42.
Debido a la falta de comunicación con su hijo, la señora María Elena Toro Torres
comenzó un proceso de búsqueda de información sobre el paradero de Óscar Tabares. La
señora Toro contactó con soldados y autoridades militares. Estas últimas le indicaron que el
día 28 de diciembre de 1997, Óscar Tabares había lanzado una granada en el lugar donde se
encontraba acampando la Compañía y luego había huido. Incluso, se le dijo que se había unido
a la guerrilla, específicamente al frente 53 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia
(en adelante también “FARC”) 28.
43.
Los soldados compañeros de Óscar Tabares le relataron a la señora María Elena Toro
una versión diferente de lo ocurrido. Uno de ellos le habría informado que a su hijo lo habían
asesinado la misma noche del incidente de la granada y los disparos. Esto fue confirmado por
otros soldados. El 18 de enero de 1998 otro soldado le habría asegurado telefónicamente a la
señora Toro que el cuerpo de su hijo se encontraba en San Juanito, Meta 29. Asimismo, otro
soldado le habría informado que después de oír la explosión de la granada, escuchó que Óscar
Tabares gritaba “yo no fui, yo no fui”, y que también se oyeron disparos. Después de lo cual,
el Teniente habría movido la Compañía a otro lugar y el cuerpo de Óscar Tabares habría
quedado en la vereda Toledo 30. Estos relatos fueron además repetidos por otro soldado los
días 27 de enero y 2 de julio de 2003 31, quien además agregó que, el día siguiente de los
hechos, un grupo de soldados regresó al lugar donde habían acampado, pero no encontraron
28
El 6 de enero de 1997 un soldado, compañero de Óscar Tabares, le indicó a María Elena Toro que “llamara
directamente a la [E]scuela” de Artillería”. El 7 de enero del mismo año, María Elena Toro, acompañada por su esposo
Holmar Gallego, se presentó ante la Cuarta Brigada de Colombia, donde les dieron la información de que Óscar Tabares
había tirado una granada y se encontraba huyendo. El 8 de enero fue a la Escuela de Artillería, donde un coronel le
reiteró esta versión de los hechos, y además le indicó que Óscar Tabares era parte del frente 53 de las FARC. Regresó
a la Escuela Militar en un par de ocasiones y le indicaron que la investigación se había trasladado a la Justicia Penal
Militar, pero no obtuvo información respecto al paradero de su hijo. No obstante, sí se le indicó por parte del juez de
la Móvil No.1 de la Escuela de Artillería, encargado de la investigación militar, le habría confirmado que habían existido
los disparos mencionados. La señora Toro también manifestó que, en la Escuela de Artillería, se le habría indicado que
Óscar había sacado dinero de su cuenta bancaria luego del incidente, pero posteriormente se confirmó que dicha
información no era verdadera. Cfr. Declaración juramentada y queja de María Elena Toro Torres, de 19 de enero de
1998, supra; Ampliación de Declaración de María Elena Toro ante la Procuraduría Departamental de Antioquia, Oficina
de Derechos Humanos, Medellín, de 6 de febrero de 1998 (expediente de prueba, fs. 159 a 161); Ampliación de
Declaración María Elena Toro ante la Procuraduría Departamental de Antioquia, Oficina de Derechos Humanos,
Medellín, de 13 de febrero de 1998 (expediente de prueba, fs. 163 a 165), y Declaración de María Elena Toro rendida
en audiencia pública ante la Corte, supra. Aunado a ello, la versión de que Óscar Iván Tabares Toro se unió a la
guerrilla fue recogida por la Fiscalía Segunda Especializada. En el mismo sentido, en la Indagación Preliminar de la
Procuradur��a Delegada Disciplinaria para la Defensa de los Derechos Humanos, un compañero soldado de Óscar Iván
“al ser interrogado si a la fecha ha sabido algo del soldado Tabares respondió que el rumor era que estaba en la
guerrilla”. Cfr. Sumario 463 de la Fiscalía Segunda Especializada, Unidad Nacional de Fiscalías de Derechos Humanos
y Derecho Internacional Humanitario, de 2 de julio de 2008, supra, y Decisión de cierre y archivo de Radicación 00810804, de la Procuraduría Delegada Disciplinaria para la Defensa de los Derechos Humanos, de 13 de diciembre de
2002 (expediente de prueba, fs. 173 a 187).
29
Cfr. Declaración juramentada y queja de María Elena Toro Torres, de 19 de enero de 1998, supra.
30
Cfr. Ampliación de Declaración de María Elena Toro, de 6 de febrero de 1998, supra.
31
Los días 27 de enero y 2 de julio de 2003 concurrió a prestar declaración ante la Fiscalía un ex soldado quien
fue retirado del Ejército el 31 de diciembre de 1998. En su declaración confirmó que: a) varios miembros de la
Compañía habían sido retirados del Ejército luego de los hechos y que el Teniente de la Compañía “Tigre” trataba mal
a los soldados; b) luego de la explosión de la granada, se escucharon unos disparos, “que el Teniente y el Cabo le
estaban disparando al soldado Tabares”; c) aclaró que la explosión no fue dentro del cambuche del Teniente y el Cabo,
si no al lado y “como para asustarlos”, pero que ellos no estaban dentro del cambuche cuando ocurrió, ya que habían
sido alertados antes de que esto sucedería. Aclaró que el cambuche de Tabares estaba muy cerca del cambuche del
Teniente y el Cabo; d) los tiros fueron a Tabares y que “apenas sonaron los tiros fue cuando el gritó”; e) el día antes
de los hechos, como el Teniente ya sabía lo que ocurriría, él “le dio la orden a los suboficiales que mataran a Tabares
y a los que lo ayudaran”; f) Óscar Tabares huyó luego de los disparos “como si estuviera borracho”, pasó por su
cambuche, se enredó y se cayó, ahí habría soltado una granada ensangrentada, se apoyó y quedó untado en sangre
y luego se levantó “y se fue como a botes de ahí pa bajo”, y g) el Teniente y el Cabo dieron la orden de recoger el
equipo y los papeles del soldado Tabares. Cfr. Diligencia de declaración de HGC ante la Fiscalía, Bogotá, de 27 de
enero de 2003 (expediente de prueba, fs. 290 a 299), y Diligencia de ampliación de declaración de HGC, Bogotá, de
2 de julio de 2003 (fs. 301 a 310).
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