8
que se hubiera iniciado ante la Comisión Interamericana una petición sobre el fondo
relacionada con esta solicitud3.
6.
En el Derecho Internacional de los Derechos Humanos las medidas provisionales
tienen un carácter no sólo cautelar, en el sentido de que preservan una situación jurídica,
sino fundamentalmente tutelar, por cuanto protegen derechos humanos, en la medida en
que buscan evitar daños irreparables a las personas. La orden de adoptar medidas es
aplicable siempre y cuando se reúnan los requisitos básicos de extrema gravedad y urgencia
y de la prevención de daños irreparables a las personas. De esta manera, las medidas
provisionales se transforman en una verdadera garantía jurisdiccional de carácter
preventivo4.
7.
La Corte ha considerado necesario aclarar que, en vista del carácter tutelar de las
medidas provisionales, excepcionalmente, es posible que las ordene, aún cuando no exista
propiamente un caso contencioso en el Sistema Interamericano, en situaciones que, prima
facie, puedan tener como resultado una afectación grave y urgente de derechos humanos.
Para ello, se debe hacer una valoración del problema planteado, la efectividad de las
acciones estatales frente a la situación descrita y el grado de desprotección en que
quedarían las personas sobre quienes se solicitan medidas en caso de que éstas no sean
adoptadas. Para lograr este objetivo es necesario que la Comisión Interamericana presente
una motivación suficiente que abarque los criterios señalados y el Estado no demuestre en
forma clara y suficiente la efectividad de determinadas medidas que haya adoptado en el
fuero interno5.
8.
El artículo 63.2 de la Convención exige que para que la Corte pueda disponer de
medidas provisionales deben concurrir tres condiciones: i) “extrema gravedad”; ii)
“urgencia”, y iii) que se trate de “evitar daños irreparables a las personas”. Estas tres
condiciones son coexistentes y deben estar presentes en toda situación en la que se solicite
la intervención del Tribunal6.
9.
De la información suministrada por la Comisión se desprende que los hechos
acaecidos en la Cárcel de Tocorón (supra Visto 2) demuestran prima facie una situación de
extrema gravedad y urgencia y de posible irreparabilidad de daños a los derechos a la vida
e integridad personal de los internos de dicho centro penitenciario, así como de otras
3
Cfr. Asunto Guerrero Larez. Medidas Provisionales respecto de Venezuela. Resolución de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos de 17 de noviembre de 2009, Considerando sexto, y Asunto Natera Balboa.
Medidas provisionales respecto de Venezuela. Resolución de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de 1 de
febrero de 2010, Considerando quinto.
4
Cfr. Caso del Periódico “La Nación”. Medidas Provisionales respecto de Costa Rica. Resolución de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos de 7 de septiembre de 2001, Considerando cuarto; Asunto Comunidades del
Jiguamiandó y del Curbaradó, supra nota 2, Considerando quinto, y Caso Caballero Delgado y Santana. Medidas
Provisionales respecto de Colombia. Resolución de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de 3 de febrero
de 2010, Considerando cuarto.
5
Cfr. Asunto del Internado Judicial Capital El Rodeo I y El Rodeo II. Solicitud de medidas provisionales
respecto de Venezuela. Resolución de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de 8 de febrero de 2008,
Considerando noveno, y Asunto Guerrero Larez, supra nota 3, Considerando octavo.
6
Cfr. Caso Carpio Nicolle y otros. Medidas provisionales respecto de Guatemala. Resolución de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos de 6 de julio de 2009, Considerando décimo cuarto; Asunto Alvarado Reyes
y otros, supra nota 2, Considerando noveno, y Asunto Natera Balboa, supra nota 3, Considerando décimo.