14
embargo, al Tribunal le corresponde determinar si los derechos del individuo Usón Ramírez
han sido vulnerados. Dado que la justificación que dio el Estado para restringir el derecho a
la libertad de expresión del señor Usón Ramírez fue la supuesta necesidad de proteger el
honor y reputación de las Fuerzas Armadas, resulta necesario realizar un examen del
conflicto entre el derecho individual del señor Usón Ramírez a la libertad de expresión, por
un lado, y el supuesto derecho al honor que la normativa interna reconoce a la institución
de las Fuerzas Armadas, por otro.
46.
El derecho a la protección de la honra y de la dignidad, reconocido en el artículo 11
de la Convención, implica límites a las injerencias de los particulares y del Estado. Por ello,
es legítimo que quien se considere afectado en su honor recurra a los medios judiciales que
el Estado disponga para su protección38.
47.
En cuanto a la importancia de la libertad de expresión, como “piedra angular en la
existencia misma de una sociedad democrática”, la Corte se remite a su jurisprudencia
constante sobre la materia, establecida en numerosos casos39.
48.
Dicha libertad de expresión puede estar sujeta a restricciones40, en particular cuando
interfiere con otros derechos garantizados por la Convención41. El artículo 13.2 de la
Convención, que prohíbe la censura previa, también prevé la posibilidad de exigir
responsabilidades ulteriores por el ejercicio abusivo de este derecho. La Corte ha precisado
las condiciones que los Estados Partes deben cumplir para poder restringir o limitar el
derecho a la libertad de expresión mediante la excepcional determinación de
responsabilidades ulteriores, advirtiendo que dicho derecho no se debe limitar más allá de lo
estrictamente necesario42.
49.
Teniendo en cuenta lo anterior, para resolver el caso concreto, la Corte 1) verificará
si la tipificación del delito de injuria contra las Fuerzas Armadas afectó la legalidad estricta
que es preciso observar al restringir la libertad de expresión por la vía penal; 2) estudiará si
la protección de la reputación de las Fuerzas Armadas sirve a una finalidad legítima de
acuerdo con la Convención y determinará, en su caso, la idoneidad de la sanción penal para
lograr la finalidad perseguida; 3) evaluará la necesidad de tal medida, y 4) analizará la
estricta proporcionalidad de la medida, esto es, si la sanción impuesta al señor Usón
38
Cfr. Caso Ricardo Canese Vs. Paraguay. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de
2004. Serie C No. 111, párr. 101; Caso Tristán Donoso Vs. Panamá. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 27 de enero de 2009. Serie C No. 193, párr. 134, y Caso Valle Jaramillo y otros Vs. Colombia.
Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 27 de noviembre de 2008. Serie C No. 192, párr. 196.
39
Cfr. La Colegiación Obligatoria de Periodistas (arts. 13 y 29 Convención Americana sobre Derechos
Humanos). Opinión Consultiva OC-5/85 del 13 de noviembre de 1985. Serie A No. 5, párr. 70. Ver también, Caso
“La Última Tentación de Cristo” (Olmedo Bustos y otros) Vs. Chile. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 5
de febrero de 2001. Serie C No. 73, párrs. 64 a 68 y Caso Perozo y otros, supra nota 14, párr. 116.
40
Cfr. La Colegiación Obligatoria de Periodistas (arts. 13 y 29 Convención Americana sobre Derechos
Humanos). Opinión Consultiva OC-5/85, supra nota 39, párr. 36. Ver también, Caso Herrera Ulloa Vs. Costa Rica.
Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 2 de julio de 2004. Serie C No. 107, párr.
120 y Caso Perozo y otros, supra nota 14, párr. 117.
41
Cfr. Caso Kimel Vs. Argentina. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 2 de mayo de 2008. Serie C
No. 177, párr. 56 y Caso Apitz Barbera y otros (“Corte Primera de lo Contencioso Administrativo”) Vs. Venezuela.
Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 5 de agosto de 2008. Serie C No. 182, párr.
131.
42
Cfr. La Colegiación Obligatoria de Periodistas (arts. 13 y 29 Convención Americana sobre Derechos
Humanos). Opinión Consultiva OC-5/85, supra nota 39, párr. 46. Ver también, Caso Herrera Ulloa, supra nota 40,
párr. 120; Caso Tristán Donoso, supra nota 38, párr. 110, y Caso Kimel, supra nota 41, párr. 54.