protección efectiva que tome en cuenta sus particularidades propias, sus características
económicas y sociales, así como su situación de especial vulnerabilidad, su derecho
consuetudinario, valores, usos y costumbres”298.
271. Además, el Tribunal ha señalado que “los Estados deben abstenerse de realizar
acciones que de cualquier manera vayan dirigidas, directa o indirectamente, a crear
situaciones de discriminación de jure o de facto”299. Los Estados están obligados “a
adoptar medidas positivas para revertir o cambiar situaciones discriminatorias
existentes en sus sociedades, en perjuicio de determinado grupo de personas. Esto
implica el deber especial de protección que el Estado debe ejercer con respecto a
actuaciones y prácticas de terceros que, bajo su tolerancia o aquiescencia, creen,
mantengan o favorezcan las situaciones discriminatorias”300.
272. Ahora bien, refiriéndose a los artículos 1.1 y 24 de la Convención la Corte ha
indicado que “la diferencia entre los dos artículos radica en que la obligación general del
artículo 1.1 se refiere al deber del Estado de respetar y garantizar ‘sin discriminación’
los derechos contenidos en la Convención Americana[. E]n otras palabras, si un Estado
discrimina en el respeto o garantía de un derecho convencional, violaría el artículo 1.1 y
el derecho sustantivo en cuestión. Si por el contrario la discriminación se refiere a una
protección desigual de la ley interna, violaría el artículo 24”301.
273. En el presente caso está establecido que la situación de extrema y especial
vulnerabilidad de los miembros de la Comunidad se debe, inter alia, a la falta de
recursos adecuados y efectivos que en los hechos proteja los derechos de los indígenas
y no sólo de manera formal; la débil presencia de instituciones estatales obligadas a
prestar servicios y bienes a los miembros de la Comunidad, en especial, alimentación,
agua, salud y educación; y a la prevalencia de una visión de la propiedad que otorga
mayor protección a los propietarios privados por sobre los reclamos territoriales
indígenas, desconociéndose, con ello, su identidad cultural y amenazando su
subsistencia física. Asimismo, quedó demostrado el hecho de que la declaratoria de
reserva natural privada sobre parte del territorio reclamado por la Comunidad no tomó
en cuenta su reclamo territorrial ni tampoco fue consultada sobre dicha declaratoria.
274. Todo lo anterior evidencia una discriminación de facto en contra de los miembros
de la Comunidad Xákmok Kásek, marginalizados en el goce de los derechos que el
Tribunal declara violados en esta Sentencia. Asimismo, se evidencia que el Estado no ha
adoptado las medidas positivas necesarias para revertir tal exclusión.
298
Caso Comunidad Indígena Yakye Axa vs. Paraguay, supra nota 5, párr. 63; Caso del Pueblo
Saramaka. Vs. Surinam, supra nota 16, párr. 178, y Caso Tiu Tojín Vs. Guatemala. Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 26 de noviembre de 2008. Serie C No. 190, párr. 96.
299
Condición Jurídica y Derechos de los Migrantes Indocumentados. Opinión Consultiva OC-18/03, supra
nota 295, párr. 103.
300
Cfr. Condición Jurídica y Derechos de los Migrantes Indocumentados. Opinión Consultiva OC-18/03,
supra nota 295, párr. 104, y ONU, Comité de los Derechos Humanos, Observación General No. 18, No
discriminación, 37º período de sesiones, 11 de octubre de 1989, HRI/GEN/1/Rev.7.
301
Propuesta de Modificación a la Constitución Política de Costa Rica relacionada con la Naturalización.
Opinión Consuliva OC-4/84, supra nota 294, párrs. 53 y 54, y Caso Apitz Barbera y otros (“Corte Primera de
lo Contencioso Administrativo”) Vs. Venezuela. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 5 de agosto de 2008. Serie C No. 182, párr. 209.
70
Seleccionar párrafo de destino3
Conectar a un párrafo
Connect to an entity
Disable highlights
Añadir a la tabla de contenidos