acompañaron una lista con los nombres de los internos cuyos derechos básicos de salud
estaban siendo vulnerados.
45.
Informaron también sobre la preocupante calidad de la alimentación, pues los
internos son incapaces de consumir la mayor parte de la comida, en virtud del olor y
aspecto de la misma.
46.
Por su parte, el MEPCT-RJ sostuvo que los alimentos proporcionados a los internos
por la SEAP proviene de servicio contratado con terceros y en la actualidad los pagos a
estas empresas se encuentran en mora (con una deuda estimada en más de 200 millones
de reales), lo que agrava la mala calidad y cantidad de comidas.
47.
En cuanto a la higiene y agua en el IPPSC, los informes de visita del MEPCT-RJ
describieron situaciones insalubres, con celdas húmedas, filtraciones, moho, grietas y cables
eléctricos expuestos. Informaron de la existencia de ratas y cucarachas, así como chinches,
mosquitos, moscas y mal olor constante. Además, señalaron que el suministro de agua es
precario y escaso. El agua en ocasiones se encuentra turbia y por lo irregular del suministro,
los internos están obligados a almacenarla.
48.
El MEPCT-RJ también informó de la dificultad para obtener medicamentos, la falta de
espacio para las personas enfermas y aquellas que viven con alguna discapacidad física.
Además, en atención a las pobres condiciones físicas del centro penal, señalaron el riesgo
latente de contagio de enfermedades en el Instituto.
49.
La Corte verificó en su diligencia in situ al Instituto Penal Plácido de Sá Carvalho lo
siguiente:
i.
La enfermería cuenta con solo una enfermera de planta. Esta persona informó a la
delegación de esta Corte que actualmente el centro penal cuenta con un médico que
visita las instalaciones un día por semana. En aquellos casos en que una persona
privada de libertad necesite atención médica, la enfermera realiza una revisión
preliminar y posteriormente es atendido por un médico; en caso de ser necesario, es
trasladado a la clínica (UPA) dentro del Complejo de Gericinó. No hay medicamentos
básicos suficientes. La enfermera afirmó que en ocasiones ha tenido que traer
medicina desde su casa.
ii.
Se informó que recientemente hubo una epidemia de sarna, y para combatirla se
hizo una campaña de inyecciones de invermectina. Se observó que no hay
ambulancias para emergencias, ni medicamentos para enfermedades comunes o
enfermedades psiquiátricas.
iii.
El tratamiento de tuberculosis se hace semanalmente con la práctica de exámenes.
Se diagnostica aproximadamente 40 personas privadas de libertad por semana. Tras
la realización del diagnóstico, los internos reciben los medicamentos, una máscara y
regresan a los pabellones. Actualmente hay 43 internos portadores de VIH. Con
excepción de los tratamientos de tuberculosis y VIH, que cuentan con recursos
federales, los demás tratamientos de salud tienen lugar en el Hospital del Complejo
de Gericinó.
iv.
El día de la visita, el Estado presentó un camión de rayos-x que había sido reformado
para ser utilizado en el instituto.
10