ese sentido, la Corte Suprema ha determinado que si bien los Estados dentro del territorio
estadounidense son, en general, libres de variar los beneficios que confieren a todas las
parejas casadas, a lo largo de la historia se ha agregado al matrimonio una lista en
expansión de derechos gubernamentales, beneficios y responsabilidades. Estos aspectos
incluyen: impuestos, la herencia y los derechos de propiedad, reglas de la sucesión
intestada, privilegio del cónyuge en la ley de las pruebas, acceso al hospital, autoridad para
tomar decisiones médicas, derechos de adopción, los derechos y beneficios de los
sobrevivientes, certificados de nacimiento y defunción, normas de ética profesional,
restricciones financieras, beneficios de compensación laboral, seguro de salud y custodia de
los hijos, normas de apoyo y de visita113.
119. En el caso de Colombia, la Corte Constitucional ha indicado que la posibilidad de
obtener la porción conyugal no puede estar condicionada por la orientación sexual de
quienes deciden vivir en pareja, en la medida en que la finalidad de esta figura consiste en
equilibrar las cargas propias de la decisión de compartir una vida en común114.
120. La Corte Constitucional señaló en la sentencia C-336 de 2008 sobre pensiones de
sobrevivencia a parejas del mismo sexo que “el derecho al libre desarrollo de la
personalidad conlleva autonomía para los individuos en cuanto pueden adoptar la opción de
vida que consideren, el Estado debe brindar las condiciones para su ejercicio disponiendo
tratamientos jurídicos similares para todas las personas independientemente de la
orientación sexual que ostenten, pues la diferencia de trato ante la ley basada
exclusivamente en razón de la orientación sexual de las personas, como lo ha recordado
esta corporación, implica la negación de la validez de su opción de vida y la sanción por el
ejercicio de una alternativa legítima, que se deriva directamente de su derecho de
autodeterminación y de su dignidad humana”115.
121. Con respecto a las pensiones de sobrevivientes indicó que “corresponde a una
garantía propia del sistema de seguridad social fundada en varios principios
constitucionales, entre ellos el de solidaridad que lleva a brindar estabilidad económica y
social a los allegados al causante; el de reciprocidad, por cuanto de esta manera el
legislador reconoce en favor de ciertas personas una prestación derivada de la relación
afectiva, personal y de apoyo que mantuvieron con el causante […]. Por esta razón, el
ordenamiento jurídico crea un determinado orden de prelación respecto de las personas
afectivamente más cercanas al causante, privilegiando a quienes más dependían emocional
y económicamente de él”. La Corte concluyó que “[a] la luz de las disposiciones superiores,
no aparece justificación alguna que autorice un trato discriminatorio en virtud del cual las
personas que conforman parejas homosexuales no puedan acceder a la pensión de
sobrevivientes en las mismas condiciones que lo hacen quienes integran parejas
heterosexuales. Con el fin de remover el trato discriminatorio hacia las parejas
homosexuales en cuanto al beneficio de la pensión de sobrevivientes, la protección otorgada
a los compañeros y compañeras permanentes de las parejas heterosexuales, debe ser
ampliada a los compañeros y compañeras permanentes de las parejas homosexuales, por
cuanto no existe un fundamento razonable y objetivo suficiente para explicar el trato
desigual al que vienen siendo sometidas las personas, que en ejercicio de sus derechos al
113
Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos, Obergefell et al. vs. Hodges, Director, Ohio Department
of Health, et al. No. 14–556. Argued April 28, 2015— 26 de junio de 2015.
114
Cfr. Corte Constitucional de Colombia, Sentencia C-238 de 22 de marzo de 2012.
115
Corte Constitucional de Colombia, Sentencia C-336 de 16 de abril de 2008 (expediente de prueba, folio
1398).
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