d.
Luis Jaramillo el 3 de agosto de 1994 se informó que presenta signos vitales normales, no
tiene hematomas, ni traumatismos al examen “físico y de funciones” aparentemente “normal,
lúcido, consciente, orientado, nervioso, tensionado, estresado. Tensión Emocional” 32.
66.
Entre el 4 y 5 de agosto de 1994 las presuntas víctimas procedieron a rendir declaraciones
ante el Oficial Investigador y el Fiscal de Turno en las Oficinas de la Interpol. De dichas declaraciones surge
algún grado de aceptación de su vínculo directo o indirecto con la operación de tráfico internacional de
drogas, consistente en el envío de cocaína “camuflada” en unos muebles que se encontraban en la bodega de
la señora Alba Tinitana, con destino de ser enviadas a Barcelona, España 33. Como se indica más adelante, las
32 Anexo 12. Sanidad de la Policía Nacional, Jefatura Provincial de Estupefacientes e Interpol de Pichincha, 3 de agosto de 1994.
Folios 366, 370, 374 y 377. Anexo al Informe Policial 134-JEIP-94, Caso P1-201-JPEIP-94, 8 de agosto de 1994. Anexo a comunicación del
Estado de 28 de mayo de 2004.
33
A continuación se resume el contenido de estas declaraciones iniciales.
El señor Emmanuel Cano o Alfonso García indicó que tiene documentación “tanto como español y también como francés” y que
conoció en España al señor Hugo Guzmán, colombiano, y se ofreció en prestar ayuda para “recibir la droga en España”. Indic�� que hizo un
viaje a Bogotá y allí se contactó con Hugo Guzmán quien le presentó en Cali a Alfonso Jaramillo y, hablando con él, explicó su ”verdadera
intención de ingresar al negocio de la droga”. Pasado como un mes y medio Alfonso Jaramillo le presentó con Jorge Herrera, Pablo Vargas
y Favio Carrero. Indicó que encontrándose en España, recibió otra llamada de parte de Alfonso Jaramillo, quien le indicó la posibilidad de
un negocio. Esa vez le llamó también Pablo Vargas y le dijeron que la droga iría en unos muebles de madera para lo cual proporcionó los
datos de recepción de una “empresa fantasma” que se utilizaría para recibir la droga. Decidió viajar a Quito en compañía de Eusebio
Domingo Revelles “que venía con la finalidad de que [….] le presente a Jorge Herrera y Pablo Vargas, como ganaderos y agricultores
porque él tenía el negocio de venenos para plantas y animales […. ], de modo que Eusebio Domingo no sabía [el] verdadero objetivo que
era el negocio de drogas[….].Asimismo, el señor Emmanuel Cano o Alfonso García señaló que llegando al hotel “Oro Verde”, se contactó
con Jaramillo y, “como estaba Eusebio Revelles y él no sabía nada de la droga, les dij[o] a Jaramillo y Vargas que no hablara nada del
asunto [de las] drogas en presencia de él”. Luego, salieron a comer y dejaron en el hotel a Eusebio Domingo. Las otras tres personas se
reunieron con la señora Tinitana, quien los llevó a Jorge Herrera y a él en una camioneta, dejando en la oficina a Jaramillo. Indicó que
llegando a la bodega observó los tableros y corroboró que no servían para llevar a España[la droga….], por lo que “decid[ió] no participar
en esta operación”. Después fueron al hotel “Oro Verde” donde llegaron Favio Carrero, Pablo Vargas, Oscar Acosta y también una menor
de edad que le presentaron como sobrina de Jorge Herrera. Indicó que “como estaba presente Eusebio Domingo que no sabía nada; no
hablamos nada del asunto”, pero después subieron a su habitación Pablo Vargas, Alfonso Jaramillo, Jorge Herrera, Oscar Acosta y Favio
Carrero y comentó que no podía participar en esta operación por lo que se sugirió buscar otro sistema de camuflaje y verificar la calidad
de la droga. Al día siguiente llegaron la señora Alba Tinitana y Jorge Herrera con quienes fueron a la bodega. Llegando a ésta ingresaron
Herrera, la señora y él y tomaron la muestra. Señaló que en el hotel “Mariscal”, Jorge Herrera mandó a comprar un frasco de “ajax cloro
limón” y, tras realizar la prueba, se dijo que la droga estaba en buenas condiciones. Luego salieron con Favio Carrero y Pablo Vargas a
hacer unas llamadas telefónicas y tomaron un taxi, es entonces cuando llegó la Policía y “procedió a [su] detención”. Explicó que su
presencia en Ecuador era “para ver si el mueble justificaba su importación en España”. Indicó que Eusebio Domingo “no tiene ninguna
relación en este caso, él vino acompañado por mí para ver la posibilidad del negocio del veneno, como se ha demostrado que él no ha
estado en ninguna de las conversaciones sobre el asunto de la droga”. Anexo 13. Declaración de Emmanuel Cano o Alfonso García, 4 de
agosto de 1994. Folios 117- 120. Anexo 23 al Informe Policial 134-JEIP-94, Caso P1-201-JPEIP-94, 8 de agosto de 1994. Anexo a
comunicación del Estado de 28 de mayo de 2004.
El señor Luis Alfonso Jaramillo Gonzalez, de nacionalidad colombiana, señaló que hacía siete u ocho meses contactó con Hugo
Guzmán quien le presentó a Alfonso García, ciudadano español quien “[l]e avisó que […. ] estaba interesado en dedicarse al negocio de
drogas”. Posterior a esto, le comentó a Jorge Herrera Espinoza la posibilidad de “iniciarse en esos negocios”. Asimismo, tuvo otra
conversación con “Uriel”, quien le dijo que tiene contacto con una persona que podía encargarse de la transportación de la droga hasta
España. Señaló que llamó por teléfono a España a Alfonso García para que viniera a conocer a los contactos que le había buscado y
cuando vino, se localizaron y sostuvieron una reunión con Pablo Vargas, Favio Carrero, Jorge Herrera y el español en un hotel en Cali.
Según lo acordado “Alfonso García, además de dar el capital para la compra de la droga, recibía en Barcelona España, y se encargaba de la
venta, Pablo Vargas se encargaba de buscar los contactos para la transportación de la droga sea por avión sea por barco. Jorge Herrera
era quien se encargaba de las diligencias para el envío, yo ya había cumplido con mi misión que consistía en poner en contacto a este
grupo de personas y una vez venida la droga, ellos se repartían el dinero y me daban una comisión del 10% de las utilidades”. Indicó que
Jorge Herrera le dijo que tenía que acompañarle a Quito para hacer un envío de la droga, llamó a Pablo Vargas y también en España a
Alfonso García para decirle que viniera a Quito para hacer este primer envío. “[E]l dueño [de la droga] Carlos Alberto Restrepo” les daba
a un millón y medio de pesos colombianos cada kilo. Indicó que el lunes 1 de agosto llegó el español Alfonso García con otro español, y
fueron Jorge Herrera con Alfonso García y él a la oficina de la señora Rosario Tinitana, de ahí salieron la señora con Herrera y García para
ver la droga, luego lo recogieron y fueron al hotel “sin comentar nada del asunto”, pero el mismo día en la noche se reunieron Herrera,
García, Carrero, Pablo y Oscar Acosta que vino con Pablo Vargas, sin que se enterara de lo que conversaron porque esa reunión fue en la
pieza de Alfonso García en el hotel Oro Verde. Indicó que el viernes permaneció en su habitación pero conoció que Jorge Herrera con
Alfonso García iban a ver la droga y tomar muestras para probar la calidad, luego de regresar, Pablo Vargas le dio dinero para comprar un
frasco de cloro para probar la calidad de la droga, pero no estuvo presente cuando hicieron la prueba. Después fue con Jorge herrera y el
español Eusebio García a dar una vuelta, momento en el cual “Eusebio Domingo [l]e hablaba que él dispone de unos productos como
pesticidas, fungicidas y unos insumos para el engorde prematuro del ganado lo que me podía mandar de España, que ese era su
negocio[…]”,en eso llegó la Policía y les detuvo. Señaló que “vin[o] a Quito específicamente a comprar unos repuestos y, tras de la
[continúa…]
14