de sobrevivencia sin discriminación al establecer que únicamente pueden ser considerados
como compañeros permanentes, o que pueden conformar las uniones maritales de hecho,
las personas de sexo diferente, y b) por la actuación de las autoridades administrativas y
judiciales que excluyeron al señor Duque del derecho a la pensión de sobrevivencia (supra
párrs. 70, 78 y 79).
96.
Con respecto al primer punto, tomando en consideración que la alegada
discriminación se refiere a una presunta protección desigual de la ley interna corresponde a
este Tribunal analizar ese hecho a la luz del artículo 24 de la Convención Americana. En
cuanto al segundo punto, el mismo será analizado en el capítulo correspondiente a las
garantías judiciales.
B.2. El derecho a la igualdad ante la ley en el presente caso
97.
Como fuera mencionado, para el mes de abril de 2002, la normatividad colombiana
vigente negaba a las parejas del mismo sexo un reconocimiento legal de la pensión de
sobrevivientes, lo cual sería constitutivo de una violación del derecho a la igualdad ante la
ley contenido en el artículo 24 de la Convención.
98.
La Corte recuerda que el Estado mencionó en sus escritos principales y durante la
audiencia pública que “reconoce que existió un hecho ilícito internacional continuado
durante al menos parte del período de tiempo [en] que estuvieron vigentes las disposiciones
que no permitían el reconocimiento y pago de pensiones a parejas del mismo sexo” el cual
también fue declarado mediante la sentencia C-336 de 2008. El Estado agregó que ese
hecho ilícito internacional se había configurado por la mera existencia de normas que “no
permitían el pago de pensiones a parejas del mismo sexo y que fueron aplicadas en
Colombia”. En cuanto a los efectos temporales de ese hecho ilícito internacional, el Estado
no precisó el momento exacto a partir del cual esas normas debían considerarse
discriminatorias, únicamente indicó que lo anterior fue declarado en el año 2008 por la
Corte Constitucional de Colombia y que además consideraba que no era “necesario
determinar ese momento para efectos de analizar la responsabilidad internacional en el
presente caso”.
99.
Con respecto a lo anterior, este Tribunal toma nota del hecho que el Estado no
discute el carácter ilícito y contrario a la Convención Americana de las normas internas que
no permitían el reconocimiento y pago de pensiones a parejas del mismo sexo. Sin perjuicio
de lo reconocido por el Estado, corresponde a la Corte determinar si, efectivamente, las
disposiciones internas colombianas relativas a las pensiones de sobrevivencia eran
discriminatorias y contrarias al derecho a la igualdad ante la ley contenido en el artículo 24
de la Convención Americana al momento de ocurrencia de los hechos del caso, y si fueron
aplicadas en el presente caso.
100. A continuación, la Corte pasa a examinar si las referidas normas (los artículos 1 de la
Ley 54 de 1990 y artículo 10 del decreto 1889 de 3 de agosto de 1994) eran
discriminatorias a la luz de lo establecido en el artículo 24 de la Convención en relación con
el artículo 1.1 del mismo instrumento. Para llevar a cabo ese análisis, corresponde a este
Tribunal determinar: a) si esas normas establecían una diferencia de trato; b) si esa
diferencia de trato se refería a categorías protegidas por el artículo 1.1 de la Convención
Americana, y c) si esa diferencia de trato revestía un carácter discriminatorio.
B.2.1. La diferencia de trato en los artículos 1 de la Ley 54 de 1990 y 10 del decreto
1889 de 3 de agosto de 1994
101. En primer término la Corte recuerda que el artículo 47 de la Ley 100 de 23 de
diciembre de 1993 establecía al momento de los hechos del caso que eran beneficiarios de
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