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Como consecuencia de un Anteproyecto de Ley que introdujo el Poder Ejecutivo en la
Asamblea Legislativa de Nicaragua en el mes de octubre de 1998, se ha hecho una
serie de consultas tanto a las comunidades y a las autoridades autonómicas de la
Costa Atlántica, como a la sociedad civil nicaragüense.
En el período comprendido entre los años sesenta y setenta, el IAN emitió 28 títulos
a las comunidades indígenas. A partir del año 1974, durante el Gobierno del General
Anastacio Somoza, se entregaron algunos títulos de los cuales no maneja datos
precisos, pero según los registros de la Oficina de Titulación Regional, se dieron
aproximadamente 68.000 quinientas hectáreas.
El reclamo presentado por la Comunidad Awas Tingni es contradictorio. Su petición,
de acuerdo con la autoridad competente en materia de georeferenciación y
cartografía en Nicaragua, que es el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales,
INETER, comprendía 156.000 hectáreas aproximadamente.
En los últimos 11 años ninguna comunidad indígena ha sido titulada y durante el año
que el testigo ha estado en la respectiva institución, no se ha realizado ninguna
titulación a favor de comunidades indígenas, básicamente porque existe un marco
jurídico incipiente. Por lo tanto, “sería totalmente improcedente que la institución
[…] emitiera oficiosamente [títulos indígenas]con criterios que tal vez no van acorde
al espíritu que se refleja[rá] en la ley”.
No puede precisar el número de indígenas que hay en Nicaragua, pero esa
información está en los documentos del censo de 1995, aunque un inventario
realizado por la Oficina de Titulación Rural en 1991, registra 230 comunidades. De
ello, 60 se titularon con la Comisión Tituladora de la Mosquitia; se detectaron 7
comunidades adicionales en el estudio que se contrató con la Universidad de Austin,
Texas; 28 comunidades se titularon en el período del IAN, y 29 comunidades en el
período de los ochenta, bajo la institución llamada MIDINRA. En consecuencia,
según este cálculo básico, 124 comunidades están tituladas.
Con respecto al reclamo de la Comunidad Awas Tingni, la Oficina de Titulación Rural
se dio a la tarea de documentar el caso, por ser contradictorio en cuanto al área
reclamada, ya que Awas Tingni tiene problemas de linderos. En este sentido, en un
documento presentado por la Comisión Interamericana ante la Corte, consta un
plano en el cual se señala un área de aproximadamente cincuenta y tantos miles de
hectáreas.
El Instituto de Estudios Territoriales digitalizó y georeferenció esa
información y dio un área totalmente contradictoria.
El hecho de que exista esta querella y que no se haya resuelto todavía, es un
elemento adicional para que no se pueda emitir una titulación a favor de Awas
Tingni, de manera oficiosa y con criterios que tal vez contradigan el espíritu de la ley
aún no aprobada.
Existen críticas al informe elaborado por Theodore Macdonald, que están orientadas
al aspecto metodológico del estudio, porque éste privilegió la fuente oral y no la
contrastó con la fuente arqueológica, no se utilizaron técnicas etnográficas
combinadas con elementos de demografía histórica, no se hicieron estudios
lingüísticos que acreditaran que la comunidad en cuestión era una comunidad
compacta y pertenecía a una etnia definida. Además, ese trabajo no es conclusivo
en cuanto a la ancestralidad de la ocupación del área en reclamo.