10
48.
Asimismo, esta Corte reitera lo señalado en otros casos en el sentido de que al pronunciarse
sobre cuestiones de interés público las autoridades estatales están sometidas “a ciertas
limitaciones en cuanto deben constatar en forma razonable, aunque no necesariamente exhaustiva,
los hechos en los que fundamentan sus opiniones, y deberían hacerlo con una diligencia aún mayor
a la debida por los particulares, en razón de su alta investidura, del amplio alcance y eventuales
efectos que sus expresiones pueden llegar a tener en determinados sectores de la población”. A
este respecto, el Tribunal además ha señalado que los funcionarios públicos “deben tener en
cuenta [su] posición de garante[s] de los derechos fundamentales de las personas” 11.
49.
La Corte recuerda que la defensa de los derechos humanos sólo puede ejercerse libremente
cuando las personas que la realizan no son víctimas de amenazas ni de cualquier tipo de
agresiones físicas, psíquicas o morales u otros actos de hostigamiento 12. Para tales efectos, es
deber del Estado no sólo crear las condiciones legales y formales, sino también garantizar las
condiciones fácticas en las cuales los defensores de derechos humanos puedan desarrollar
libremente su función13. A su vez, los Estados deben facilitar los medios necesarios para que las
personas defensoras de derechos humanos o que cumplan una función pública respecto de la cual
se encuentren amenazados o en situación de riesgo o denuncien violaciones a derechos humanos,
puedan realizar libremente sus actividades; protegerlos cuando son objeto de amenazas para
evitar los atentados a su vida e integridad; generar las condiciones para la erradicación de
violaciones por parte de agentes estatales o de particulares; abstenerse de imponer obstáculos que
dificulten la realización de su labor, e investigar seria y eficazmente las violaciones cometidas en su
contra, combatiendo la impunidad14. En definitiva, la obligación del Estado de garantizar los
derechos a la vida e integridad personal de las personas se ve reforzada cuando se trata de un
defensor o defensora de derechos humanos 15.
50.
El Tribunal considera que el Estado debe facilitar los medios necesarios para que los
representantes de los beneficiarios de las presentes medidas, realicen libremente sus actividades,
ya que su trabajo constituye un aporte positivo y complementario a los esfuerzos del Estado de
11
Caso Apitz Barbera y otros (“Corte Primera de lo Contencioso Administrativo”) Vs. Venezuela. Excepción Preliminar,
Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 5 de agosto de 2008. Serie C No. 182, párr. 131, y Asunto de la Comisión
Colombiana de Juristas. Medidas Provisionales respecto de Colombia. Resolución de la Corte Interamericana de Derechos
Humanos de 25 de noviembre de 2010, Considerando 25.
12
81.
Cfr. Caso Fleury y otros Vs. Haití. Fondo y Reparaciones. Sentencia de 23 de noviembre de 2011. Serie C No. 236,
13
Cfr. Caso García y Familiares Vs. Guatemala. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 29 noviembre de 2012.
Serie C No. 258, párr. 182, y Caso Defensor de Derechos Humanos y otros Vs. Guatemala. Excepciones Preliminares,
Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 28 de agosto de 2014. Serie C No. 283, párr. 142.
14
Cfr. Caso Nogueira de Carvalho y otro Vs. Brasil. Excepciones Preliminares y Fondo. Sentencia de 28 de Noviembre
de 2006. Serie C No. 161, párr. 77, y Caso Luna López Vs. Honduras. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 10 de
octubre de 2013. Serie C No. 269, párr. 123. En el mismo sentido, véase, ONU, Declaración sobre el derecho y el deber de
los individuos, los grupos y las instituciones de promover y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales
universalmente reconocidos, supra, artículo 12.2: “El Estado garantizará la protección por las autoridades competentes de
toda persona, individual o colectivamente, frente a toda violencia, amenaza, represalia, discriminación, negativa de hecho o
de derecho, presión o cualquier otra acción arbitraria resultante del ejercicio legítimo de los derechos mencionados en la
presente Declaración”, y Resoluciones 1818/01 de 17 de mayo de 2001 y 1842/02 de 4 de junio de 2002 de la Asamblea
General de la Organización de Estados Americanos, Defensores de derechos humanos en las Américas: Apoyo a las tareas
que desarrollan las personas, grupos y organizaciones de la sociedad civil para la promoción y protección de los derechos
humanos en las Américas, mediante las cuales resolvió: “Exhortar a los Estados Miembros a que intensifiquen los esfuerzos
para la adopción de las medidas necesarias para garantizar la vida, la integridad personal y la libertad de expresión de los
mismos, de acuerdo con su legislación nacional y de conformidad con los principios y normas reconocidos
internacionalmente”.
15
Cfr. Caso Defensor de Derechos Humanos y otros Vs. Guatemala. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 28 de agosto de 2014. Serie C No. 283, párr. 142.