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Hospital Militar y, “solicitó por escrito se realice un informe médico sobre [su] condición de
salud”. Finalmente, sostuvo que “[e]l Estado no tiene todas las condiciones para realizar los
exámenes médicos necesarios para garantizar un diagnóstico adecuado[;] no inform[ó]
adecuadamente a Talía ni a sus familiares sobre los exámenes y sobre la condición de
salud[; m]inimiza los hechos[, y] no ofrece la posibilidad de realización del examen de
Genoti[pi]ficación”.
18. El Estado alegó que para los días 16 y 22 de julio de 2015 funcionarios del Ministerio
de Salud coordinaron citas en el Laboratorio Clínico GM de Cuenca para la realización del
examen a Talía, sin que ésta acudiera. Señaló que el 27 de julio de 2015 “Talía acudió ‘sin
cita previa y sin coordinación entre el laboratorio y el M[inisterio]’, y se extrajo la muestra
de sangre con la que se realizó el examen de [G]enotipificación”. Por otra parte, informó
que el 12 de agosto de 2015 se llevó a cabo una reunión entre la Directora Nacional de
Estrategias de Prevención y Control y la doctora de confianza de Talía, del Hospital Militar,
quien “habría manifestado que [el examen de Dosificación Seca-Medicamentosa] ya no era
necesario”, en vista de que ella “le cambió [el] tratamiento[,] por lo que ya no
correspondería realizar[lo]”. En este sentido, el Estado alegó que “excede de su
responsabilidad el hecho de que la doctora de confianza de la familia haya realizado un
cambio en el tratamiento[, y] toma nota de lo manifestado por dicha doctora respecto a que
ya no correspondería realizar el examen de Dosificación”.
19. Respecto al funcionamiento de la Red Complementaria de Salud, el Estado señaló que
la misma se activa cuando se ha verificado que las unidades de salud del Ministerio de
Salud Púbica han agotado su capacidad resolutiva, situación en la cual opera el
procedimiento de compra de servicios, siendo un trámite interno del Ministerio de Salud
Pública, que “se realiza de maneraautomática, a través de convenios marco y específicos,
sinnecesidad de la participación del paciente”. Además el Estado alegó que el representante
parece confundir la expresión‘Dosificación’ asumiendo que se trata del examen de
Dosificación Seca-Medicamentosa, cuando el examen practicado fue el de Resistencia por
Genotipificación. Asimismo, el Estado argumentó que no existiría una necesidad técnica
para la prácticadel examen de Dosificación Seca-Medicamentosa debido a la intervención de
unaprescripción profesional que modificó el esquema de tratamiento antirretroviral a Talía.
Finalmente, el Estado señaló que los datos que han sido presentados sistemáticamente por
el representante en sus diferentesescritos han sido imprecisos, erróneos y ambiguos.
20. En respuesta a las observaciones del Estado, el representante señaló que
Talíaafirmaba haber acudido a todas las citas médicas que le fueron señaladas, y que no
habría acudido sin cita previa. Además alegó que ni Talía ni su familia saben, ni les han
explicado, sobre el procedimiento, los exámenes, los instructivos y el funcionamiento de la
Red Complementaria de Salud. Asimismo, argumentó que el tratamiento en el Hospital
Militar ha sido otorgado, no de forma automática, sino como consecuencia de esfuerzos de
la propia Talía y su familia, acudiendo a este hospital y a hospitales privados porque a
través de los servicios de salud “no reciben información adecuada, con calidez y oportuna”.
En lo relativo a la confusión en la práctica de los exámenes, el representante sostuvo que
dicha confusión fue por parte de los médicos del Estado, sin que Talía deba conocer de
manera específica aspectos médicos especializados. Finalmente, alegó que a Talía no se le
habría informado sobre la ausencia de necesidad la práctica del examen de Dosificación
Seca-Medicamentosa y señaló la urgencia de realizar un diagnóstico acerca del conteo de
CD4 y de la carga viral.
21. Anexo al escrito del representante, Talía Gabriela Gonzales Lluy envió una carta
dirigida a este Tribunal en la cual expuso que su “situación es muy dolorosa y humillante” y
que después de la última comunicación del Estado “prefier[e] ya no seguir leyendo más
mentiras” ya que “sient[e] que el Estado [l]e aplastó y ya no t[iene] más fuerzas para