resultaban aptas para lograr esta finalidad y, por ende, eran incompatibles con la finalidad
prevista en el artículo 5.6 convencional.
B.2.4 La actuación estatal frente al incendio del 30 de junio de 2005
106. Como es notorio, todas las circunstancias antes expuestas generaban una situación de
riesgo, que se materializó en los hechos del 30 de junio de 2005 (supra parrs. 44 a 58). La
misma, en sus aspectos generales, resultaba conocida por autoridades estatales. Además de
ello, ese día, de modo previo al incendio, hubo evidencias de una situación concreta de tensión,
conocida directamente por personal del INAM – San Félix: se produjo un altercado entre los
jóvenes alojados en la celda 4 y un joven de la celda 2; luego internos del dormitorio 7 intentaron
pelear con los de la celda 4; más adelante, cuando dos de los siete jóvenes de esa celda estaban
saliendo, pues habían sido liberados, internos de otros dormitorios se exaltaron y profirieron
gritos e insultos (supra párrs. 45, 48 y 49). Por último, los propios familiares de los jóvenes que
estaban alojados en la celda 4 advirtieron a un guía del Centro, su preocupación (supra párr.
48).
107. Pese a lo dicho, el personal del Centro, que se encontraba reducido a cuatro personas
(supra párr. 46), no adoptó acciones para prevenir incidentes de violencia, a excepción de sacar
a los internos de cada dormitorio para cenar por turnos (supra párr.50), lo que resultó
insuficiente.
108. Cuando luego, a partir de los incidentes ocasionados en la celda 2, se produjo el incendio
en la celda 4, estando sus ocupantes atrapados adentro (supra párrs. 51 y 52), se hicieron
patentes las insuficiencias del Centro ya referidas (supra párrs. 100 y 101), respecto a tales
situaciones de emergencia. En primer lugar, los colchones resultaban fácilmente inflamables, lo
que se evidencia por el modo en que se produjo el incendio. Hubo también falta de controles,
pues el incendio se habría ocasionado a partir del uso de adminículos que no podrían haber
ingresado al Centro. En segundo término, no había extintores ni formas directas de acceder a
agua cerca de la celda, lo que llevó a que unos de los guías y un interno fueran a buscar agua
con baldes (supra párr. 54). El personal del Centro, por último, no abrió en forma oportuna la
puerta de la celda. Cuando la misma fue abierta, Johan Correa, Rafael Parra y Cristian Molina ya
habían perecido, y si bien los otros dos jóvenes, José Mota y Gabriel Yáñez, fueron asistidos, ello
se efectúo en forma tardía y no lograron sobrevivir (supra párrs. 57 y 58).
109. Debe destacarse, además, que el Centro no contó con asistencia externa útil. La unidad
del servicio de emergencias y los bomberos demoraron más de 18 minutos, desde que la primera
fue llamada, en llegar al sitio (supra párr. 56). La primera unidad de bomberos que llegó,
además, no traía agua ni equipamiento adecuado para ingresar, por lo que una segunda unidad
arribó posteriormente, pero en un momento en que ya no resultó útil. Además, los jóvenes Mota
y Yáñez fueron trasladados a una clínica que en forma inicial se negó a atenderlos, por no tener
un convenio con el INAM (supra párr. 58). Estas circunstancias denotan también una falencia de
la actuación estatal, ya que muestran que el Estado no adoptó las acciones necesarias que
permitieran una asistencia oportuna y eficaz ante la situación de emergencia.
110. La Corte observa, en definitiva, que el Estado, pese la posición particular de especial
garante que detentaba respecto a la población privada de la libertad en el INAM – San Félix, en
la que había niños, además de jóvenes adultos, no tomó las medidas necesarias para que las
cinco víctimas mortales de este caso estuvieran alojadas en condiciones adecuadas, lo que
implicó el irrespeto de diversos aspectos de su derecho a la integridad personal. Asimismo, pese
al conocimiento del riesgo que implicaba, y al deber de contar con una política penitenciaria de
prevención de situaciones críticas, mantuvo al Centro en condiciones tales que posibilitaron que
se produjeran incidentes de violencia y un incendio. Las autoridades, el día del hecho, tuvieron
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