7
miembro de la carrera policial implica una actividad de más de un año”, por lo tanto,
se tienen las siguientes dificultades:
a)
disponibilidad de agentes;
b)
Colombia enfrenta “procesos electorales que implican una demanda
mayor por parte de la Policía Nacional”, para prestar todas las garantías a “los
candidatos de las diferentes corporaciones”;
c)
la Policía “tiene otras demandas con el tema de la seguridad
ciudadana”, y
d)
la Policía Nacional no puede incorporar dentro de su nómina a
personas que no cumplan ni los requisitos, ni el proceso de selección de dicha
institución, razón por la cual no es posible atender la exigencia de los
beneficiarios en el sentido de que se disponga de agentes escoltas de su
confianza para prestar el servicio.
22.
Teniendo en cuenta lo anterior, el Estado alega haber informado a los
beneficiarios sobre dos propuestas de protección: una, “con Agentes escogidos en la
Policía (sin escoltas de confianza) [u otra, a través de personal] subcontratado por
una empresa de seguridad privada donde pueden participar agentes escoltas de
confianza de los beneficiarios”. En caso de que se aceptara “que una empresa
privada [con experiencia en el uso de armas, debidamente reglamentada y vigilada
por la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada] opere los servicios”, el
Estado indicó lo siguiente: a) que “mant[endría] toda la responsabilidad conforme a
sus obligaciones” en “todo lo que suceda en ejercicio de esa operación delegada que
además es administrada conjunta y coordinadamente con entes de seguridad”; b)
que implementaría “mecanismos de supervisión de la operación de estos esquemas
con la participación de los beneficiarios”, y c) que la Procuraduría General de la
Nación particip[aría] en ese mecanismo de supervisión “para dar plenas garantías a
las personas beneficiarias”. El Estado expresó que “cuando los beneficiarios quieran
tener escoltas de confianza”, las hojas de vida respectivas “pued[e]n ser
consideradas en una empresa privada”, lo cual no es posible en la entidad policial.
23.
El Estado precisó que este esquema “tiene que ser complementado” con “la
Policía y el Ejército donde sea necesario” para “coordinar [los] servicios”. Indicó que
en el último año “ha subcontratado la implementación de 210 esquemas con
empresas privadas”, en casos donde las personas beneficiarias lo han asumido
voluntariamente. Agregó que es “totalmente inexacto” aludir a que los paramilitares
desmovilizados tengan algún tipo de relación con estas empresas de seguridad
privada, teniendo en cuenta que en la propuesta se trataría de “escoltas de confianza
propuestos por los beneficiarios” y que en Colombia las normas “impiden que los
desmovilizados porten armas”.
24.
Los representantes señalaron que “existen ciertas incertidumbres” sobre esta
propuesta y que la beneficiaria Islena Rey “no ha sido convocada” para consultarle
sobre estas opciones”. Agregaron que la propuesta formulada podría implicar que “la
responsabilidad del Estado se vea disminuida al haber una delegación” y que existen
denuncias según las cuales se ha ofrecido a los desmovilizados la posibilidad de
incorporarse a empresas de seguridad privada. Por esta razón, solicitaron
información sobre este punto “que incide sobre la oferta de protección” y la garantía
para personas en riesgo.