303.
El PCC y la Juventud Comunista Colombiana (JUCO) entraron a formar parte de la UP a partir
de su surgimiento en 1985, resultado del Diálogo Nacional del presidente Belisario Betancur. Así, la sede de la
JUCO era también la sede de la Unión de Jóvenes Patriotas, organización juvenil de la UP en Medellín y municipios
aledaños.
304.
Según nota periodística del semanario “Voz”, del 28 al 30 de agosto de 1987 sesionó en el
Capitolio Nacional el Primer Congreso de la Unión de Jóvenes Patriotas (UJP) con la participación de 350
delegados de todo el país.
305.
Con base en información provista por el Comité Permanente por la Defensa de los Derechos
Humanos, la parte peticionaria afirmó que la sede política de la UJP y de la Juventud Comunista en Medellín
había recibido múltiples amenazas sobre atentados contra la vida de sus militantes. Por este motivo, la JUCO
solicitó como medidas de protección escoltas que vigilaran la entrada de la sede. Su pedido fue atendido por las
autoridades y existían agentes de la policía encargados de vigilar la entrada.
306.
El 24 de noviembre de 1987 la dirección de la JUCO convocó a una reunión para compartir
información sobre actividades realizadas y el estado financiero de la organización. A la reunión asistiría también
el responsable financiero de la JUCO a nivel nacional, a quien se le informaría acerca del estado de la venta de
unos bonos para la rifa de un viaje a Cuba.
307.
Acudieron a la reunión: María Concepción Bolívar, Pedro Sandoval, Luz Marina Ramírez
Giraldo, Iriam Suaza, Luis Alexander Naranjo Le��n, Mónica Sandra Agudelo Galeano y Marlene del Carmen
Ramírez Rodríguez. Se trataban de jóvenes que estaban encargados de alguna actividad específica relacionada
con el objetivo de la reunión. Orfelina Sánchez era la encargada de cuidar la casa en donde funcionaba la sede
de la JUCO y de la UJP y, por lo tanto, vivía allí con su compañero Rafael Bolívar.
308.
Consta en el expediente que todos habían llegado más o menos a las 2 de la tarde y se
encontraban en el segundo piso donde usualmente se llevaban a cabo las reuniones. Al cabo de media hora,
tocaron la puerta y el señor Rafael Bolívar procedió a abrirla. Ingresaron tres sujetos desconocidos preguntando
por una persona también desconocida, se dirigieron a la sala de reuniones y con arma en mano amenazaron a
los asistentes para que les entregaran dinero. A continuación, los llevaron a la cocina, un espacio de
aproximadamente 4 metros cuadrados y les ordenaron tirarse al suelo, pero debido a la estrechez del sitio, no
todos pudieron extenderse en el piso, razón por la cual quedaron algunos en cuclillas y arrodillados.
309.
Una vez amontonadas las nueve personas, iniciaron a disparar hasta que consideraron que
todos habían muerto, salieron a la calle y desaparecieron. Posteriormente, llegaron compañeros del PCC y los
policías que debían haber estado vigilando la sede.
310.
De las nueve víctimas, cinco fallecieron en el acto: Orfelina Sánchez García, Iriam Suaza, Luz
Marina Ramírez Giraldo, María Concepción Bolívar y Pedro Sandoval; tres quedaron con heridas graves: Mónica
Sandra Agudelo Galeano, Marlene del Carmen Ramírez Rodríguez, quien posteriormente falleció en un centro
de salud, y Luis Alexander Naranjo León; y uno salió ileso: Rafael Bolívar, pues los asesinos lo creyeron muerto.
311.
Según el diario “El Colombiano”, la Policía Metropolitana de Medellín, justificó la falta de
reacción de los policías que prestaban vigilancia a la sede de la JUCO, con el argumento de que los asesinos
habían utilizado armas con silenciadores y por esta razón no se dieron cuenta de lo que había sucedido. Dicha
nota periodística, señala que los vecinos sin embargo, escucharon los disparos y salieron a la calle para ver qué
sucedía.
Ramírez Giraldo, María Concepción Bolívar, Pedro Sandoval y Marlene del Carmen Ramírez Rodríguez; y sobrevivientes: Mónica Sandra
Agudelo Galeano, Luis Alexander Naranjo León y Rafael Bolívar.
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