-13-
que por medio de la aplicación de la Ley de Justicia y Paz, algunos desmovilizados se
han referido en sus versiones libres a la Masacre de Mapiripán, información que es
de utilidad para abordar otras líneas de investigación dentro del proceso que se surte
en la Unidad de Derechos Humanos y posteriormente, cuando se surta todo el
proceso, establecer la forma como ocurrieron los hechos y otros presuntos
responsables. Por último, en relación con la muerte de paramilitares desmovilizados,
el Estado señaló que existen planes y programas de protección suficientes, pero que
ninguno de los paramilitares vinculados a esta investigación ha expresado temor por
su seguridad, ni ha pedido protección.
28.
Que los representantes confirmaron la realización de reuniones en el marco
del M.O.S., pero resaltaron los retrasos de la Fiscalía en informar sobre el plan de
trabajo y el estado de las investigaciones. Afirmaron que la mayoría de las
actuaciones habían sido impulsadas por la parte civil y expresaron su preocupación
por los cambios de fiscales, aunque reconocieron la labor desplegada por la Fiscalía
General. Igualmente, critican que, después de diez años de iniciada la investigación,
no se hayan realizado actuaciones concretas dirigidas a la identificación y vinculación
de todos los responsables, particularmente de los altos mandos militares señalados
en la Sentencia de la Corte, a pesar de que paramilitares habrían manifestado en las
audiencias de Justicia y Paz a varios oficiales del Ejército Nacional como copartícipes.
El Estado ha incumplido con la exigencia de que la investigación se realice en un
plazo razonable y que se publiquen los resultados de la investigación. Durante la
audiencia, reconocieron los avances por la actuación de la Unidad Nacional de
Derechos Humanos, en la medida que se habrían vinculado paramilitares en este
proceso (simultáneamente con la aplicación de la Ley de Justicia y Paz) vinculando
específicamente al señor Salvatore Mancuso. Se refirieron en particular a cuatro
puntos críticos respecto a las investigaciones17 y consideraron que no hubo avance
en cuanto a la vinculación de nuevos miembros de la Policía, del Ejército o de la
Armada que estaban identificados en los sitios involucrados en la masacre (en los
aeropuertos del Urabá y de San José de Guaviare y en el Barrancón) y en los retenes
que formalmente existían. En cuanto a la vinculación de dos paramilitares, autores
materiales de la masacre, que reconocieron los hechos y solicitaron “sentencia
anticipada”, solicitaron al Estado que se busque la manera de agilizar este proceso e
hicieron notar que está pendiente de resolución la situación jurídica de otros
paramilitares vinculados, así como de quienes fueron declarados reos ausentes en
éste proceso y del cumplimiento a las órdenes de captura. A su vez, expresaron su
preocupación en relación con la desmovilización de paramilitares, por cuanto muchos
expresaron su preocupación por ausencia de garantías en el proceso y solicitaron que
se les proteja sus vidas y las de sus familiares cercanos para que pudieran confesar
libremente. Señalaron que había entre 1600 y 1800 paramilitares desmovilizados
que habrían sido asesinados, hechos que no han sido investigados.
29.
Que la Comisión, por su parte, ha manifestado su preocupación por la demora
en las investigaciones por el reemplazo del fiscal de conocimiento del caso; la falta
de designación de un fiscal especial para el caso; los retrasos en el cumplimiento del
compromiso adquirido en el marco del M.O.S por la Fiscalía General de elaborar un
17
Señalaron que luego de dictada la Sentencia por la Corte Interamericana, se emitió un fallo el 28
de noviembre de 2007 del Juez Noveno Penal del Circuito Especializado de Bogotá, en que solo se condenó
al único que informó de los hechos. Esa decisión fue apelada por la parte civil, la Fiscalía General de la
Nación y la Procuraduría General de la Nación, la que se encuentra pendiente de decisión. Asimismo se
presentó una denuncia por prevaricato contra el titular de ese juzgado. Además, se refirieron a la
confirmación por el tribunal del fallo contra el entonces comandante de la Brigada Móvil II y otros dos ex
militares, contra el que se interpuso recurso de casación, que se encuentra pendiente de decisión en la
sala penal; así como a otros dos procesos contra militares.