trabajos de la petrolera ocasionaron la suspensión, en algunos periodos, de actos y ceremonias
ancestrales culturales del pueblo Sarayaku, tales como la Uyantsa, su festividad más importante que
tiene lugar cada año en febrero, lo que afectó la armonía y espiritualidad de la comunidad292. Se
alegó también que la línea sísmica pasó cerca de lugares sagrados utilizados para ceremonias de
iniciación de joven a adulto (supra párr.105). Así, la paralización de las actividades cotidianas del
pueblo y la dedicación de los adultos a la defensa del territorio, ha tenido un impacto en la
enseñanza a niños y jóvenes de las tradiciones y ritos culturales, así como en la perpetuación del
conocimiento espiritual de los sabios. Las detonaciones de explosivos destruyeron partes de los
bosques, fuentes de agua, cuevas, ríos subterráneos y sitios sagrados y han causado la migración
de los animales. En cuanto al área en la que permanecen los explosivos, el Yachak Sabino Gualinga
manifestó en la audiencia que:
en ese sector ya se fueron la mitad de los amos que preservaban el ecosistema […]. Ellos son los que sostienen
la selva, el bosque. Si se destruye […] también se derrumban las montañas. Nosotros vivimos en la cuenca del
Bobonaza y eso se afecta totalmente. Todos los que quieren hacer daño no saben lo que están haciendo.
Nosotros sí lo sabemos porque nosotros vemos eso”.
219. Dada la importancia que tienen los sitios de valor simbólico para la identidad cultural del
Pueblo Sarayaku y su cosmovisión, como sujeto colectivo, varios de los testimonios y peritajes
producidos durante el proceso indican el fuerte lazo que existen entre los elementos de la naturaleza
y de la cultura, por un lado, y las dimensiones del ser de cada integrante del Pueblo, por otro. Lo
anterior denota también las profundas afectaciones a las relaciones sociales y espirituales que los
integrantes de la comunidad pueden tener con los diferentes elementos de la naturaleza que los
rodea cuando son destruidos o menoscabados.
220. La Corte considera que la falta de consulta al Pueblo Sarayaku afectó su identidad cultural,
por cuanto no cabe duda que la intervención y destrucción de su patrimonio cultural implica una
falta grave al respeto debido a su identidad social y cultural, a sus costumbres, tradiciones,
cosmovisión y a su modo de vivir, produciendo naturalmente gran preocupación, tristeza y
sufrimiento entre los mismos.
B.7 Deber de adoptar disposiciones de derecho interno
221. La Corte recuerda que el artículo 2 de la Convención obliga a los Estados Parte a adoptar, con
arreglo a sus procedimientos constitucionales y a las disposiciones de la Convención, las medidas
legislativas o de otro carácter que fueren necesarias para hacer efectivos los derechos y libertades
protegidos por la Convención293. Es decir, los Estados no sólo tienen la obligación positiva de adoptar
las medidas legislativas necesarias para garantizar el ejercicio de los derechos en ella consagrados,
sino que también deben evitar promulgar aquellas leyes que impidan el libre ejercicio de estos
derechos, y evitar que se supriman o modifiquen las leyes que los protegen294. En definitiva, “el
Estado tiene el deber de adoptar las medidas necesarias para hacer efectivo el ejercicio de los
derechos y libertades reconocidos en la Convención”295.
292
Mediante las actividades de la fiesta se renueva el vínculo con el territorio y los lazos sociales. Se vuelve a las zonas
de recreo (purinas) y zonas de cacería del prioste, y se refuerza la pertenencia de dichas zonas al territorio. Además, según
los miembros de la comunidad, la fiesta de Sarayaku se caracteriza por la intervención de todos los Kurakas, más las
autoridades y líderes, y los yachak que visitan las casas de la fiesta para disponer y transmitir la paz y el respeto, y que no se
produzcan conflictos. FLACSO. Sarayaku: el Pueblo del Cénit, folio 6672 a 6676. Véae asimismo, declaraciones de Simón
Gualinga y Jorge Malaver, Autoevaluación, folios 6588 y ss.
293
Cfr. Caso Genie Lacayo Vs. Nicaragua. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 29 de enero de 1997. Serie C No.
30, párr. 51, y Caso Chocrón Chocrón Vs. Venezuela. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 1 de
julio de 2011. Serie C No. 227, párr. 140.
294
Cfr. Caso Chocrón Chocrón Vs. Venezuela, párr. 140, y Caso Castillo Petruzzi y otros Vs. Perú. Fondo, Reparaciones
y Costas. Sentencia de 30 de mayo de 1999. Serie C No. 52, párr. 207.
295
Caso de la Masacre de las Dos Erres Vs. Guatemala. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia
de 24 de noviembre de 2009. Serie C No. 211, párr. 240.
- 69 -
Seleccionar párrafo de destino3
Conectar a un párrafo
Connect to an entity
Disable highlights
Añadir a la tabla de contenidos