presentados, el territorio tradicional específico de la Comunidad Xákmok Kásek es
determinable. Aún cuando la Corte desconoce la extensión precisa de dicho territorio,
ya que no fue probada en el expediente, observa que ello coincide con el territorio
siempre señalado como tradicional por los miembros de la Comunidad, es decir la
Estancia Salazar y alrededores, y es menor al territorio ancestral de 175.000 hectáreas
correspondiente a los pueblos étnicos a los que pertenece la Comunidad107. Es de
resaltar que el territorio tradicional relevante, a efectos de la protección del derecho a
la propiedad comunitaria de los miembros de la Comunidad, no es el de sus
ascendientes sino el de la propia Comunidad.
96.
El perito Braticevic expresó que la familia Enlhet-Enenlhet “habitó esta área del
Chaco desde tiempos inmemoriales” y que no había objeciones en cuanto a la
determinación del territorio ancestral de la Comunidad Xákmok Kásek alrededor de la
mencionada estancia108. Esto encuentra apoyo adicional en el mapa de aldeas EnlhetEnenlhet presentado por los representantes, donde se identifica a la zona denominada
Lha’acme-Caasec, como una de sus aldeas109.
97.
Asimismo, de conformidad con la historia de las comunidades indígenas en el
Chaco paraguayo (supra párrs. 56 a 63), muchas aldeas indígenas, entre ellas los
ascendientes de la Comunidad, se asentaron alrededor de dichas misiones religiosas y
en los cascos de las estancias ganaderas110. En el caso particular de la Comunidad
Xákmok Kásek, en el lugar que le dio el nombre a la Comunidad se fundó una misión
religiosa en 1939 (supra párr. 64). Tomás Dermott relató que ahí “estaban los Enxet
lengua y su toldería en Xakma Kásek”, mucho antes de que llegara el primer ocupante
extranjero (supra párr. 64)111. Asimismo, el testigo Rodrigo Villagra Carron explicó que
cuando se formó la Estancia Salazar, el propietario privado ordenó que las distintas
aldeas indígenas de la zona se integraran y se fueran a vivir al casco de la Estancia para
tener un mayor control112. Entonces, como explica Tomás Dermott, los Sanapaná que
en esa zona “acampaban y recorrían a gusto, tenían chacras, [y] cazaban”, “salieron de
sus aldeas y fueron a buscar trabajo”, juntándose algunos cerca del casco de la
Estancia113 (supra párrs. 40, 65 y 66). El peritaje presentado por el Estado coincide con
esta relación de hechos114.
98.
Desde su asentamiento en el casco de la Estancia Salazar hasta fechas recientes
(supra párrs. 74 y 75), los miembros de la Comunidad continuaron recorriendo este
territorio tradicional y haciendo uso de sus recursos, con ciertas limitaciones impuestas
por los propietarios privados. Justamente cuando las restricciones de movilización y
107
Cfr. Informe del CEADUC, supra nota 55, folio 735 y 741.
108
Peritaje de Sergio Iván Braticevic, supra nota 17, folio 4243.
109
Cfr. Mapa Apcaoclha Chaco (“Región del Chaco en idioma Enlhet) (expediente de anexos al escrito de
solicitudes y argumentos, tomo VII, anexo 15, folio 2912).
110
Declaración de Rodrigo Villagrán Carron, supra nota 17.
111
Cfr. Declaración de Tomás Dermott, supra nota 24, folio 597.
112
Cfr. Declaración de Rodrigo Villagra Carron, supra nota 17.
113
Cfr. Declaración de Tomás Dermott, supra nota 24, folio 597.
114
Específicamente, Sergio Ivan Braticevic manifestó que “la Estancia Salazar actuó como un lugar
centrípeto para las comunidades que se encontraban a su alrededor, sin negar un fenómeno habitual en el
área, la migración en busca del trabajo”. Peritaje de Sergio Ivan Braticevic, supra nota 17, folio 4245.
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