16. En particular, con respecto a la estabilidad laboral, la Corte IDH, en el caso Lagos
del Campo consideró:
147.
En este sentido, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales,
en su Observación General No. 18 sobre el derecho al trabajo, expresó que este
mismo “implica el derecho a no ser privado injustamente del empleo”. Asimismo, ha
señalado que el “incumplimiento de la obligación de proteger se produce cuando los
Estados Partes se abstienen de adoptar todas las medidas adecuadas para proteger
a las personas sometidas a su jurisdicción contra las vulneraciones del derecho al
trabajo imputables a terceros”, lo cual incluye “el hecho de no proteger a los
trabajadores frente al despido improcedente”.
148.
A manera ilustrativa, el Convenio 158 de la Organización International del
Trabajo (en adelante OIT), sobre la terminación de la relación de trabajo (1982),
dispone que el derecho al trabajo incluye la legalidad del despido en su artículo 4 e
impone, en particular, la necesidad de ofrecer motivos válidos para el despido, así
como el derecho a recursos jurídicos efectivos en caso de despido improcedente. En
similar sentido se encuentra lo dispuesto en la Recomendación No. 143 de la OIT
sobre representantes de los trabajadores que requiere de adoptar medidas apropiadas
y recursos accesibles para la tutela de los representantes de los trabajadores (supra,
párr. 126).
[…]
150.
Cabe precisar que la estabilidad laboral no consiste en una permanencia
irrestricta en el puesto de trabajo, sino de respetar este derecho, entre otras medidas,
otorgando debidas garantías de protección al trabajador a fin de que, en caso de
despido se realice éste bajo causas justificadas, lo cual implica que el empleador
acredite las razones suficientes para imponer dicha sanción con las debidas garantías,
y frente a ello el trabajador pueda recurrir tal decisión ante las autoridades internas,
quienes verifiquen que las causales imputadas no sean arbitrarias o contrarias a
derecho.25
17.
Asimismo, en el caso Spoltore Vs. Argentina, el Tribunal Interamericano indicó
que el derecho al trabajo también abarca las condiciones justas y equitativas, al ser
“parte integrante” de éste26.
18.
Así, por ejemplo, el Protocolo Adicional a la Convención Americana en materia de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales (en adelante “el Protocolo de San Salvador”)
en su artículo 7 (Condiciones Justas, Equitativas y Satisfactorias de Trabajo) indica que:
“[l]os Estados partes en el presente Protocolo reconocen que el derecho al trabajo al que
se refiere el artículo anterior, supone que toda persona goce del mismo en condiciones
justas, equitativas y satisfactorias, para lo cual dichos Estados garantizarán en sus
legislaciones nacionales, de manera particular: [….] d. la estabilidad de los trabajadores
en sus empleos, de acuerdo con las características de las industrias y profesiones y con
internacional; inter alia: el artículo 6 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales,
el artículo 23 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, los artículos 7 y 8 de la Carta Social de las
Américas, los artículos 6 y 7 del Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Económicos,
Sociales y Culturales, el artículo 11 de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de
Discriminación contra la Mujer, el artículo 32.1 de la Convención sobre los Derechos del Niño, así como el
artículo 1 de la Carta Social Europea y el artículo 15 de la Carta Africana sobre los Derechos Humanos y de los
Pueblos�� (Caso Lagos del Campo Vs. Perú, supra).
25
Caso Lagos del Campo Vs. Perú, supra.
Cfr. Caso Spoltore Vs. Argentina. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 9
de junio de 2020. Serie C No. 404, párr. 94.
26
6