específicamente, la CIDH ha indicado que durante los procesos judiciales para la defensa de derechos sociales
“es frecuente que la disímil situación social o económica de las partes litigantes impacte en una desigual
posibilidad de defensa107”, y al respecto la Corte Interamericana indicó “que la presencia de condiciones de
desigualdad real obliga a los Estados a adoptar medidas de compensación que contribuyan a reducir o eliminar
los obstáculos y deficiencias que impidan o reduzcan la defensa eficaz de los propios intereses”108.
82.
Asimismo, para garantizar el acceso a la justicia, los recursos judiciales para la reivindicación
de derechos sociales deben ser sencillos, rápidos y efectivos, y brindar la posibilidad de prevenir, detener,
privar de efectos y reparar la afectación al derecho conculcado en el marco de situaciones sociales
marcadamente desiguales109. La efectividad de un recurso debe ser entendida en relación con su posibilidad
para determinar la existencia de violaciones a derechos fundamentales; de remediarlas; y, de reparar el daño
causado y permitir el castigo a los responsables 110. En esa misma línea de ideas, en relación a violaciones a
derechos humanos en el marco de actividades empresariales, el Comité DESC ha indicado que “Los Estados
partes deben proporcionar medios adecuados de reparación a las personas o grupos perjudicados y asegurar
la rendición de cuentas de las empresas” 111 para lo cual es imprescindible que haya recursos disponibles,
efectivos y rápidos así como el acceso a información pertinente que permita resolver una denuncia112.
83.
De otro lado en consideración de que en este caso se encuentran en juego los derechos de una
niña, la Comisión considera necesario incorporar al análisis del presente caso el corpus iuris internacional de
protección de los niños y las niñas113. La Comisión y la Corte Interamericana han indicado que “los niños y las
niñas son titulares de los derechos establecidos en la Convención Americana, además de contar con las medidas
especiales de protección contempladas en su artículo 19, las cuales deben ser definidas según las circunstancias
particulares de cada caso concreto”114. Además, “el Estado debe prestar especial atención a las necesidades y a
los derechos de las niñas y los niños, en condición particular de vulnerabilidad” 115. En este sentido, resulta
relevante el artículo 3.1 de la Convención sobre los Derechos del Niño116 que estipula “en todas las medidas
concernientes a los niños que tomen las instituciones públicas o privadas de bienestar social, los tribunales, las
autoridades administrativas o los órganos legislativos, una consideración primordial a que se atenderá será el
interés superior del niño”. Asimismo, en la OC-17/2002 la Corte estableció que “si bien los derechos procesales
y sus correlativas garantías son aplicables a todas las personas, en el caso de los niños el ejercicio de aquéllos
supone, por las condiciones especiales en las que se encuentran los menores, la adopción de ciertas medidas
específicas con el propósito de que gocen efectivamente de dichos derechos y garantías”117.
2. Análisis del caso
IDH. El acceso a la justicia como garantía de los derechos económicos, sociales y culturales. Estudio de los estándares fijados por el
sistema interamericano de derechos humanos. OEA/Ser.L/V/II.129. Doc. 4. 7 de septiembre de 2007. Párr. 185.
108 IDH. El acceso a la justicia como garantía de los derechos económicos, sociales y culturales. Estudio de los estándares fijados por el
sistema interamericano de derechos humanos. OEA/Ser.L/V/II.129. Doc. 4. 7 de septiembre de 2007. Párr. 188.
109 CIDH. El acceso a la justicia como garantía de los derechos económicos, sociales y culturales. Estudio de los estándares fijados por el
sistema interamericano de derechos humanos. OEA/Ser.L/V/II.129. Doc. 4. 7 de septiembre de 2007. Párr. 259.
110 CIDH. El acceso a la justicia como garantía de los derechos económicos, sociales y culturales. Estudio de los estándares fijados por el
sistema interamericano de derechos humanos. OEA/Ser.L/V/II.129. Doc. 4. 7 de septiembre de 2007. Párr. 248.
111 Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Observación General 24, E/C.12/GC/24, 10 de agosto de 2017. párr. 39.
Asimismo ver Principios Rectores sobre las Empresas y los Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Accesos a mecanismos de
reparación (principio 25) (2011) Disponible en: http://www.ohchr.org/Documents/Publications/GuidingPrinciplesBusinessHR_SP.pdf
112 Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Observación General 24, E/C.12/GC/24, 10 de agosto de 2017. párrs. 41 y 45.
113 CIDH. Informe No. 102/13. Caso 12.723. Fondo. TGGL. Ecuador, para.149. Cfr Corte IDH. Caso Forneron e hija Vs. Argentina. Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 27 de abril de 2012. Serie C No. 242, párr. 44; Corte IDH. Caso Furlan y Familiares Vs. Argentina.
Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de 2012. Serie C No. 246, párr. 125.
114 CIDH. Informe No. 102/13. Caso 12.723. Fondo. TGGL. Ecuador, para. 150. Cfr Corte IDH. Caso Forneron e hija Vs. Argentina. Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 27 de abril de 2012 Serie C No. 242, párr. 44; Corte IDH. Caso Gelman Vs. Uruguay. Fondo y
Reparaciones. Sentencia de 24 de febrero de 2011 Serie C No. 221, párr. 121.
115 Corte IDH, Caso Rosendo Cantú y Otra vs. México. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de
2010. Serie C No. 216, párr. 201.
116 Convención sobre los derechos del niño. Resolución AG 44/25 de 20 de noviembre de 1989.
117 Corte IDH. Condición jurídica y derechos humanos del niño. Opinión Consultiva OC-17/02 de 28 de agosto de 2002. Serie A No. 17. Párr.
98.
107
19