17.
Al momento de los hechos, Carlos Nicolás Pérez Lappenti se desempeñaba como presidente
y representante legal de la Compañía Anónima El Universo, y también como subdirector de “Nuevos Medios”
de la misma empresa. Como presidente y representante Legal, tenía las funciones de “[p]residir las sesiones
de [j]unta [g]eneral de [a]ccionistas”. Asimismo, como subdirector de “Nuevos Medios”, tenía la misión de
“[d]irigir y planificar el desarrollo y creación de productos y servicios digitales del Grupo El Universo”. Por su
parte, Carlos Eduardo Pérez Barriga se desempeñaba como vicepresidente ejecutivo y representante legal de
El Universo y era director periodístico del mismo medio desde 2002. Como director, tenía la misión de
“definir la línea editorial, así como las pautas por las que se rigen Diario El Universo y sus productos” y
“resolver en asuntos de gran importancia, el enfoque y contenido de la noticia”; “receptar las cartas de los
lectores, y disponer las contestaciones, aclaraciones o rectificaciones de publicaciones que fueren necesarias”.
César Enrique P��rez Barriga se desempeñaba como vicepresidente general y representante legal de El
Universo. En diciembre de 2002, fue designado en el cargo de subdirector del diario. Como vicepresidente,
tenía las funciones de representación legal de la compañía y “[a]probar el diseño y esquema editorial de
cualquier producto de la compañía”23.
D.
Hechos del caso
1.
Contexto del caso y el Artículo “No a las Mentiras”
18.
El 30 de septiembre de 2010, Ecuador quedó inmerso en una crisis política que fue calificada
como un intento de “Golpe de Estado” por parte del gobierno de la época24. En tal oportunidad, la CIDH
condenó cualquier intento de alteración del orden constitucional y democrático25.
19.
Además del notorio interés público de la información sobre estos episodios, las
circunstancias de los mismos generaron diversas reacciones, interpretaciones y opiniones por parte de
dirigentes políticos, legisladores, funcionarios, periodistas y académicos. En este contexto, el 6 de febrero de
2011, Emilio Palacio Urrutia publicó un artículo denominado “No a las mentiras”, en el que ofreció su punto
de vista acerca de los sucesos del 30 de septiembre que conmocionaron al país y en el que criticó duramente
la actuación del entonces mandatario en este y otros hechos.
20.
La pieza periodística en su totalidad es la siguiente:
Esta semana, por segunda ocasión, la Dictadura informó a través de uno de sus voceros que el Dictador está
considerando la posibilidad de perdonar a los criminales que se levantaron el 30 de septiembre, por lo que estudia
un indulto.
No sé si la propuesta me incluya (según las cadenas dictatoriales, fui uno de los instigadores del golpe); pero de ser
así, lo rechazo.
Comprendo que el Dictador (devoto cristiano, hombre de paz) no pierda oportunidad para perdonar a los
criminales. Indultó a las mulas del narcotráfico, se compadeció de los asesinos presos en la Penitenciaría del Litoral,
les solicitó a los ciudadanos que se dejen robar para que no haya víctimas, cultivó una gran amistad con los
invasores de tierras y los convirtió en legisladores, hasta que lo traicionaron.
Pero el Ecuador es un Estado laico donde no se permite usar la fe como fundamento jurídico para eximir a los
criminales de que paguen sus deudas. Si cometí algún delito, exijo que me lo prueben; de lo contrario, no espero
ningún perdón judicial sino las debidas disculpas.
Lo que ocurre en realidad es que el Dictador por fin comprendió (o sus abogados se lo hicieron comprender) que no
tiene cómo demostrar el supuesto crimen del 30 de septiembre, ya que todo fue producto de un guión improvisado,
en medio del corre-corre, para ocultar la irresponsabilidad del Dictador de irse a meter en un cuartel sublevado, a
abrirse la camisa y gritar que lo maten, como todo un luchador de cachacascán que se esfuerza en su show en una
carpa de circo de un pueblito olvidado.
A esta altura, todas las "pruebas" para acusar a los "golpistas" se han deshilvanado:
El Dictador reconoce que la pésima idea de ir al Regimiento Quito e ingresar a la fuerza fue suya. Pero entonces
nadie pudo prepararse para asesinarlo ya que nadie lo esperaba.
El Dictador jura que el exdirector del Hospital de la Policía cerró las puertas para impedir su ingreso. Pero entonces
tampoco allí hubo ningún complot porque ni siquiera deseaban verle la cara.
Las balas que asesinaron a los policías desaparecieron, pero no en las oficinas de Fidel Araujo sino en un recinto
resguardado por fuerzas leales a la Dictadura.
Anexo 3. Documentos El Universo. Anexos Nº 25, 90, 91 93, 94, 97 de la de la Petición Inicial presentada a la CIDH el 24 de octubre de
2011.
23
OEA. Consejo Permanente. Consejo Permanente de la OEA repudia hechos en Ecuador y respalda al gobierno del Presidente Correa. 30
de setiembre de 2010.
24
CIDH. Comunicado de Prensa Nº 99/10. CIDH condena cualquier intento de alterar el orden democrático en Ecuador. 30 de septiembre
de 2010.
25
5