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declaraciones del señor Hugo Fernando Martínez Contreras39 y de la señora Mariela Contreras
Cruz ante la Unidad de Derechos Humanos40, así como el informe fiscal que contiene una
referencia a una entrevista realizada por funcionarios de Policía Judicial el 08 de noviembre de
2011 a la señora Mariela Contreras Cruz41.
27.
Los representantes alegaron que en este caso, a pesar de que el Estado señala que hay
indicios de que el mismo no murió en Mapiripán, a la vez incluye una declaración de su hermano
que indica que al mismo lo podrían haber matado los paramilitares. Agregaron que tanto en este
caso como en el de los presuntos fallecimientos naturales o violentos, el Estado debe adelantar
las gestiones necesarias para acreditar que su muerte efectivamente ocurrió. Alegaron que no
se cuenta con elementos que permitan demostrar, más allá de las declaraciones de sus
familiares, que la muerte de Diego Armando ocurrió, por lo que, en tanto se trata de una
persona denunciada como desaparecida, deben adelantarse las gestiones necesarias para
determinar su paradero o hallar su cadáver. En este caso, se tiene que sus registros electorales
se encuentran vigentes, es decir, existe una contradicción en el hecho de solicitar a la Corte que
les considere como fallecidos, cuando en los registros estatales aparece como persona de
condición civil activa.
28.
Por otro lado, la Comisión señaló que el relato de la señora Mariela Contreras respecto de
su hijo Diego Armando también tiene vacíos que no permiten hacer una evaluación seria de su
situación, pues la señora Contreras nunca vio con quién se habría ido su hijo y, de ser que se
hubiere ido con los paramilitares –como algunas personas le habrían dicho-, si lo hizo
voluntariamente. La Comisión considera bastante vaga y poco útil, a los efectos de verificar la
información, la afirmación en el sentido de que alguien se habría acercado a Mariela Contreras
en 2000 o 2001 y, luego de enseñarle una foto de Diego, le habría dicho que él estaba muerto y
su cuerpo en una fosa común en Puerto López. Asimismo, en cuanto al documento que indica
que habría solicitado su cédula de identidad en 2001, la Comisión manifestó que si dicho
documento y su fecha de expedición son verdaderos, entonces cuatro años antes de la
Sentencia el Estado tenía conocimiento de que Diego Armando no se encontraba desaparecido.
Si bien tanto Mariela Contreras como Hugo Fernando Martínez Contreras habrían manifestado
haberse enterado de la muerte de Diego Armando, la Comisión considera que hasta el momento
no existe evidencia de su muerte y no se han presentado indicios que sugieran que no se
encuentra desaparecido.
39
“… el otro hermano Diego Armando Martínez me di cuenta que él era paramilitar desde el año 2000 que lo
habían visto en Puerto Gaitán Meta, y hasta la fecha por boca de un mismo compañero de él no recuerdo el nombre, dijo
que lo habían matado por haberse metido con la mujer de un comandante, su cuerpo nunca lo encontraron.”
Declaración rendida por Hugo Fernando Martínez Contreras el 11 de enero de 2012 en Radicado No. 784 (anexo al
escrito del Estado de 25 de febrero de 2012).
40
“No señor, yo dije que ellos estaban desaparecidos... Diego desapareció porque él se fue en un camión y los
paramilitares lo cogieron y de ahí no he vuelto a saber nada de él...[…] mi esposo Gustavo desapareció de la casa no
recuerdo si antes o después de la masacre, Diego Armando se monto al camión fue después de la muerte de mi esposo
tampoco recuerdo si fue antes o después de la masacre...". Declaración rendida por la señora Mariela Contreras Cruz el
11 de enero de 2012 en Radicado No. 784 (anexo al escrito del Estado de 25 de febrero de 2012)
41
“…[y]a era el año de 1997…ahí en el Anzuelo me iba muy bien porque yo tenía un puestico ahí en el Anzuelo….
[U]n día de ese año de 1997, creo que fue para el mes de junio de 1997 las guerrilla cito a una reunión a toda la
población…[y]a para el año de 1999 mi hijo DIEGO ya tenía como unos diez y seis años y un día cualquiera le dio
papitis comenzó a preguntar por el papá que se llamaba Hugo Fernando Martínez ese señor era el padre de Hugo
Fernando, Diego Armando y Roosvelt Asdrúbal, yo le decía que no sabía nada de él, no le ponía cuidado ni nada y me
decía que él quería ir para donde el papá y un día se acostó con nosotros y no amaneció, es decir, resulta que el joven
le gustaba trabajar, no es porque sea mi hijo pero era muy juicioso, un día llegó al pueblo un camión cargado de
cerveza , él ayudo a cargar el camión, se hizo amigo del chofer, el señor le pagó y creo que mi hijo le pidió el favor que
lo sacara para Villavicencio y este chino no me dijo nada de que se iba a ir y esa noche, yo si lo vi como raro, el se
acostó en la hamaca, yo le dije que se acostara con nosotros el me dijo que tenía calor, así nos acostamos y al otro día
fue cuando me di cuenta que el muchacho se había volado y desde ese día no volvía a saber nada de él. Me preocupé
muchísimo porque ya era el segundo hijo que se me iba y no sabía nada de ellos, pasaron dos meses y un señor hizo un
comentario de que a chino que iba en un camión en el sitio llamado los kioskos lo habían bajado al parecer los paracos,
yo no sé si ese sea mi hijo o a otro muchacho desde esa época no he vuelto a tener noticias de él”. Entrevista realizada
por funcionarios de Policía Judicial el 08 de noviembre de 2011 a la señora Mariela Contreras Cruz (anexo al escrito del
Estado de 25 de febrero de 2012).