7
adolescentes y heridas a los jóvenes durante rebeliones”. Entre estas
denuncias, 50 se refieren a abusos cometidos por funcionarios de contención,
conocidos como los “hombres de negro”. El origen de la mayoría de las
denuncias son informes de órganos públicos como la Defensoría Pública del
Estado de Espírito Santo;
b) el informe de la Defensoría Pública del Estado de Espírito Santo respecto de
su visita a la UNIS el 5 de julio de 2011 reportó que trece internos “afirmaron
haber sufrido algún tipo de agresión, [y] solamente uno afirmó haber sido
víctima de otros socioeducandos”;
c) las medidas disciplinarias “continúan siendo implementadas de forma
arbitraria a través de sanciones ilegales; asimismo, hay denuncias […] de uso
excesivo de detención en aislamiento y encierros excesivos”. Afirmaron que
“la violencia entre los internos evidencia también la falta de control por parte
del Estado”, algunos internos fueron heridos en motines ocurridos en los
meses de abril y junio de 2011;
d) los internos no son separados de acuerdo con su complexión física y la
gravedad de los delitos cometidos, “lo que pone en riesgo la integridad
personal de los adolescentes más débiles o pasivos”;
e) a diferencia de lo informado por el Estado, los internos reportaron que
durante el motín ocurrido el 6 de junio de 2011 los agentes penitenciarios de
la Secretaría de Justicia del Estado de Espírito Santo “[habrían] entrado
armados en la Unidad y determinaron que [los internos] fueran al final del
patio [bajo amenazas]”. Asimismo, dos adolescentes fueron sometidos a la
práctica de “corbata” (ahorcamiento) por parte de los agentes, provocándoles
pérdida de reconocimiento. Además, señalaron que el examen forense fue
realizado 16 días después de las alegadas agresiones, lo cual “no posibilit[ó]
ninguna constatación por parte de la pericia”;
f)
el interno J.S., de 13 años de edad, alegó haber sufrido “gravísimos abusos
[y] torturas” durante el período en el cual estuvo internado en la UNIS, lo
cual resultó “en [un] estado de incontestable trastorno mental”. Al respecto,
J.S. fue internado en enero de 2011 y fue transferido de pabellón en cuatro
oportunidades en virtud de las agresiones y de la violación sexual perpetradas
por otros internos o por agentes penitenciarios, incluyendo haber sido
esposado en la “posición de „Jesucristo‟ cuando estuvo en el […] Pabellón C de
la UNIS”. El dictamen psicológico de 1 de abril de 2011 informó que “los
síntomas que [J.S.] presenta en este período demuestran los indicios de las
violencias vividas por ese adolescente durante la internación”. Actualmente,
J.S. se encuentra internado en la UNIS. Una situación idéntica ha ocurrido con
otro adolescente, J., quien fue “ahorcado en su celda hasta casi desmayarse”;
g) el Estado no ha logrado controlar la entrada de armas al interior de UNIS.
Regularmente son encontradas barras de hierro en poder de los adolescentes;
h) el Estado no ha logrado responsabilizar penalmente a los funcionarios
acusados de agredir o torturar los internos. No hay ninguna “noticia de una
condena de un agente estatal por malos tratos en la UNIS”, e