celdas y espacios visitados. Afirmaron que este problema ha sido reportado; sin embargo,
señalaron que las personas afectadas no han recibido ninguna atención, medicamento,
tratamiento o asistencia. Asimismo, señalaron que “un altísimo número” de personas
privadas de libertad presentan heridas purulentas en manos, pies, glúteos y pene que
causan picazón incesante, y que no cicatrizan. Alegaron que la patología responde a un
brote de criptococosis, que es un tipo de hongo que se encontraría relacionado con el gran
número de palomas y gatos presentes en todos los ambientes del centro penal.
38.
Reportaron que no se ha adoptado ninguna medida para prevenir e impedir la
propagación de estas enfermedades. Los internos con tuberculosis (medicados o no),
continúan conviviendo con el resto de internos, a pesar de la recomendación médica de
aislamiento en esos casos. Presentaron fotografías que constatan la presencia de varios
internos con hernia inguinoescrotal gigante, la cual es un tipo muy inusual de hernia, y está
asociada a la falta de asistencia médica o demora en la atención a la misma. Citaron como
ejemplo el caso del interno E.P.C., quien tiene seis años esperando tratamiento adecuado
para su hernia.
39.
Por otra parte, resaltaron que mientras un médico realiza atención una vez por
semana en el IPPSC, la Resolución nº 1 de 2009 del CNPCP establece que las unidades
penitenciarias deben garantizar la presencia de un médico general por cada 500 personas
privadas de libertad. Por lo tanto, el número recomendado para el IPPSC tendría que ser de
al menos seis médicos. Asimismo, resaltaron que el consultorio odontológico estaba
clausurado por filtraciones. En cuanto al equipo de enfermería, sostuvieron que muchos
internos relataron que la atención ambulatoria era inexistente o extremadamente
insuficiente.
40.
Afirmaron que el IPPSC cuenta con la presencia de tres psicólogas que dan atención
de lunes a jueves. La mayoría de las atenciones están relacionadas a la realización de
exámenes criminológicos para progresión del régimen de cumplimiento de pena, concesión
de libertad condicional y acompañamiento de internos que realizan visita periódica al hogar.
41.
El suministro de medicamentos y materiales hospitalarios es prácticamente
inexistente. Los cajones de almacenamiento de medicamentos básicos se encontraban
vacíos y el stock de analgésicos se restringía a 12 envases. Informaron a través de
imágenes que en la mayoría de las gavetas de medicamentos contienen el término "NT"
("no tiene"), indicando la falta de la mayoría de los medicamentos en stock.
42.
Se resaltó que en el listado proporcionado por el Estado, el IPPSC alberga 105 presos
de la tercera edad y 26 presos con discapacidades físicas. El Instituto no tiene adaptaciones
para garantizar accesibilidad y cuenta con sólo tres sillas de ruedas.
43.
En cuanto al suministro de agua, se indicó que este es realizado en cantidad
insuficiente y la calidad de la misma para el consumo humano es dudosa. Estos factores
desencadenan problemas de salud de las personas privadas de la libertad. Según la
información presentada, el suministro varía entre 3 o 4 veces al día en intervalos de 15 a 20
minutos. Los representantes también relataron que se necesita hacer turno para el baño y
que cada persona tiene derecho a dos raciones de agua, haciendo imposible que puedan
tomar un baño diariamente.
44.
Sobre las medidas de salud, informaron que la promesa del Estado de contratar 52
profesionales de salud se remonta a principios de 2016, sin que se haya comprobado el
cumplimiento de ninguna medida en concreto encaminada a ello. Los representantes
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