los elementos clave de la debida diligencia estricta y reforzada que es la adopción de las medidas
necesarias para evitar la repetición de entrevistas, pues su recurrencia obliga a las víctimas a volver
a experimentar situaciones traumáticas217. Una de estas entrevistas fue realizada, a solicitud del Jefe
de la División de Menores y Familia de la Policía Técnica Judicial, ante el SEDEGES de Cochabamba,
el 1 de agosto de 2002. Se observa que, durante la entrevista, la presunta víctima no pudo elegir
una persona de confianza para acompañarle, sino que estuvo presente un representante del
Organismo Nacional del Menor, Mujer y Familia218, a quien Brisa no conocía. Además, la Corte nota
que una de las preguntas que le fueron formuladas – “¿por qué no le decías nada?”, refiriéndose al
hecho de que la niña había manifestado que algunas veces “no le respondía nada” a E.G.A-.219, pudo
haber puesto a Brisa en una posición de sentirse culpable por la violencia sexual que sufrió, toda vez
que de la pregunta podría inferirse que correspondía a la presunta víctima resistir y hacerlo
expresamente. Tomando en cuenta lo anterior, la Corte considera que dicha entrevista fue
revictimizante. Adicionalmente, se advierte que no se ordenó la grabación de la declaración para
evitar su repetición en el futuro.
117. Por otra parte, la Corte observa que Brisa indicó que su contacto inicial con la Fiscal N.T.A. se
habría dado sin la presencia de su madre o padre o sus abogados. Sobre el particular, el Estado
adujo que la Fiscal N.T.A no podría haber estado presente durante la declaración realizada por la
presunta víctima ante el SEDEGES, pues todavía no había recibido el caso. Sin embargo, la Corte
observa que, conforme se desprende de los alegatos de los representantes, la citada entrevista con
la Fiscal sucedió en un momento distinto de la declaración rendida ante el SEDEGES y no fue un acto
del proceso, sino un evento informal. En efecto, conforme relató Brisa en la audiencia pública ante
la Corte:
La Fiscala […] me llevó a mi sola a un cuarto muy pequeño, y me miró, estaba de pie, yo estaba sentada, y
me dijo, ¿Dígame qué le pasó? Yo estaba aterrorizada, temblaba, y alguna manera saqué el coraje para
decirle. Y me dijo, no saque nada, no omita ningún detalle, entonces yo les dije todo, de principio a fin,
apenas terminé, me miró y me dijo: ahora vuelva a empezar y no deje nada por fuera, de nuevo, de principio
a fin. Y lo hice. Lloraba, pero terminé. Y me dijo: “bueno, de nuevo”, y de nuevo se lo dije, empecé a hablar,
entré en pánico, me dio un ataque de pánico, lloraba, y ella me seguía insistiendo, dígame de nuevo, dígame
de nuevo, terminé, otra vez me volvió a decir, y lo hizo una y otra vez, y luego me dijo: “esto le pido que me
lo cuente tantas veces porque voy a encontrar la mentira que me está contando, y yo misma me voy a
asegurar de que usted vaya a la cárcel por difamación”, yo estaba aterrorizada, esta mujer en frente de mi
es la que puede llevar a la gente a la cárcel y me está amenazando a mí con meterme a la cárcel, qué pasa
si me equivoco en lo que estoy contando? ¿Qué pasa si cambio algo de mi historia? Estaba tan asustada y
luego me dijo: “incluso, si todo lo que me está diciendo es cierto, ¿Cómo puede ser usted tan cruel? ¿Cómo
puede ser tan insensible, para pensar en mandar a este hombre a la cárcel o llevar esa destrucción a su
familia, y todo ese dolor a sus papás? Si usted se queda callada puede ahorrarse todo esto”220.
118. La madre de Brisa corroboró los hechos supra citados en su declaración testimonial ante la
Corte221. Por su parte, la referida fiscal, en su testimonio presentado a este Tribunal, aseveró: “jamás
de septiembre de 2005. Cfr. Declaración informativa de Brisa De Angulo Losada (expediente de prueba, folios 10621 a 10626);
Acta de audiencia de juicio oral de 17 a 25 de marzo de 2003 (expediente de prueba, folios 7629, 7630, 7643 y 7644), y Acta
de audiencia de juicio oral de 15 a 20 de septiembre de 2005 (expediente de prueba, folios 10411 a 10414). La testigo Oviedo
Bellot señaló que la presunta víctima declaró tres veces ante autoridades y cinco veces ante diferentes profesionales a título
de la obtención de prueba. Cfr. Declaración de María Leonor Oviedo Bellot, supra (expediente de prueba, folio 11454).
En ese sentido, la perita Mesa Peluffo subrayó que “[l]os dos juicios que tuvo que enfrentar revivieron su dolor, ya
que fue sometida a largos interrogatorios en los que tuvo que repetir su historia muchas veces, y cada vez que la tuvo que
relatar, la revivió con el terror y el dolor que experimentó en el momento de los hechos, lo cual aumenta los síntomas del
estrés postraumático”. Cfr. Peritaje de Sylvia Mesa Peluffo, supra.
217
218
Cfr. Formulario de solicitud a ONAMFA de 1 de agosto de 2002 (expediente de prueba, folio 10621 a 10622).
219
Cfr. Declaración informativa de Brisa De Angulo Losada, supra (expediente de prueba, folio 10625).
220
Cfr. Declaración de Brisa de Angulo Losada durante la audiencia pública, supra.
La señora Stella Losada declaró ante la Corte que “[l]a fiscal solicitó que quería una entrevista con Brisa, […] y en
esa cita, cuando Brisa entra donde la fiscal, que a mí no me permitió entrar, y me tuve que quedar afuera, Brisa sale
descompuesta, esa no era mi niña, algo pasó ahí adentro, y yo quise preguntarle. Brisa no me contestaba, así que yo le pedí
221
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