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investigación de los hechos del asesinato de la abogada Ochoa, de las
amenazas en contra de los miembros del Centro [PRODH], y de Leonel Rivero.
6.
La audiencia pública sobre la presente solicitud de medidas provisionales
celebrada en la sede de la Corte el 26 de noviembre de 2001.
En dicha audiencia comparecieron:
Por los Estados Unidos Mexicanos:
Mariclaire Acosta Urquidi, Subsecretaria para Derechos Humanos y
Democracia;
Carlos Pujalte Piñeiro, Embajador de México en Costa Rica;
Bernardo Bátiz Vázquez, Procurador General de Justicia del Distrito Federal;
Juan José Gómez Camacho, Director General de Derechos Humanos; y
Jorge Ulises Carmona Tinoco, Director para Casos Individuales de la Dirección
General de Derechos Humanos.
Por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos:
Mario López Garelli, abogado de la Comisión Interamericana;
Elizabeth Abi-Mershed, abogada de la Comisión Interamericana;
Carmen Herrera, asistente;
Viviana Krsticevic, asistente; y
Juan Carlos Gutiérrez, asistente.
7.
Los alegatos de la Comisión Interamericana, en los cuales ésta:
a)
presentó información actualizada acerca de la situación de riesgo en
que se encuentran los colegas y familiares de Digna Ochoa y expuso su
evaluación sobre el cumplimiento por parte del Estado de las medidas
ordenadas;
b)
presentó de manera cronológica, desde 1995 a la fecha, las amenazas,
hostigamientos y ataques violentos contra Digna Ochoa y Plácido y otros
profesionales que colaboraban con ella en su trabajo. La muerte de Digna
Ochoa significa la culminación de un cuadro de amedrentamiento, violencia e
impunidad. De igual manera indicó la Comisión que los hechos descritos y la
muerte de Digna Ochoa y Plácido demuestran una situación de gravedad y
urgencia que comporta un riesgo inminente para quienes trabajaban cerca de
Digna Ochoa, los miembros del Centro PRODH y para su familia;
c)
indicó que es evidente que la secuencia de amenazas, así como los
mensajes y las formas de intimidación se deben al trabajo de los abogados
del Centro PRODH como defensores de derechos humanos y específicamente,
estaban destinados a aquellos abogados que, como Digna Ochoa, han
denunciado ante instancias judiciales a militares, policías y funcionarios
judiciales comprometidos con violaciones a los derechos fundamentales;
d)
señaló que con posterioridad a la muerte de Digna Ochoa, sus padres
y sus hermanos también han expresado su preocupación por una serie de
incidentes relacionados con intimidaciones, llamadas extrañas y la presencia
de personas desconocidas;