Convención y procurar, además, el restablecimiento, si es posible, del derecho conculcado y, en su caso, la
reparación de los daños producidos por la violación de los derechos humanos66.
47.
Por su parte la Comisión ha indicado que una violación de los derechos humanos protegidos
por la Convención puede comprometer la responsabilidad internacional de un Estado parte sea porque la
violación es perpetrada por sus propios agentes o bien -aunque al principio no sean directamente atribuibles
al Estado por haber sido cometidas por un particular-, cuando no se haya podido determinar quién ha sido el
autor de la misma debido a la falta de diligencia del Estado para prevenir razonablemente la violación o tratarla
conforme a lo que establece la Convención. Lo importante es determinar si ese acto ilícito ha contado con la
participación, el apoyo o la tolerancia de agentes estatales o ha resultado del incumplimiento, por parte del
Estado, de su obligación de prevenir razonablemente las violaciones de los derechos humanos, de investigar
seriamente a efecto de identificar y sancionar a los responsables y reparar adecuadamente a la víctima o sus
familiares por los perjuicios causados67.
48.
En lo relevante para el presente caso, la Corte ha encontrado que existe un deber de regular y
fiscalizar 68 a las entidades que prestan los s-ervicios de salud. Aunque sus pronunciamientos han estado
concentrados en los prestadores directos de los servicios de salud, como clínicas 69 , bancos de sangre 70 o
instituciones psiquiátricas71, la Comisión considera que estas obligaciones pueden extenderse a las empresas
privadas de seguros que conforme a sus funciones puedan incidir en el derecho a la salud y a la vida e integridad
de las personas bajo la jurisdicción del Estado. En el presente caso, las Isapres son entidades de derecho privado
de acuerdo con la normativa interna pero, conforme se describió en los hechos probados, tienen atribuidas
funciones que pueden ser determinantes respecto de los servicios de salud que una persona puede recibir. Si
bien las Isapres como aseguradoras no prestan el servicio de salud directamente, son las encargadas de la
administración de las contribuciones para que el paciente reciba la mencionada prestación. En ese sentido, no
es posible entender la prestación final de salud sin la intervención de las Isapres en esta rama del sistema de
salud chileno. Por lo anterior, “si bien los Estados pueden delegar su prestación, a través de la llamada
tercerización, mantienen la titularidad de la obligación de proveer los servicios públicos y de proteger el bien
público respectivo (…)” fiscalizando su ejecución y garantizando la protección efectiva de derechos humanos,
así como el acceso a los servicios sin discriminación y de la forma más efectiva posible72.
49.
En el presente caso, la Comisión encuentra que la Isapre Masvida S.A., entidad privada, fue
autorizada por el Estado para la administración de las cotizaciones de los trabajadores en materia de salud para
su atención final en redes de atención clínica, bajo la supervisión de la Superintendencia de Salud. Por
consiguiente, la Comisión analizará los actos de la Isapre en relación con la decisión del retiro del RHD a la luz
de los deberes de regulación y fiscalización en cabeza del Estado, en los términos descritos. Esto incluye la
respuesta brindada mediante los procedimientos internos a través de los cuales la familia reclamó el retiro del
RHD.
2. Consideraciones generales sobre el artículo 26 y los derechos a la salud y seguridad social
50.
El artículo 26 de la Convención Americana establece una obligación en cabeza de los Estados
partes, de procurar el desarrollo progresivo de los derechos que dicha norma contiene. Aunque ambos órganos
del sistema interamericano73 han reafirmado su competencia para pronunciarse sobre posibles violaciones del
Corte IDH. Caso Velásquez Rodríguez Vs. Honduras. Fondo. Sentencia de 29 de julio de 1988. Serie C No. 4. Párr. 166.
CIDH, Informe No 65/01. Caso 11.073. Fondo. Juan Humberto Sánchez. Honduras. 6 de marzo de 2001, parr.88.
68 Corte IDH. Caso Gonzales Lluy y otros Vs. Ecuador. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 1 de
septiembre de 2015. Serie C No. 298. Párr. 175; Corte IDH. Caso Ximenes Lopes Vs. Brasil. Sentencia de 4 de julio de 2006. Serie C No. 149.
Párr. 89 y 90.
69 Corte IDH. Caso Suárez Peralta Vs. Ecuador. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 21 de mayo de 2013.
Serie C No. 261.
70 Corte IDH. Caso Gonzales Lluy y otros Vs. Ecuador. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 1 de
septiembre de 2015. Serie C No. 298.
71 Corte IDH. Caso Ximenes Lopes Vs. Brasil. Sentencia de 4 de julio de 2006. Serie C No. 149.
72 Corte IDH. Caso Ximenes Lopes Vs. Brasil. Sentencia de 4 de julio de 2006. Serie C No. 149. Párr. 96
73 Ver por ejemplo algunos informes de admisibilidad en los cuales se ha admitido la posible violación del artículo 26 de la Convención:
Informe 29/01. Caso 12.249. Jorge Odir Miranda Cortez y otros. El Salvador, 7 de marzo de 2001; e Informe 70/04. Petición 667/01.
[continúa…]
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