que esperaran a presentar la denuncia. Dado el contexto de violencia contra la mujer
conocido por el Estado (supra párrs. 45 a 48), la respuesta de las autoridades estatales fue
claramente insuficiente frente a la posibilidad de que peligraba la integridad personal y vida
de Claudina Velásquez. Lo anterior, debido a que no consta siquiera que hayan recolectado
los datos y descripciones que permitirían su identificación, ni que hayan emprendido una
búsqueda exhaustiva, estratégica y coordinada con otras autoridades estatales, recorriendo
los lugares donde razonablemente sería más probable encontrarla, ni se entrevistó a
personas que razonablemente podrían tener información sobre su paradero.
127. Por el contrario, consta en este caso que los padres de Claudina Velásquez se vieron
obligados a realizar ellos mismos las actividades de búsqueda de su hija que correspondían
al Estado, tales como recorrer los lugares donde podría encontrarse, inclusive las calles
principales de la Ciudad San Cristóbal y las casas de personas que podrían conocer el
paradero de su hija; llamar o entrevistar personalmente a las personas que podrían tener
información sobre su paradero, y averiguar en hospitales y morgues si ahí se encontraba
alguien con la descripción de su hija, entre otros 210.
Primero fueron a la casa de MTG, amiga de Claudina Velásquez, ya que antes de perder
contacto con su hija, esta les habría indicado que estaba con ella. MTG los comunicó con una
persona desconocida que aparentemente había prestado su teléfono celular a Claudina
Velásquez alrededor de la una y media de la mañana, y luego la habría visto atravesando el
Boulevard San Cristóbal. Posteriormente, el señor Velásquez regresó a su casa y se comunicó
con varios amigos para que les ayudaran buscando en hospitales y morgues, mientras que la
señora Paiz se quedó en la casa de MTG. Luego de que aquella regresara a su casa, unos amigos
de la familia se presentaron en la casa de los Velásquez Paiz y de aquí en adelante los
acompañaron a hacer las gestiones para indagar sobre el paradero de su hija.
210
Luego del intento de interponer la denuncia a las 5 a.m., los padres de Claudina Velásquez hicieron un recorrido por los
bulevares principales de ciudad San Cristóbal y llegaron hasta “Ciudad Peronia”. Aproximadamente a las 6:30 a.m.
fueron a indagar sobre el paradero de su hija a la casa de una de sus principales amigas de estudios, AUM. Esta última
se comprometió a ayudarlos a buscarla llamando a todas las personas con las cuales Claudina Velásquez tuvo contacto
esa noche. Posteriormente, regresaron a su casa y se mantuvieron allí contactando a familiares y amigos para que los
ayudaran a buscar y a orar para que su hija apareciera.
En una de esas llamadas, el señor Jorge Velásquez se comunicó con su prima, le comentó lo sucedido y le dijo que
estaban haciendo tiempo para interponer la denuncia de desaparición con la Policía. Asimismo, le pidió que mientras
tanto les hiciera el favor de investigar en los hospitales y morgues si había ingresado alguna persona con las
características de su hija.
Adicionalmente, el mismo día 13 de agosto, entre las 8:30 y 9:00 a.m., y con el fin de agotar todas las posibilidades, los
padres de Claudina Velásquez fueron a Mariscal Zona 11, donde habían vivido por mucho tiempo. El señor Velásquez fue
a la casa del ex novio de su hija, mientras que la señora Paiz fue a la casa de un amigo tanto del ex novio como del
presunto novio de su hija.
Alrededor de las 9:00 a.m. los padres de Claudina Velásquez y sus amigos se encontraron con la prima del señor Jorge
Rolando Velásquez, quien les dijo que no había encontrado, ni en los hospitales públicos ni privados, a nadie con la
descripción de Claudina Velásquez. Luego, el señor Jorge Rolando Velásquez decidió llamar a la casa del presunto novio
de su hija, quien le indicó que al salir de una fiesta había discutido con Claudina Velásquez, que esta se había bajado del
carro y que trató de seguirla pero no le fue posible porque ella se fue por una calle peatonal. Finalmente, a las 10:30
a.m. aproximadamente, decidieron regresar a la casa de MTG. Sin embargo, antes de llegar recibieron una llamada de
un amigo de la prima de Elsa Paiz, quien les dijo que estaban en la morgue de la zona 3 de la ciudad y que había un
cadáver con las características de su hija. Alrededor de las 11:00 a.m. los padres de Claudina Velásquez se acercaron a
la morgue y reconocieron el cadáver.
Cfr. Declaración de Elsa Claudina Paiz Vidal ante la Fiscalía de Delitos Contra la Vida e Integridad
de las Personas de 22 de septiembre de 2005 (expediente de prueba, folios 16 y 17);
Declaración de LFOZ ante la Fiscalía de Delitos Contra la Vida e Integridad de las Personas de 22
de agosto de 2005 (expediente de prueba, folio 6321); Declaración de MTG ante la Fiscalía de
49
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