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de torturas o malos tratos en el Instituto. Si había algunas denuncias se ordenaba la
apertura de un sumario administrativo para aclarar los hechos. Inclusive, existe una
denuncia hecha por él mismo contra dos guardias por supuestos hechos de tortura.
Además, nunca recibió por escrito alguna denuncia, sobre malos tratos o torturas
que se dieran en el Instituto, por parte de organizaciones no gubernamentales.
b) Testimonio de Teófilo Báez Zacarías, guardia carcelario en el Instituto
Es funcionario penitenciario y fue guardia carcelario en el Instituto cuando
funcionaba en Emboscada y luego en Asunción hasta octubre de 1999. Por tanto, no
presenció ninguno de los incendios porque estaba comisionado en otro lugar.
c) Testimonio de Teresa Alcaraz de Mencia, funcionaria del Ministerio de
Educación y Cultura
Se desempeñó como supervisora desde 1998 hasta el 2001 en la zona en que se
encontraba el Centro de Educación de Jóvenes y Adultos No. 118 del Instituto
“Panchito López”, el cual funcionó sin interrupción desde julio de 1993 hasta julio de
2001.
El Centro No. 118 se inició con tres docentes y llegó a tener siete. El programa que
ofrecía era escolar básico, incluyendo los tres ciclos que iban desde primer hasta
sexto grado y también incluía capacitación profesional en plomería, cocina,
peluquería y electricidad. Las clases se desarrollaban en horarios especiales de las
13:00 a las 15:00 horas y de las 15:00 a las 18:00 horas. Los alumnos inscritos
fueron 160, de los cuales 110 terminaron el sexto grado completando el ciclo escolar
básico. Asimismo, los internos tenían cursos de computación. El hermano Michael
Sean O’Loingsigh solicitaba más apertura de ciclos debido a la cantidad excesiva de
participantes.
d) Testimonio de Teresa de Jesús Almirón Fernández, psicóloga
Es psicóloga clínica de emergencia con tensión en crisis y pacientes terminales, y
también es funcionaria del Ministerio de Justicia y Trabajo. Brindó asistencia
psicológica a los internos heridos en los incendios ocurridos en el Instituto, ya que en
todos los grandes incendios ocurridos en las penitenciarías ha sido convocada por los
Ministros de turno para la coordinación del trabajo de contención en crisis a
familiares de internos accidentados. Tanto los gastos de Servicios Médicos como los
medicamentos y los gastos fúnebres fueron totalmente cubiertos por el Estado.
Asistió a alrededor de setenta personas durante un período estimado de 5 meses por
interno. Asimismo, dio seguimiento a los internos a los que se les tenía que realizar
cirugía plástica o algún otro tratamiento más específico. Hubo internos que habían
inhalado mucho humo y, por tanto, siguieron sus tratamientos médicos en el
Hospital Max Boettner. Seguía manteniendo relación telefónica con los internos,
quienes, en su mayoría, han reencauzado sus vidas; sin embargo, otros han vuelto a
delinquir.
Ha dado asesoría, entre otros, en el Centro Educativo de Itauguá y en Emboscada.
Ha brindado asistencia a todos los internos de los diferentes medios hospitalarios y
domiciliarios. Ha recurrido a laboratorios particulares para estudios específicos con
que no contaban las instituciones sanitarias.