IV
RECONOCIMIENTO DE RESPONSABILIDAD INTERNACIONAL
23.
Durante la diligencia de visita efectuada por la Corte al territorio de Sarayaku, luego de
escuchar las declaraciones de varios miembros del Pueblo, el Presidente de la Corte otorgó la
palabra al señor Secretario de Asuntos Jurídicos de la Presidencia de la República del Ecuador, Alexis
Mera, quien hizo la siguiente manifestación:
[…] les voy a decir una cosa, no sólo a título personal, sino [a] nombre del Presidente Correa, quién me pidió
que viniera […] yo no me siento que estamos enfrentados. ¿Por qué? Porque todas las cosas que se han
denunciado en esta jornada, todos los testimonios, todos los actos invasivos de la extracción petrolera que se
produjeron en el año 2003, el gobierno no los quiere confrontar. El gobierno considera que hay responsabilidad
del Estado en los sucesos del año 2003 y quiero que se lo diga y se me entienda con claridad. El gobierno
reconoce la responsabilidad. Por lo tanto, todos los actos que se produjeron, los actos invasivos, los actos de
las fuerzas armadas, los actos en contra de la destrucción de ríos, son temas que condenamos como gobierno y
que creemos que hay derecho a la reparación. Por lo tanto, yo invito a la contraparte, que nos sentemos a
tratar de hablar de las reparaciones. Toda reparación que haya que hacer a la comunidad, el Estado está
dispuesto a realizarlo.
Y esto lo digo de la manera más frontal. Tal es así que esta audiencia fue hecha por pedido del propio
Presidente de la República: el propio Presidente pidió por escrito al Presidente de la Corte Interamericana de
Derechos Humanos que venga para constatar la situación del pueblo Sarayaku y también para constatar que
este gobierno fue el que expulsó a la petrolera CGC. Nosotros cuando llegamos hace 5 años encontramos que
había todos estos incidentes y había todos estos malestares y había un problema grave en el bloque, y
nosotros, como ustedes saben, hemos expulsado a la compañía petrolera CGC. Ya no está explotando. Y no
habrá explotación petrolera aquí mientras no haya una consulta previa.
Ahí veía los que llegaban acá a visitar, que decían “no a la ronda 23”. […] No hay una nueva ronda que se inicie
mientras no haya una consulta informada. ¿Y que es esa consulta? Tiene que ver especialmente con lo que
hablaba de la contaminación: qué es lo que no debe contaminarse, porque no pueden contaminarse los ríos y
las comunidades por la acción del petróleo; no puede haber contaminación, no puede permitirse una
explotación petrolera que contamine. Y también tiene que hablarse acerca de la situación de las comunidades;
¿cómo está la situación de salud? ¿cómo está la situación de la educación? Podríamos aquí, en un momento en
que se discuta el tema petrolero, podrían aquí venir los mejores médicos a tratar a las madres de familia, tener
los mejores equipos de salud, los mejores profesores que vengan de Quito si va a haber dinero con la
explotación petrolera.
La explotación petrolera debe beneficiar a las comunidades. Lo que pasa es que ancestralmente el Estado ha
estado a las espaldas de los pueblos indígenas. Esa es la realidad histórica de este país: como ha estado a
espaldas a los pueblos indígenas, la explotación petrolera se ha hecho en perjuicio de las comunidades, pero
ese régimen no lo queremos, no lo quiere el gobierno, y por lo tanto no vamos a hacer ninguna explotación
petrolera a espalda de las comunidades sino con el diálogo que habrá en algún momento, si es que decidimos
iniciar la explotación petrolera o pensar en una explotación petrolera aquí. No va a haber ningún desarrollo
petrolero sin un diálogo abierto, franco; no un diálogo hecho por la petrolera, como siempre se ha acusado.
Nosotros hemos cambiado la legislación para que los diálogos sean desde el gobierno y no desde el sector
extractivo.
Por lo que en definitiva, señor Presidente, le agradezco que me haya concedido la palabra. Vuelvo a repetir que
el Estado reconoce la responsabilidad, está dispuesto a llegar a cualquier arreglo de reparación y finalmente
una reflexión final: ya esa visión de que nos acusan los demandantes de “malos”... Yo me acuerdo de que el
señor Cisneros decía que nosotros somos los “malos”… yo no lo veo así, yo creo que ha habido sufrimientos que
deben repararse. Y finalmente, en lo que respecta a los conocimientos ancestrales, yo aquí veo a la dirigencia
indígena. Deberíamos trabajar juntos para demandar a las empresas que se roban los derechos ancestrales de
las comunidades indígenas, deberíamos en un momento entrar en un diálogo, franco, para establecer y que no
se permita que todos estos conocimientos que ha habido en estas comunidades se los roben otras personas y
se hagan millonarias, en algún momento deberíamos conversar del tema. Gracias señor Presidente.
24.
Luego de estas manifestaciones, el Presidente de la Corte otorgó la palabra a los miembros
del Pueblo Sarayaku, a sus representantes para este caso y a la Comisión Intermaericana, quienes
presentaron sus observaciones al respecto. Inmediatamente después de la asamblea, miembros del
Pueblo Sarayaku comunicaron que éste había decidido esperar la sentencia de la Corte.
25.
El 15 de mayo de 2012, luego de la diligencia en el territorio y del reconocimiento de
responsabilidad, el Estado manifestó que “la declaración pública [del Secretario de Asuntos Jurídicos
- 10 -