14
extrajudiciales cometidas por agentes del Estado, Comités de Autodefensa (CADS),
grupos paramilitares y por organizaciones tales como el Movimiento Revolucionario
Tupac Amaru (MRTA) y el Partido Comunista del Perú - Sendero Luminoso (PCP–
SL)17.
54.
En su sección sobre “[l]os actores del conflicto”, el Informe Final de la CVR
contiene un capítulo sobre “[l]as organizaciones sociales”, en el cual se incluye un
apartado titulado “[l]os sindicatos, los gremios empresariales y las organizaciones de
mujeres”. En él se analiza el conflicto laboral en el sector de la minería, dentro del
contexto de violencia política. La CVR relata que en 1984 se creó la FNTMMSP, la
cual congregó alrededor de 200 sindicatos que agrupaban alrededor de 65.000
trabajadores mineros. Al interior de dicha Federación, particularmente desde 1985,
dirigentes sindicales de diversas posturas buscaron “consolidar sus posiciones en el
gremio minero”. En este contexto de posicionamiento entre los dirigentes sindicales,
la CVR enmarca los “primeros asesinatos” de dirigentes mineros por parte del PCPSL. En este capítulo, la CVR incluye un apartado sobre 19 “muertes o desaparición de
dirigentes y trabajadores” entre 1980 y 1989, que construye a partir de quejas
presentadas ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Algunas de dichas
muertes son atribuidas al PCP-SL, otras a agentes estatales y en otras no se precisa
autoría18.
55.
El contexto de asesinatos y ejecuciones extrajudiciales contra dirigentes
sindicales mineros también es analizado en el Informe Final de la CVR en un
apartado titulado “[l]os sindicatos mineros”, que forma parte de un capítulo
denominado “[h]istorias representativas de la violencia”. En este apartado, la CVR
incluye una “[c]ronología de la violencia política en los centros mineros de la Sierra
Central del Perú”, en la cual se relata que durante 1988 y 1989 se atribuyen al PCPSL el asesinato de cuatro dirigentes sindicales mineros y otro más a un “grupo
paramilitar”19.
56.
De otra parte, el Informe de la CVR indica que “a mediados de los años 80, el
MRTA […i]ntent[a] desarrollar labor política en algunos sindicatos” y que entre 1986
y 1989 el PCP-SL intenta “radicalizar su luchas, buscando montarse en la conducción
[de] sus gremios, intensificando su accionar contra las instalaciones, agrediendo y
asesinando a sus dirigentes sindicales”. Asimismo, desde 1986 “[l]os trabajadores
empiezan a ser presionados tanto por los senderistas como por los militares”,
quienes “incrementan sus patrullajes por todos los campamentos mineros”20.
17
Cfr. Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, supra párr. 48, Tomo IX, Anexo
3: Compendio estadístico, Cuadro 1, pág. 280. La CVR registra un total de 676 casos de asesinatos y
ejecuciones extrajudiciales en 1988, de los cuales atribuye 490 al PCP-Sendero Luminoso, 143 a agentes
del Estado, CADS y paramilitares, 7 al MRTA y 36 a grupos no determinados y otros. En 1989 se registran
1.206 casos de asesinatos y ejecuciones extrajudiciales de los cuales se atribuyen 847 al PCP-Sendero
Luminoso, 236 a agentes del Estado, CADS y paramilitares, 29 al MRTA y 94 a grupos no determinados y
otros.
18
Cfr. Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, supra párr. 48, Tomo III,
Capítulo 3.2. “Los sindicatos, los gremios empresariales y las organizaciones de mujeres”, págs. 335, 343,
360-362.
19
Cfr. Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, supra párr. 48, Tomo V, Capítulo
2.6. “Los sindicatos mineros”, págs. 219 y 220.
20
Cfr. Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, supra párr. 48, Tomo V, Capítulo
2.6. “Los sindicatos mineros”, págs. 204 y 216.
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