resaltado el concepto de libertad y la posibilidad de todo ser humano de auto-determinarse
y escoger libremente las opciones y circunstancias que le dan sentido a su existencia,
conforme a sus propias opciones y convicciones 225.
143.
El ámbito de protección del derecho a la vida privada ha sido interpretado en
términos amplios por los tribunales internacionales de derechos humanos, al señalar que
éste va más allá del derecho a la privacidad 226. La protección a la vida privada abarca una
serie de factores relacionados con la dignidad del individuo, incluyendo, por ejemplo, la
capacidad para desarrollar la propia personalidad y aspiraciones, determinar su propia
identidad y definir sus propias relaciones personales. El concepto de vida privada engloba
aspectos de la identidad física y social, incluyendo el derecho a la autonomía personal,
desarrollo personal y el derecho a establecer y desarrollar relaciones con otros seres
humanos y con el mundo exterior 227. La efectividad del ejercicio del derecho a la vida
privada es decisiva para la posibilidad de ejercer la autonomía personal sobre el futuro
curso de eventos relevantes para la calidad de vida de la persona 228. La vida privada incluye
la forma en que el individuo se ve a sí mismo y cómo decide proyectarse hacia los demás 229,
y es una condición indispensable para el libre desarrollo de la personalidad. Además, la
Corte ha señalado que la maternidad forma parte esencial del libre desarrollo de la
personalidad de las mujeres 230. Teniendo en cuenta todo lo anterior, la Corte considera que
la decisión de ser o no madre o padre es parte del derecho a la vida privada e incluye, en el
presente caso, la decisión de ser madre o padre en el sentido genético o biológico 231.
225
Cfr. Caso Atala Riffo y Niñas Vs. Chile, párr. 136. Mutatis mutandi, Caso Chaparro Álvarez y Lapo Íñiguez.
Vs. Ecuador. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 21 de noviembre de 2007.
Serie C No. 170, párr. 52.
226
Cfr. Caso Atala Riffo y Niñas Vs. Chile, párr. 135.
227
Cfr. Caso Rosendo Cantú y otra Vs. México. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 31 de agosto de 2010. Serie C No. 216, párr. 119, y Caso Atala Riffo y Niñas Vs. Chile, párr. 162. Ver
también: T.E.D.H., Caso Dudgeon Vs. Reino Unido, (No. 7525/76), Sentencia de 22 de octubre de 1981, párr. 41;
Caso X y Y Vs. Países Bajos, (No. 8978/80), Sentencia de 26 de marzo de 1985, párr. 22; Caso Niemietz Vs.
Alemania, (No. 13710/88), Sentencia de 16 de diciembre de 1992, párr. 29; Caso Peck Vs. Reino Unido, (No.
44647/98), Sentencia de 28 de enero de 2003. Final, 28 de abril de 2003, párr. 57; Caso Pretty Vs. Reino Unido,
(No. 2346/02), Sentencia de 29 de abril de 2002. Final, 29 de julio de 2002, párr. 61 (“The concept of [‘]private
life[’] is a broad term not susceptible to exhaustive definition. It covers the physical and psychological integrity of a
person […]. It can sometimes embrace aspects of an individual's physical and social identity […]. Article 8 also
protects a right to personal development, and the right to establish and develop relationships with other human
beings and the outside world […]. Although no previous case has established as such any right to selfdetermination as being contained in Article 8 of the Convention, the Court considers that the notion of personal
autonomy is an important principle underlying the interpretation of its guarantees”).
228
Cfr. T.E.D.H., Caso R.R. Vs. Polonia, (No. 27617/04), Sentencia del 26 de mayo de 2011, párr. 197.
229
Cfr. Caso Rosendo Cantú y otra Vs. México, párr. 119 y Caso Atala Riffo y Niñas Vs. Chile, párr. 162. Ver
también: T.E.D.H., Caso Niemietz Vs. Alemania, (No. 13710/88), Sentencia de 16 de diciembre de 1992, párr. 29,
y Caso Peck Vs. Reino Unido, (No. 44647/98), Sentencia de 28 de enero de 2003. Final, 28 de abril de 2003, párr.
57.
230
Cfr. Caso Gelman Vs. Uruguay. Fondo y Reparaciones. Sentencia de 24 de febrero de 2011 Serie C No.
221, párr. 97.
231
En similar sentido, cfr. T.E.D.H., Caso Evans Vs. Reino Unido, (No. 6339/05), Sentencia de 10 de abril de
2007, párrs. 71 y 72, donde el T.E.D.H. señaló que “`private life´” […] incorporates the right to respect for both
the decisions to become and not to become a parent”, y precisó respecto a la reglamentación de la práctica de FIV
que “the right to respect for the decision to become a parent in the genetic sense, also falls within the scope of
Article 8”. En el Caso Dickson Vs. Reino Unido, (No. 44362/04), Sentencia de 4 de diciembre de 2007, párr. 66, la
Corte expresó respecto a la técnica de la reproducción asistida que “Article 8 is applicable to the applicants'
complaints in that the refusal of artificial insemination facilities concerned their private and family lives which
notions incorporate the right to respect for their decision to become genetic parents”. En el Caso S.H. y otros Vs.
Austria, (No. 57813/00), Sentencia de 3 de noviembre de 2011, párr. 82, la Corte se refirió explícitamente al
derecho de acceder a las técnicas de reproducción asistida, como la FIV, señalando que “the right of a couple to
conceive a child and to make use of medically assisted procreation for that purpose is also protected by Article 8,
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