8
24.
Resulta útil, por un momento, aceptar la interpretación sugerida en los
pasajes transcritos precedentemente y examinar las consecuencias que ella tendría.
Según este criterio, una sociedad civil o comercial que sufriera una violación de sus
derechos reconocidos por la Constitución de su país, como la inviolabilidad de la
defensa en juicio o la intervención de la correspondencia, no podría invocar el
artículo 25 de la Convención por ser precisamente una persona jurídica. Ejemplos
semejantes podrían ser mencionados respecto de los artículos 10 y 24 de la
Convención, entre otros.
25.
Cabe examinar a continuación el artículo 21 de la Convención Americana
relativo a la propiedad privada, que interesa en este caso. Según la interpretación
que la Argentina sugiere y que la Comisión parece compartir, si un hacendado
adquiere una máquina cosechadora para trabajar su campo y el gobierno se la
confisca, tendrá el amparo del artículo 21. Pero, si en lugar de un hacendado, se
trata de dos agricultores de escasos recursos que forman una sociedad para comprar
la misma cosechadora, y el gobierno se la confisca, ellos no podrán invocar la
Convención Americana porque la cosechadora en cuestión sería propiedad de una
sociedad. Ahora bien, si los agricultores del ejemplo, en vez de constituir una
sociedad, compraran la cosechadora en copropiedad, la Convención podría
ampararlos porque según un principio que se remonta al derecho romano, la
copropiedad no constituye nunca una persona ideal.
26.
Toda norma jurídica se refiere siempre a una conducta humana, que la
postula como permitida, prohibida u obligatoria. Cuando una norma jurídica atribuye
un derecho a una sociedad, ésta supone una asociación voluntaria de personas que
crean un fondo patrimonial común para colaborar en la explotación de una empresa,
con ánimo de obtener un beneficio individual, participando en el reparto de las
ganancias que se obtengan. El Derecho ofrece al individuo una amplia gama de
alternativas para regular sus conductas para con otros individuos y para limitar su
responsabilidad. Así, existen sociedades colectivas, anónimas, de responsabilidad
limitada, en comandita, etc. En todo caso, esta unión organizada permite coordinar
las fuerzas individuales para conseguir un fin común superior. En razón de lo
anterior, se constituye una persona jurídica diferente de sus componentes,
creándose a su vez un fondo patrimonial, el cual supone un desplazamiento de cosas
o derechos del patrimonio de los socios al de la sociedad, introduciendo limitaciones
a la responsabilidad de dichos socios frente a terceros. En este mismo sentido, la
Corte Internacional de Justicia en su caso Barcelona Traction9 ha diferenciado los
derechos de los accionistas de una empresa de los de la empresa misma, señalando
que las leyes internas otorgan a los accionistas determinados derechos directos,
como los de recibir los dividendos acordados, asistir y votar en las juntas generales y
recibir parte de los activos de la compañía en el momento de su liquidación, entre
otros.
27.
En el caso sub judice, la Argentina afirma que las personas jurídicas no están
incluidas en la Convención Americana y, por lo tanto, a dichas personas no se les
aplica sus disposiciones, pues carecen de derechos humanos. Sin embargo, la Corte
hace notar que, en general, los derechos y las obligaciones atribuidos a las personas
9
Cfr. Barcelona Traction, Light and Power Company, Limited, Judgment, I.C.J. Reports 1970, p.
36, para. 47.