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policías, agentes de escolta y agentes penitenciarios. Asimismo, otros 290
agentes aprobados en el concurso público ya concluyeron el curso de
capacitación y aguardan su nombramiento. Además, la seguridad externa de la
Penitenciaría tiene el apoyo de la Policía Militar, cuyos agentes son capacitados
en materia de seguridad ciudadana y derechos humanos;
ii)
se pretende instalar un circuito interno de televisión en la Cárcel para la
vigilancia de los detenidos y el monitoreo de posibles abusos cometidos en su
contra. Además, fue construido un nuevo predio para el control de acceso de los
visitantes y de otras personas que ingresen a la Penitenciaría, en el cual fueron
instalados nuevos equipos de seguridad electrónica, tales como mesas de Rayos
X, detectores de metal del tipo pórtico y portátiles;
iii)
se mantiene la separación entre los internos condenados y provisionales.
Asimismo, los 67 privados de libertad que habrían liderado los principales
motines sucedidos en Urso Branco fueron transferidos al sistema penitenciario
federal, y
iv)
el Juez de Ejecución Penal realiza visitas a la Cárcel, tanto de forma
periódica como sin aviso previo. El Ministerio Público también asiste a la
Penitenciaría, la cual además cuenta con la presencia diaria de la Defensoría
Pública.
16.
Que, respecto de los alegados hechos de violencia ocurridos desde la emisión de
la última Resolución de la Corte, Brasil señaló, inter alia, que:
i)
como resultado de las acciones del Estado desde diciembre de 2007 no
han ocurrido otras muertes violentas, fugas o rebeliones en la Penitenciaría;
ii)
al contrario de lo afirmado por los representantes la tortura no es un
medio de control institucionalizado en Urso Branco. Cuando ocurren actos de
esta naturaleza, las autoridades estatales adoptan de inmediato las medidas
necesarias para investigar los hechos, como sucedió en los episodios
denunciados de las celdas H4 y F6 (infra Considerandos 16.iv y 18.iii);
iii)
durante el mutirão todos los detenidos de la Cárcel fueron escuchados
por un juez, un fiscal y un defensor público y ninguno de ellos relató haber
sufrido violencia sexual. No obstante, el Estado se comprometió a investigar los
hechos de esta naturaleza relatados por los representantes durante la audiencia
pública, y
iv)
respecto de los hechos de violencia ocurridos en la celda H4 el 8 de
agosto de 2009, se trató de “una consecuencia más de un problema de
dificultad de gestión de la unidad [carcelaria]”. Informó que los agentes
penitenciarios encontraron una cuerda conectando dos celdas y como sanción
resolvieron quitar a los detenidos el televisor que se encontraba en una de esas
celdas. Como dichos agentes no dejaron un registro del hecho, un integrante
del equipo de trabajo del turno siguiente devolvió el aparato a los internos, lo
que molestó a los agentes penitenciarios que lo habían sacado cuando éstos
volvieron al trabajo al día siguiente. Al intentar retirar nuevamente el televisor
de la celda y ante la negativa de los detenidos, “en un acto […] de descontrol,
[y] que demuestra una capacitación técnica aún insuficiente”, efectuaron
disparos inicialmente con munición no letal, generando un tumulto en la Cárcel