3 basa en la responsabilidad internacional objetiva del Estado. El caso clásico al respecto, en la jurisprudencia de esta Corte, es el de "La Última Tentación de Cristo", atinente a Chile (Sentencia del 05.02.2001), en el cual me permití exponer, en mi Voto Concurrente, los fundamentos de la responsabilidad objetiva o absoluta en la doctrina jusinternacionalista. Pero no todos los casos de violaciones de derechos humanos tienen por base la responsabilidad internacional objetiva. 9. En mi supracitado Curso General de 2005 en la Academia de Derecho Internacional de La Haya, me permití observar que, a la par de dicho fundamento de la responsabilidad internacional, también hay casos de violaciones de derechos humanos en que la culpa (falta), e inclusive el dolus (cuando se comprueba la intencionalidad), se configuran, de ahí adviniendo la responsabilidad internacional agravada 3. Cabe recordar, como ejemplos en este último sentido, los casos de Myrna Mack Chang versus Guatemala (Sentencia del 25.11.2003), de la Masacre de Plan de Sánchez versus Guatemala (Sentencia del 29.04.2004), de los 19 Comerciantes versus Colombia (Sentencia del 05.07.2004), de la Masacre de Mapiripán versus Colombia (Sentencia del 15.09.2005), de la masacre de la Comunidad Moiwana versus Suriname (Sentencia del 15.06.2005), de la Masacre de Ituango versus Colombia (Sentencia del 01.07.2006), - en los cuales la intención del Estado de perpetrar graves violaciones de los derechos humanos, o su manifiesta negligencia en evitarlas, quedaron fehacientemente demostradas. 10. En éstos casos, las violaciones graves fueron perpetradas en nombre del Estado, como persona jurídica de Derecho Internacional, y, además, en la misma línea de sus actos criminales se encubrieron los hechos, de todo esto derivando su responsabilidad internacional agravada. En suma, y en conclusión sobre el presente punto en examen, en la actual teoría general de la responsabilidad internacional del Estado, sigue subsistiendo la coexistencia de la responsabilidad internacional objetiva (o absoluta) y la responsabilidad internacional del Estado con base en la culpa, e inclusive en el dolus (agravada). II. Base de la Jurisdicción Internacional. 11. Paso al punto siguiente de mi razonamiento: ya en mi Voto Razonado en el caso Blake versus Guatemala (fondo, Sentencia del 24.01.1998) me permití distinguir las bases de la responsabilidad internacional (obligaciones convencionales) y de la jurisdicción internacional. La primera es de derecho material, siendo la segunda de orden jurisdiccional. Aunque en el presente caso Servellón García y Otros versus Honduras no se hayan presentado problemas de orden jurisdiccional, sin embargo cabe aquí una precisión. Al extender su examen del caso más allá de lo que fue objeto del reconocimiento de responsabilidad por parte del Estado, la Corte - sin que lo hubiera dicho - ha ejercido una facultad inherente a su jurisdicción. La Corte parece no haberse dado cuenta de que la tesis de los poderes inherentes fortalece su base jurisdiccional. 12. Esto ha sido demostrado fehacientemente en su experiencia en los últimos años, en el ejercicio de sus funciones tanto consultiva como contenciosa. En cuanto a la primera, la Corte hizo uso, de modo ejemplar, de sus facultades inherentes en su Opinión Consultiva n. 15, sobre Informes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (Artículo 51 de la . A.A. Cançado Trindade, "International Law for Humankind: Towards a New Jus Gentium General Course on Public International Law", Recueil des Cours de l'Académie de Droit International de la Haye (2005) ch. XV (en prensa). 3

Seleccionar párrafo de destino3