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encontrado algo de “reconfortación en la espiritualidad”, pero aún así siente
que los hechos le han cortado todas sus esperanzas de formar una familia y
de valerse por sí mismo.
39.
Gregoria Matilde Castillo, víctima.
Gregoria Matilde Castillo nació el 25 de febrero de 1969 y el 1º de marzo de
1989, cuando tenía veinte años de edad, fue herida en la pierna izquierda.
En el hospital le amputaron la pierna y desde entonces lleva una prótesis.
Trabajaba en un fábrica como montadora de carteras y estudiaba para
capacitarse como secretaria. Al momento del evento ganaba el salario
mínimo. Era soltera y no tenía hijos. Ella ayudaba a sostener a la familia.
Tenía hermanos menores que estudiaban. Cuando ocurrieron los hechos la
madre de la víctima dejó de trabajar para ocuparse de ella, de manera que
faltaron los ingresos de ambas. Como consecuencia, uno de los hermanos
pequeños tuvo que dejar los estudios. Actualmente es casada, tiene dos hijos
y sigue aportando ingresos semanalmente a la familia, aunque en menor
cantidad que antes.
Ha realizado gastos en medicinas, muletas y sigue buscando una prótesis
apropiada. El seguro social sólo le pagó durante un año después del evento,
en razón de que tuvo que dejar su trabajo. Los servicios del seguro social se
limitaban a determinadas medicinas y al servicio médico-hospitalario. Su
padre asumió, desde entonces, todos los gastos relacionados con su
tratamiento. COFAVIC ha asumido los gastos relacionados con la búsqueda
de justicia.
Desde que ocurrieron los hechos la declarante no puede dormir con la luz
apagada. Pasaron dos años sin que encontrara empleo y se siente culpable
porque su hermano menor tuvo que dejar sus estudios. Sufre insomnio,
depresiones y trastornos nocturnos. No puede ver gente reunida o un militar
en la calle sin ponerse nerviosa. Quería estudiar biología en la universidad.
No ha recibido un tratamiento psicológico porque no ha podido pagarlo. Más
que todo espera que después de trece años se haga justicia.
40.
Noraima Sosa Ríos, víctima.
Noraima Sosa Ríos nació el 4 de abril de 1954 y el 28 de febrero de 1989,
cuando tenía 34 años de edad, fue herida en la pierna derecha mientras se
encontraba en el interior de su casa. Esa pierna le fue amputada en el
hospital. Era soltera y tuvo un hijo, quien murió en 1990. Trabajaba como
secretaria y contribuía mensualmente a los gastos de la casa. Al momento
del evento ganaba el salario mínimo.
Los gastos de la búsqueda de justicia los ha asumido COFAVIC.
Después del evento tuvo que comprar dos prótesis, de las cuales una costó
50.000,00 Bs. (cincuenta mil bolívares) y la otra 1.560,000,00 Bs. (un millón
quinientos sesenta mil bolívares), y además ha tenido que cubrir los gastos
por medicamentos para la rehabilitación. Adicionalmente, el brazo izquierdo
le quedó incapacitado por una vacuna que le aplicaron a causa de las heridas