I
INTRODUCCIÓN DE LA CAUSA Y OBJETO DE LA CONTROVERSIA
1.
El caso sometido a la Corte.- El 22 de agosto de 2018 la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos (en adelante “la Comisión Interamericana” o “la Comisión”) sometió a la
jurisdicción de la Corte el caso Azul Rojas Marín y otra respecto a la República del Perú (en
adelante “el Estado” o “Perú”). La Comisión señaló que el caso se relaciona “con la privación
de libertad ilegal, arbitraria y discriminatoria de Azul Rojas Marín, […] el 25 de febrero de
2008, supuestamente con fines de identificación”. De igual manera, la Comisión “consideró
acreditada la existencia de graves actos de violencia física y psicológica”, y consideró que
por “la naturaleza y forma en que dicha violencia fue ejercida, existió un especial
ensañamiento con la identificación o percepción de Azul Rojas Marín, para ese momento,
como un hombre gay”. Por último, la Comisión “concluyó que los hechos se encuentran en
impunidad por una serie de factores que incluyen el incumplimiento del deber de investigar
con la debida diligencia desde las etapas iniciales de la investigación. […] La Comisión
consideró que el Estado contravino las obligaciones de atención y protección de una víctima
que denuncia violencia sexual, con el factor agravado del prejuicio existente respecto a las
personas LGBTI. La Comisión también determinó la violación al derecho a la integridad
personal de la madre de Azul Rojas Marín”, Juana Rosa Tanta Marín.
2.
Trámite ante la Comisión. – El trámite ante la Comisión fue el siguiente:
a) Petición. – El 15 de abril de 2009 la Coordinadora Nacional de Derechos
Humanos, el Centro de Promoción y Defensa de los Derechos Sexuales y
Reproductivos (PROMSEX) y Redress Trust presentaron la petición inicial en
representación de las presuntas víctimas.
b) Informe de Admisibilidad. – El 6 de noviembre de 2014 la Comisión aprobó el
Informe de Admisibilidad, en el que concluyó que la petición era admisible.
c) Informe de Fondo. – El 24 de febrero de 2018 la Comisión aprobó el Informe de
Fondo No. 24/18, en el cual llegó a una serie de conclusiones1 y formuló varias
recomendaciones al Estado.
3.
Notificación al Estado. – El Informe de Fondo fue notificado al Estado el 22 de marzo
de 2018, con un plazo de dos meses para que informara sobre el cumplimiento de las
recomendaciones. El Estado “presentó información sobre una serie de medidas adoptadas
con la finalidad de evitar la repetición de las violaciones ocurridas en el caso, así como sobre
la reapertura de la investigación penal”. Sin embargo, “en cuanto a la recomendación sobre
la reparación integral a las víctimas, el Estado peruano señaló que dicha recomendación
estaba relacionada con la investigación de los hechos a nivel interno […] e indicó que en
todo caso, ofició a las entidades competentes”. La Comisión indicó que cinco meses después
de dicho informe, “el Estado peruano no se ha[bía] puesto en contacto con las víctimas y sus
representantes, a fin de formular una propuesta concreta de reparación integral”.
1
La Comisión concluyó que el Estado es responsable por: la violación de los derechos establecidos en los
artículos 7.1, 7.2, 7.3, 11 y 24 de la Convención Americana, en relación con las obligaciones establecidas en el
artículo 1.1 del mismo tratado, en perjuicio de Azul Rojas Marín; la violación de los artículos 5.1, 5.2, 11.2, y 24 de
la Convención Americana, así como del incumplimiento de los artículos 1 y 6 de la CIPST en perjuicio de Azul Rojas
Marín; la violación de los derechos establecidos en los artículos 5.1, 8.1, 11, 24, y 25.1 de la Convención Americana
en relación con el artículo 1.1 del mismo instrumento, así como por la violación de su deber de investigar hechos de
tortura, establecida respectivamente en los artículos 1, 6 y 8 de la CISPT, todo en perjuicio de Azul Rojas Marín; y
la violación del derecho a la integridad psíquica y moral establecido en el artículo 5.1 de la Convención Americana
en perjuicio de Juana Rosa Tanta Marín, como madre de Azul Rojas Marín.
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