280. Al contestar la demanda, el Estado se allanó en este extremo y reconoció el
“derecho a la propiedad de la tierra comunitaria de la Comunidad Indígena Xákmok
Kásek, en la forma y condiciones establecidas por la Constitución Nacional y las leyes
vigentes en la República del Paraguay”. En particular, manifestó que ratificaba “su
disposición de entregar a título gratuito a la Comunidad […], tal como lo dispone la
Constitución Nacional y la legislación vigente, una cantidad de tierra según el número
estable y permanente de [sus] miembros […], dentro de[l] territorio delimitado en el
Chaco paraguayo, asiento tradicional del pueblo Enxet-Lengua […] y sin afectar
derechos de terceros que justifiquen derechos de propiedad y racional explotación”.
Finalmente, solicitó a la Corte que “autorice al Estado a buscar un inmueble, dentro del
territorio histórico de los Enxet Lengua, donde otorgar la propiedad a la nueva
comunidad Xákmok Kásek, cosa a la que nunca se ha negado el Estado”. Por otra parte,
indicó que respecto a la titulación de 1500 has “se encuentran en trámite de
transferencia ante la Escribanía Mayor de Gobierno para formalizar la suscripción de la
Escritura Pública a favor de la Comunidad”.
2.1.
Devolución del territorio tradicional reclamado
281. A la luz de sus conclusiones en el capítulo VI relativo a los artículos 21.1, 8.1 y
25.1 de la Convención, la Corte considera que la devolución de las tierras tradicionales
a los miembros de la Comunidad Xákmok Kásek es la medida de reparación que más se
acerca a la restitutio in integrum, por lo que dispone que el Estado debe adoptar todas
las medidas legislativas, administrativas y de cualquier otra índole necesarias para
asegurar a los miembros de la Comunidad el derecho de propiedad sobre sus tierras
tradicionales y, por lo tanto, su uso y goce.
282. El vínculo de los miembros de la Comunidad con dichos territorios es
fundamental e inescindible para su supervivencia alimentaria y cultural, por ello la
importancia de su devolución. Contrario a lo que señala el Estado, las tierras a
entregarse a los miembros de la Comunidad no es cualquier inmueble “dentro del
territorio histórico de los Enxet Lengua”, sino el territorio que los miembros de la
Comunidad han demostrado en este caso que es su territorio tradicional específico y
más apto para el asentamiento indígena (supra párr. 107).
283. Consecuentemente, el Estado está en la obligación de devolver a los miembros
de la Comunidad las 10.700 hectáreas reclamadas por ésta e identificadas como
Mompey Sensap (hoy Retiro Primero) y Makha Mompena (hoy Retiro Kuñataí). La
identificación específica de dicho territorio y sus límites deberá ser realizada por el
Estado, en el plazo de un año a partir de la notificación de esta Sentencia, a través de
los medios técnicos especializados para tal fin, con la participación de los líderes de la
Comunidad y sus representantes libremente elegidos.
284. Una vez identificado plenamente el territorio tradicional de los miembros de la
Comunidad, de la forma y en el plazo señalados en el párrafo anterior, de encontrarse
éste en manos de particulares, sean éstos personas naturales o jurídicas, el Estado
deberá, a través de sus autoridades competentes, decidir si procede la expropiación del
territorio a favor de los indígenas. Para resolver esta cuestión, las autoridades estatales
deben seguir los estándares establecidos en esta Sentencia (supra párrs. 85 a 170),
teniendo muy en cuenta la especial relación que los indígenas tienen con sus tierras
para la preservación de su cultura y su supervivencia. En ningún caso la decisión de las
autoridades internas deberá basarse exclusivamente en que dichas tierras estén en
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