16
informe fiscal que contiene la entrevista realizada a la misma el 8 de noviembre de 2011 por la
Policía48.
33.
La Corte observa que no quedan claras las circunstancias en que ocurrió la desaparición
o muerte del señor Gustavo Caicedo Rodríguez. Además de las dos declaraciones de la señora
Mariela Contreras, fue aportada la referida declaración del señor Hugo Fernando Martínez
Contreras49, ambas ante la Fiscalía General de la Nación, que no son consistentes entre sí. Por
un lado, para Hugo Fernando su padrastro está desaparecido o quizás lo mató la guerrilla pero
desconoce la fecha en que eso pudo suceder. Por otra parte, la señora Mariela Contreras afirmó
en una oportunidad que su esposo Gustavo Caicedo Rodríguez se encontraba desaparecido
desde antes de los hechos de Mapiripán, pero en otra oportunidad manifestó no recordar si su
esposo Gustavo desapareció antes o después de la masacre50. Sin embargo, el cambio en la
declaración de la señora Contreras es relevante, por cuanto señaló que si bien no recuerda
claramente el año en que desapareció, fue en el mes de noviembre, lo cual implica que su
desaparición no ocurrió en los hechos de julio de 1997 en Mapiripán. Esto último fue reafirmado
por la señora Contreras durante la diligencia realizada por la delegación de la Corte (supra
Considerando 17).
34.
La Corte estima que la información presentada con posterioridad a la emisión de la
Sentencia, en la etapa de supervisión de cumplimiento de la misma y como resultado de
haberse reactivado las investigaciones en atención a la obligación estatal de investigar los
hechos e identificar a las víctimas, indica que el señor Gustavo Caicedo Rodríguez no debe ser
considerado como víctima del caso y que las reparaciones ordenadas a favor de sus familiares51
no deben tener efectos. En este sentido, sus familiares tampoco deben ser considerados como
víctimas de la violación de los derechos a la integridad personal, a la libertad de movimiento y
circulación y a las garantías judiciales y protección judicial. Corresponde al Estado adoptar las
medidas necesarias a nivel interno, si así lo considera necesario, para que los pagos otorgados,
estado esculcando y mis hijos […] por allá en otras fincas, ellos en esos momentos no estaban en la casa, ….y yo me
quede en casa esperando a ver que pasaba y a ver si llegaba porque mi esposo se la pasaba trabajando en otras fincas
y duraba ocho o quince días y se demoraba por allá, pasaron los días y los meses y no se sabía nada de mi marido, yo
me acuerdo que eso fue un mes de noviembre pero del año no recuerdo como en 1996 o algo así….[B]ueno y yo me
puse a trabajar en el Anzuelo a vender comida, estando en el Anzuelo hubo una reunión de la guerrilla eso fue como en
un noviembre también como al año de que no aparecía mi esposo….,[y] yo volví a la reunión cuando un señor que había
ahí de civil me preguntó que porque corría y yo le comenté lo mismo y el señor me dijo fue: les voy a decir algo: Aquí al
basuquero, al violador y al sapo no se le perdona la vida y fue cuando hizo el comentario que a mi esposo lo habían
matado por sapo porque él había sido cabo Primero del Ejercito ….” Al preguntársele sobre donde se encontraba el día
de los hechos de Mapiripán, afirmó: “Para la fecha de la masacre vivíamos en el Rincón del Indio, jurisdicción de
Mapiripán en la vereda bajo Muribá…”. Al requerimiento sobre el conocimiento que tenía de cuando y donde fallece el
esposo, y donde lo enterraron, precisa: “No nunca supe donde quedó, el no murió de muerte natural, a él lo mataron,
ellos los guerrilleros dijeron que lo habían matado por sapo, eso dijeron en la reunión y ahí fue donde vine a saber que
él estaba muerto”. Declaración rendida por la señora Mariela Contreras Cruz el 11 de enero de 2012 en Radicado No.
784 (anexo al escrito del Estado de 25 de febrero de 2012).
48
“…[y]a para el año de 1996, recuerdo que era el mes de noviembre de ese año…..y me fui para finca, llegue y
como cosa rara vi que ahí adentro estaban las botas, el sombrero y un reguero de papeles en cama que eso si me
pareció extraño….Yo de todas maneras seguí en la finca trabajando y esperándolo, el nada que llegaba fueron pasando
los días, los meses, paso un año, yo preguntaba a la gente que sabían algo de mi esposo, pero nadie daba razón, ya era
el año de 1997...” (Entrevista realizada a Mariela Contreras). Informe “Investigador de campo FPJ-11” suscrito por la
Policía Judicial adscrito al despacho 30 de la Unidad Nacional de Fiscalías para la Justicia y la Paz el 23 de diciembre de
2011 (anexo al escrito del Estado de 25 de febrero de 2012).
49
Declaración de Hugo Fernando Martínez Contreras de 11 de enero de 2012 en Radicado No.784 (anexo al
escrito del Estado de 25 de febrero de 2012).
50
“No señor, yo dije que ellos estaban desaparecidos […] mi esposo Gustavo desapareció de la casa no recuerdo
si antes o después de la masacre”. Declaración de Mariela Contreras Cruz de 11 de enero de 2012 en Radicado 784
(anexo al escrito del Estado de 25 de febrero de 2012).
51
Los familiares identificados en Sentencia fueron Mariela Contreras Cruz, Maryuri Caicedo Contreras, Gustavo
Caicedo Contreras, Rusbel Asdrúbal Martínez Contreras y Zuli Herrera Contreras. Asimismo, el Estado señaló que, a
través del Mecanismo Oficial de Seguimiento, había identificado a los señores Henry Caicedo Rodríguez, Marlene Caicedo
Rodríguez, Elizabeth Caicedo Rodríguez, Guillermo Caicedo Rodríguez, Martha Lucia Tangarife Rodríguez, Carlos Alirio
Tangarife, María Rita Rodríguez de Caicedo, como familiares de Gustavo Caicedo Rodríguez.