manera arbitraria e ilegal. Resaltaron
que la señora Mosquera Londoño logró comunicarse con el enlace de la policía
asignado a ella “después de un largo tiempo” y que a pesar de ello, “no recibió
ningún tipo de ayuda por parte de las fuerzas armadas y [que] actualmente, no se
adelanta[ba] ninguna investigación por estos graves hechos”.
f. El 25 de agosto de 2010 se dio una grave situación en contra del orden público,
que puso en especial peligro a las beneficiarias Mery Naranjo y María del Socorro
Mosquera. Indicaron que “más de 20 hombres vestidos de civil, portando armas
de fuego, armas blancas y palos, ingresaron en compañía de 3 agentes de la
policía a [la] vivienda [de la señora Mery Naranjo], gritando que buscaban
armas”; mientras que el puesto de vigilancia y control de la policía en su
residencia “estaba solo, facilitando el allanamiento ilegal”. Agregaron que de estos
hechos se dio cuenta ese mismo día a las autoridades nacionales y al Comandante
de la Estación de Policía.
g. Además, hicieron “un breve recuento” de los hechos que desencadenaron la grave
situación de orden público que vive desde hace varios meses la Comuna 13 de
Medellín. Indicaron que existe una situación general de violaciones a los derechos
humanos en la Comuna donde residen los beneficiarios, producto del
establecimiento definitivo de los paramilitares en gran parte de la ciudad, del
“fracaso del proceso de desmovilización, desarme y reinserción”, y de la operación
de pandillas, bandas o combos de delincuencia. Todo ello “contribu[ye] al
entendimiento del contexto en el que viven las [beneficiarias] y la repercusión que
[éste] tiene para su situación de vulnerabilidad y riesgo” como mediadoras del
conflicto, denunciantes de las irregularidades y líderes en la defensa de los
derechos humanos en la Comuna.
h. Por último, indicaron que el 3 de noviembre de 2010, en horas de la mañana en el
barrio de residencia de los beneficiarios un grupo de policías del sector
“agredieron física y verbalmente al niño Lubin Alfonso Villa Mosquera y a Marlon
Daniel Herrera Mosquera, nieto e hijo de la señora Socorro Mosquera”. De acuerdo
a los representantes, los policías tenían “tapada su identificación” y les causaron
heridas en el cuerpo “con patadas y golpes con un aparato metálico”, los
amenazaron de muerte y los acusaron infundadamente de portar armas.
66.
Al respecto, el Estado informó que la Policía Nacional “ha desplegado toda su
capacidad” con el fin de proteger a los beneficiarios y “en ningún momento, el accionar
de la Fuerza Pública ha puesto en peligro [su] vida e integridad”. En particular, con
respecto a los hechos alegados por los representantes, indicó:
a. Con respecto a los hechos alegados por la beneficiaria Mery Naranjo como
ocurridos en abril de 2010 (supra Considerando 65.d), el Estado indicó que la
Policía Nacional no había tenido conocimiento de disparos hechos por ninguno de
sus funcionarios en esa jurisdicción y que sus uniformados están debidamente
entrenados para dar un uso adecuado a las armas de fuego. Además indicó que el
funcionario denunciado por la beneficiaria Mery Naranjo había informado que no
había realizado tales disparos. No obstante lo anterior, señaló que se decidió
trasladar a dicho funcionario a otra unidad “con el fin de no generar