A.2. Respecto a la situación de salud de los pueblos indígenas Yanomami, Ye’Kwana y Munduruku 11. En cuanto a la situación de salud de los miembros de los Pueblos Indígenas Yanomami y Ye’kwana, la Comisión indicó: a) El alegado aumento de enfermedades en las personas beneficiarias debido a la contaminación de los ríos aledaños con mercurio, principal fuente de extracción de agua potable y de pesca para las comunidades. Además, se enfatizó la inexistencia de un diagnóstico y monitoreo de los niveles de contaminación entre los habitantes de las tierras indígenas; b) La propagación de enfermedades contagiosas como el COVID-19, la “débil” atención médica, la baja cantidad de testeos por COVID-19, el lento avance de la vacunación, las alegadas "fuerte presión del Estado de Roraima para desviar las vacunas reservadas a los indígenas", y "corrupción mediante el desvío de vacunas por parte de funcionarios de la DSEI para aplicarlas a los mineros a cambio de oro"; c) el fallecimiento de personas indígenas por el alegado ingreso de profesionales de salud que estaban contagiados con el COVID-19; d) El aumento de casos de malaria: se indicó que, para el segundo semestre de 2021 se registraron 16,982 casos9; e) La “atención médica de garimpeiros en perjuicio de las personas indígenas” y, en algunas zonas, la inexistencia de atención médica; f) La falta de medicamentos básicos, y g) El agravamiento la “inseguridad disminución de imposibilidad de garimpeiros y la de la desnutrición infantil, que tendría relación con el aumento de alimentaria” en las comunidades debido a, entre otros, la la oferta de alimentos, la contaminación de los ríos y la hacer uso de los recursos forestales debido a la ocupación de los deforestación. 12. En lo concerniente a la alegada situación de salud de los miembros del Pueblo Indígena Munduruku, la Comisión señaló que el Plan de Contención de COVID-19, aprobado en 2021, no ha sido implementado por la alegada falta de presupuesto estatal; la ausencia de un registro de los casos de COVID-19 en tierras indígenas no homologadas (aquellas que aún no han sido demarcadas); la imposibilidad de las comunidades de comunicar casos graves de COVID-19 debido a la falta de mantenimiento de los aparatos de radios; la supuesta adopción de medidas discriminatorias al excluir como grupo prioritario de vacunación en el Plan Nacional de Vacunación a las personas indígenas de tierras no homologadas; la existencia de campañas de desinformación que generarían un clima de desconfianza sobre la eficacia de las vacunas, aunado a los alegados posibles vínculos que tendrían agentes del Distrito Sanitario Especial Indígena con los garimpeiros; la “negligencia” del Estado en prevenir y atender los casos de malaria, que, en enero de 2021, habría aumentado un 30% en comparación con diciembre de 2020, aumento que estaría relacionado con la deforestación de la zona, y la supuesta presencia de niveles de contaminación por mercurio superiores a los recomendados Lo cual indicaría que aproximadamente 65% de los miembros de los Pueblos Indígena Yanomami y Ye’Kwana se habrían contagiado. 9 -5-

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