13
42.
En cuanto a la segunda obligación, la Corte observa y valora que en un inicio, con
posterioridad a la notificación de la misma, los poderes del Estado uruguayo hayan emprendido
acciones claras para dar cumplimiento a lo dispuesto en ella.
43.
En primer lugar, la Corte constata que, al emitir el Decreto 323/2011, el Poder Ejecutivo
uruguayo revocó, “por razones de legitimidad, los actos administrativos y Mensajes emanados del
Poder Ejecutivo en aplicación del artículo 3º de la [Ley de Caducidad], que consideran que los
hechos denunciados estaban comprendidos en las disposiciones del artículo 1º de la referida ley y
en su lugar declárase que dichos hechos no estaban comprendidos en la citada norma legal”. Al
tomar esta decisión, el Consejo de Ministros presidido por el Presidente de la República tomó en
cuenta, inter alia, que “el Estado uruguayo ha sido objeto de sentencia condenatoria por
responsabilidad internacional a través de la sentencia de la Corte Interamericana […] y por lo
tanto está obligado a dar cumplimiento a lo que dicha sentencia prescribe”, en particular lo
dispuesto en el punto resolutivo 11 y en varios apartados de la misma, y que el Estado también
ha ratificado la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o
Degradantes y la Convención sobre la Imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y de los
Crímenes de Lesa Humanidad25.
44.
La Corte considera que, en atención a la situación generada por la Ley de Caducidad, que
delegaba en el Poder Ejecutivo la referida facultad de determinar si los jueces intervinientes en
las denuncias podían o no continuar las investigaciones26, aquel Decreto representa una voluntad
clara y concreta de cumplir la Sentencia, dejando sin efecto los actos anteriores que, en relación
con dicha Ley, representaron un obstáculo más para la investigación de los hechos de éste y
otros casos de graves violaciones de derechos humanos.
45.
En segundo lugar, la Corte observa que el artículo 1º de la Ley 18.831 dispone que “[s]e
restablece el pleno ejercicio de la pretensión punitiva del Estado para los delitos cometidos en
aplicación del terrorismo de Estado hasta el 1º de marzo de 1985, comprendidos en el artículo 1º
de la Ley Nº 15.848, de 22 de diciembre de 1986”; que su artículo 2 establece que “[n]o se
computará plazo alguno, procesal, de prescripción o de caducidad, en el período comprendido
entre el 22 de diciembre de 1986 y la vigencia de [esa] ley, para los delitos a que refiere el
artículo 1º de [esa] ley”; y que su artículo 3 señala que “los delitos a que refieren los artículos
anteriores, son crímenes de lesa humanidad de conformidad con los tratados internacionales de
los que la República es parte”.
25
Cfr. Suprema Corte de Justicia de Uruguay. Caso “Sabalsagaray Curutchet Blanca Stela –Denuncia de Excepción
de Inconstitucionalidad”, sentencia No. 365, de 19 de octubre de 2009.
26
La Ley de Caducidad disponía al respecto:
Artículo 3°.- A los efectos previstos en los artículos anteriores, el Juez interviniente en las denuncias
correspondientes, requerirá al Poder Ejecutivo que informe, dentro del plazo perentorio de treinta días de
recibida la comunicación, si el hecho investigado lo considera comprendido o no en el artículo 1º de la presente
ley.
Si el Poder Ejecutivo así lo comunicare, el Juez dispondrá la clausura y el archivo de los antecedentes. Si en
cambio, no contestare o informa que no se halla comprendido dispondrá continuar la indagatoria.
Desde la fecha de promulgación de esta ley hasta que el Juez reciba la comunicación del Poder Ejecutivo quedan
suspendidas todas las diligencias presumariales en los procedimientos mencionados en el inciso primero de este
artículo.
Artículo 4°.- Sin perjuicio de lo dispuesto en los artículos precedentes el Juez de la causa remitirá al Poder
Ejecutivo testimonios de las denuncias presentadas hasta la fecha de promulgación de la presente ley referentes
a actuaciones relativas a personas presuntamente detenidas en operaciones militares o policiales y desaparecidas
así como de menores presuntamente secuestrados en similares condiciones.
El Poder Ejecutivo dispondrá de inmediato las investigaciones destinadas al esclarecimiento de estos hechos.
El Poder Ejecutivo dentro del plazo de ciento veinte días a contar de la comunicación judicial de la denuncia dará
cuenta a los denunciantes del resultado de estas investigaciones y pondrá en su conocimiento la información
recabada